Etileno XXI: el fraude alcanza al candidato del PRI

* Ayuntamiento interpone denuncia penal  * Morales Zárate era síndico  * Los Yuen, Adolfo y Carrizal, todos embarrados  * Vasconcelos, más guasón que candidato  * Eva se dice inocente  * Comparece en Congreso federal  * Alianza por Coatza con el candidato del PRI  * Ciro quiere lejos a Saúl Wade

Un fraude, algo así como 249 millones de pesos, confronta a Braskem-Idesa, filial de Odebrecht, con el ayuntamiento de Nanchital. Y en la penumbra alcanza y sacude a Adolfo Morales, el candidato del PRI.

Hay defraudación fiscal, rezan los abogados que llevan el caso, a partir del trámite y expedición de una licencia de construcción del proyecto Etileno XXI, en el que se falsearon datos y medidas, la extensión del área en que se realizaría la obra, con la intención de violar la ley.

Enteró Odebrecht al ayuntamiento de Nanchital que realizaría la construcción en un área de 157 mil 497 metros cuadrados cuando en realidad sabía que lo haría sobre 2 millones de metros cuadrados.

Por la licencia sólo pagó 5.2 millones de pesos, pero el terreno en que se realizaría la construcción de la planta petroquímica fue 15 veces mayor a lo reportado.

Hoy, el ayuntamiento de Nanchital exige el pago de 249 millones de pesos por la cantidad no reportada, más multas y accesorios.

Odebrecht tuvo a su cargo la construcción. Braskem-Idesa realizan la operación de la planta.

Se les acusa de un fraude mayúsculo, urdido en el seno del ayuntamiento, del que supieron todo, avalaron todo, cuatro personajes del quehacer público: Alfredo Yuen Jiménez, entonces alcalde; su hijo, el notario público Miguel Yuen Ricárdez; el síndico municipal y hoy candidato priista a la alcaldía, Adolfo Morales Zárate, y el ex director e la Administración Portuaria Integral, Andrés Carrizal.

“No es un tema administrativo —relata uno de los abogados del ayuntamiento de Nanchital al periódico Reforma—, pues en la construcción del proyecto Etileno XXI, (la firma brasileña) se benefició por el pago de una licencia de construcción por 157 mil 497 metros cuadrados, pero ocupó un terreno de casi 2 millones de metros cuadrados”.

A Roberto Velasco Gutiérrez, quien era funcionario de Braskem-Idesa se le acusa de proporcionar información falsa, menos metros de la extensión sobre la que se habría de realizar la construcción, a la tesorera municipal, Abril Esmeralda Suriano Ruiz, quien le expidió el permiso respectivo.

Otro personaje implicado es Stefan Lanna Lepecki, ejecutivo de la sociedad mercantil Braskem-Idesa, quien firmó la solicitud de licencia de construcción.

Sabían ambos que el proyecto Etileno XXI se realizaría sobre una extensión de un millón 985 mil 306 metros cuadrados. Sin embargo, enteraron al ayuntamiento de que lo realizarían sobre 157 mil 497 metros cuadrados.

Ahí estuvo el engaño. Ahi, el dolo. Ahí, el fraude.

Según un dictamen pericial en materia contable, a solicitud del ayuntamiento de Nanchital, la obra abarcó casi 2 millones de metros cuadrados. Se omitió la verdad. Se burló la ley.

Una carta enviada por Braskem-Idesa a Reforma, establece que quien realizó más el cobro fue el ayuntamiento de Nanchital. Y que en juicio fue vencido y declarado improcedente.

“Braskem-Idesa impugnó ante el tribunal competente —señala— el cobro indebido por parte del Municipio de Nanchital de supuestas diferencias en el pago por concepto de licencia de construcción, habiéndose emitido el 15 de marzo de 2017 sentencia firme declarando la ilegalidad de dicho cobro”.

Todo implica a los brasileños. Todo se reduce a un engaño y a un ardid para pagar menos de lo que marca la normatividad.

Pero hay más.

No fue un engaño. Fue un negocio tramado por el Cártel Yuen-Morales, jefaturado por el entonces alcalde de Nanchital, Alfredo Yuen  Jiménez, y su síndico, Adolfo Morales Zárate, hoy candidato del PRI a la presidencia municipal.

Un insider cercano al clan Yuen describe el nivel de influencia del notario Miguel Yuen Ricárdez sobre su padre, que los llevó a consentir el pago por un permiso de construcción de 157 mil metros cuadrados cuando todos sabían que la obra se realizaría sobre los 2 millones de metros cuadrados actuales.

“Miguel Yuen Ricárdez es el operador financiero y asesor jurídico externo del papá. Lo que se propone, lo diseña y lo ejecuta. Es voraz”, refiere.

2010 fue año clave. Adolfo Morales Zárate era presidente del PRI municipal y coordinador de la campaña de Yuen Jiménez a la alcaldía. Su nivel de confianza era total. A la postre, Morales Zárate se convirtió en síndico del ayuntamiento.

Ambos había tramado un asalto al poder. Yuen Jiménez lo instaba a que fuera candidato del PRI a la alcaldía, a riesgo de perder, según analizaron en una comida en el restaurant Los Piquitos de Coatzacoalcos.

Yuen asumía que debía ser él el candidato a la alcaldía y Morales Zárate el tesorero. Y ofrecía llevarle la propuesta al líder petrolero, Ramón Hernández Toledo, jefe político de Nanchital, cosa que nunca ocurrió.

Finalmente, Adolfo Morales se convirtió en síndico.

Yuen llegó a la alcaldía de Nanchital obteniendo el apoyo del dirigente nacional del sindicato petrolero, Carlos Romero Deschamps, a contrapelo de Hernández Toledo.

Había operado a su favor Víctor Kidnie, líder en la zona de plataformas, en Campeche, cuyo corredor de plazas fue Jorge Yuen Ricárdez, alias El Diablo Yuen, el otro hijo del ex alcalde.

Alfredo Yuen fue secretario de trabajo del CEN del sindicato petrolero y Víctor Kidnie recibió favores suyos. Era momento de ayudar a bajar a Hernández Toledo, convenciendo a Carlos Romero en una comida privada. En Campeche dijo Romero Deschamps: “Yo hablo con Ramón. Tú serás nuestro candidato a la alcaldía. Quiera Ramón o no, tú eres”.

Y fue.

Oriundo de Jalcomulco, Adolfo Morales llegó a Nanchital en los años 80 y su primer trabajo fue como archivista en el Consejo Municipal, una vez lograda la autonomía municipal. Fue soldado raso de Francisco Javier Balderas Gutiérrez, jefe absoluto de la Sección 11, guarura, recomendado por el ex líder estatal del PRI, Gonzalo Morgado Huesca, según presume.

Más tarde fue ascendido como encargado de la gasolinera de Nanchital estatación 411. Cuidaba que los litros no fueran de a litro y que Profeco no lo detectara o le entrara.                        

Siendo director de Obras Públicas Municipales, impuso a su sobrino César Ricárdez Chang en el mismo puesto, quien a su vez es sobrino de Yuen Jiménez por vía maternal.

Otro personaje implicado en el otorgamiento ilegal del permiso a Braskem-Idesa, objeto de la denuncia por defraudación fiscal, es Andrés Carrizal, ex director de API Nanchital, donde la firma brasileña rentaba varias bodegas.

Carrizal y Miguel Yuen, que casi llevan a la desaparición a API-Nan por diversas irregularidades y denuncias, fueron quienes lograron el contacto con la empresa brasileña que dio como resultado el permiso de construcción que evadió la ley.

No fue una omisión. Fue un acto calculado y negociado. Otorgaron el permiso a sabiendas que la construcción se realizaría sobre 2 millones de metros cuadrados y que el permiso dio tener un costo mucho mayor, no los 5.2 millones que ingresaron a la tesorería municipal.

Una versión sostiene que a trasmano se erogaron 30 millones.

Aprieta la alcaldesa de Nanchital, Brenda Manzanilla Rico, cuya gestión no es mala sino deplorable, sin dinero para trabajar y con las deudas que le heredó Yuen.

Aprieta exigiendo 249 millones de pesos, al estilo Tony Macías, el suegro incómodo del ex gobernador Javier Duarte, que en mancuerna con el ex alcalde de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel, demandó 800 millones a las petroquímicas Pajaritos, Cangrejera y Morelos y terminaron arrebatándole 220.

Llega el escándalo en mal momento. Morales Zárate y el PRI se caen, repudiados por la constante de abusos, por el factor Duarte, por la violencia, porque los criminales terminaron siendo socios del duartismo.

No está limpio Adolfo Morales. Trae su parte del fango, el desprecio de la sociedad, el vacío en sus concentraciones, el mitin de las sillas vacías. Y ahora la implicación en la denuncia por defraudación fiscal de Braskem-Idesa. Siendo síndico no defendió la economía de Nanchital.   

Es una bomba de tiempo. Y le estalla al candidato del PRI.

Archivo muerto

Más guasón que candidato, Carlos Vasconcelos le tira a todo, a todos, y brota en él la vena de la comicidad. Que si la lista negra de los periodistas pagados, y ríe. Que si la imputación de que a las tres de la mañana soborna funcionarios de casilla, y ríe. Que si sus enemigos patrocinan las críticas desde un restaurant del malecón, y ríe. Que si las señoras en vez de educar prefieren ver El Señor de los Cielos, El Señor (Cártel) de los Sapos y La Reina del Sur, y ríe. Que si La Amenaza es un mote que lo hizo tan famoso como temible pero le va bien y ya no lo incomoda, y ríe. Que si fue un hit llevar a Guadalupe Félix Porras como síndica aunque sea la esposa de Marcos Theurel, y ríe. Y el rollo de las despensas, la ayuda social, la atención médica, las mastografías gratuitas, lo que hará, gane o pierda la elección de alcalde, lo que habrá de invertir a partir del 5 de junio y no esperar hasta el 1 de enero de 2018 para comenzar a trabajar. Habla el candidato del PRI como lo que es, un obrero adinerado, millonario con guaruras “porque los puedo pagar”, zar del sindicalismo, que destaca que a los grupos de choque contratados por Etileno XXI hace siete años los enfrentó y los madreó, como debe de ser, pues para qué carajo ha de estar la CTM. Ríen también los vasconcelistas que hacía tiempo querían un candidato sin almidón, flota, que lo mismo los acuerpa, que los manda a volar. Y que aún anda con el corazón partío. Su fijación, entre muchas, está en la prensa, los medios que lo circundan, le reseñan el show. Y ahí está su vulnerabilidad, operando los imberbes, los bisoños, el chayo tan negado como pagado. Si los chistes y las risas fueran votos, Vasconcelos arrasaría en la elección. Pero no lo son. Y por eso va en tercer lugar. Coatzacoalcos requiere un buen alcalde, no un buen guasón… “Soy inocente”, dice Eva Cadena Sandoval en el Congreso federal. Acude a la Sección Instructora, este miércoles 24, cuando se vencía el plazo para presentar evidencia a su favor, para ser escuchada antes de que inicie el procedimiento con el que se le pretende retirar el fuero. Proscrita en Morena, vapuleada en el Congreso de Veracruz, tildada de “recaudadora de López Obrador” en el periódico El Universal, tras que difundiera tres videos en que se le ve recogiendo fajos de billetes para las campañas del pejepartido, de manos de empresarios ligados a Morena, el ofrecimiento de otros 5 millones de pesos “en dólares o en moneda nacional” para el Dios Peje, que por supuesto don Andrés Manuel rechaza, y un millón más por votar un dictamen en el Congreso de Veracruz que beneficiaba a dueños de verificentros. “Soy inocente”, señaló Eva Cadena, diputada local aún y ex candidata de Morena a la presidencia municipal de Las Choapas,  pide que antes de votar por su desafuero se vean completos los videos porque ahí está la clave, los nombres, los rostros de quienes la llevaron al escándalo en que está… Alianza por Coatzacoalcos hace lo suyo. Convocan a un sector de los abogados y a sus bases en colonias. Manuel Villegas Pérez y Víctor Márquez Fernández jalan a su militancia, operando en los sectores complicados de Coatzacoalcos, trabajando el voto con Carlos Vasconcelos Guevara, al que agasajaron este miércoles 24, en el salón de la CTM de la avenida Lindavista. Villegas Pérez es líder del Movimiento Territorial priista en la región y Víctor Márquez es delegado distrital de la Fundación Colosio… Saúl Wade, como el sol; mientras más lejos, mejor. Todo lo quema, lo arruina, lo extingue, lo pudre. Lejos lo quiere Ciro Félix, el joven candidato a la alcaldía de Minatitlán, el emergente luego que el doctor Norberto Luna les tiró al drenaje la oferta de contender, no ser, presidente municipal. Pero Ciro, que de por sí carga con los pecados políticos de la autora de sus días, la célebre Lupe Porras David, trata por todos los medios de no verse empatado con l’enfant terrible Saúl Wade León, el ambicioso y torpe alcalde sin corona, el que gobierna las dos neuronas del edil ficticio, Héctor Damián Cheng  Barragán, alias TítereCheng, al que lo único que le sale bien es colocarle el billete a la bailarina en el brasier. Ciro puede pecar de muchas cosas pero si algo tiene es intuición. Y el sexto sentido le indica que la imagen de corrupto superlativo y abusador de la ley que distingue a su candidato a regidor primero, Saúl Wade, le resta, le divide y le pulveriza los votos con los que pretende ganar la elección del 4 de junio. Paga hoy el terrible Saúl la factura de la soberbia cuando se está en el poder, el cierre de comercios, el chantaje a quienes se resistieron a pagar, las obras fantasma, el engaño a la Auditoría Superior de la Federación y los contratos a las siete empresas vinculadas con su cuñado, Jaime Silva Barraza, del que pronto saldrá una historia más. Ciro no lo quiere cerca y si lo tiene que hacer, es sólo teatralidad política…

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Foto: Horizonte Digital, Jornada Veracruz