* Los ladrones se llevaron laptop, documentos, memorias USB * El periodista, crítico de Nahle, Cazarín, Zenyazen, Cisneros * La entrevista a Manuel Huerta, una bomba * A Pedro Miguel nada le cuadra * Despidió a Sandra Collins * Amado y el contrato a Cícero por 2.3 millones * La respuesta de Isaac Férez * A Sheyla Jara se le va a recordar por su traición política
Entre las 7 y las 10 de la noche, con el hogar de Edgar Hernández a su merced, los hampones hurgaron entre documentos y un equipo de cómputo. Lo menos que tomaron fue lo de valor. No fue un robo; fue un mensaje, una amenaza para él… para todos.
Salió de casa, su esposa con él, a un evento pictórico. Luego fue a cenar. A las 11 PM, el viernes 12, el periodista, autor de Línea Caliente, regresó a su hogar en el fraccionamiento Las Ánimas, en Xalapa. Y al llegar a casa, un encontronazo con la realidad.
Revuelto todo, la ropa, el calzado, los objetos personales, eran las huellas de paso de la delincuencia… o los sicarios.
Cargaron con dinero, alhajas, relojes, aunque dejaron algunos por la prisa o a propósito, pero tuvieron esmero en puntos esenciales: la laptop de Edgar, varias memorias USB con información periodística, documentos que sirven para sustentar sus denuncias y las medallas y reconocimientos –varios premios nacionales de periodismo– que a un vulgar ladrón no le reditúa nada.
No fue un robo común; fue un mensaje, y una amenaza. O fue un robo simulado que sirva de fachada a los objetivos reales: la información de Edgar Hernández, sus fuentes, mensajes en correo electrónico y Whatsapp, lo que pudiera alojar la laptop.
Un hacker puede llegar a las comunicaciones del columnista político, pero no a mensajes ya copiados a archivos que luego son encriptados y colocados en discos externos.
A menudo, a los columnistas políticos les llegan documentos en PDF, a los que se les asigna un contraseña para evitar ser abiertos por cualquier intruso cibernético.
Más que el dinero y las joyas, el objetivo fue la información de Edgar Hernández, incluyendo la que se aloja en las memorias USB.
No es un robo común. Es un mensaje siniestro. Le dice a Edgar Hernández que está a su alcance, en la mira, tan vulnerable él como su hogar, como las paredes escalables, los cristales rotos, los cerrojos violados.
Es el modus operandi de quienes habitan en los sótanos del poder, clara la sentencia, grotesca la reacción de los que desfilan a diario en Línea Caliente, los que abusan y vacían el erario, los que protagonizan escándalos, la runfla a la que Edgar Hernández suele dirigir sus misiles.
Juegan con la vulnerabilidad del periodista y el miedo que, quiérase o no, pretenden infundir. Sólo que Edgar Hernández se curtió en una guerra, la revolución sandinista, en Nicaragua, y vio de frente las metrallas de Somoza y no se arredró.
Puntilloso como es, Edgar le subido el tono a la 4T, a Rocío Nahle, la gobers; a Cuitláhuac García, el atarantado; a Eric Cisneros, Bola 8; a Zenyazen, el Mayate del Yate; a Gómez Cazarín, la Abejita del Pantano, doctorado en robo al Bienestar, y a Eric Domíguez, subsecretario con ligas criminales en el norte de Veracruz.
Hay una columna que irritó a palacio de gobierno. Columna-entrevista, recogió palabras cruciales del senador Manuel Huerta Ladrón de Guevara, el azote de Rocío Nahle.
El 5 de junio, siete días antes del robo a su hogar, le arrancó palabras que develaron la tirante relación entre la zacatecana que mal gobierna Veracruz y el ex perredista que controla la mayor estructura electoral de Morena en suelo jarocho.
“Simplemente las cosas se dieron –apuntaba Huerta–. Nahle llegó al gobierno, iniciamos el diálogo pero percibí un comportamiento diferente, nada parecido a nuestras repetidas charlas de la época cuando no teníamos nada… y eso no me gustó”.
–¿Eso fue motivo de ruptura?
“No, solo de alejamiento. Estaba cierto que en esa dinámica de supeditación iba yo a quedar acomodado a su apetito, a su tutela, así como está el Secretario de Gobierno, Ricardo Ahued, a quien nunca cumplirá la promesa, pero ahí lo tiene al lado”.
–¿Luego vino el distanciamiento?
“Sí. Ya no gustaron mis declaraciones. Personeros me empezaron a atacar y todo fue el cuento de nunca acabar. Hace poco la vi, creo que el 3 de mayo en la protesta de nuestra dirigente, Ariadna Montiel y de lejos le grite ¡Tenemos que hablar!, ella asentó con la cabeza y no más”.
–¿No le parece que Nahle se rodeó de mucha gente inútil como la de Protección Civil, la de Salud, el de Seguridad Pública, el de Turismo y Comercio, así como la alcaldesa de Veracruz, Rosa María Hernández Espejo, que flota y se siente candidata a gobernadora en el 2030?
Huerta esquiva moviendo la cabeza:
“Bueno, de Rosa María solo me recuerda lo del Bienestar, pero mire, no iré más allá. Yo hago mi trabajo a nivel república y en la cámara alta soy reconocido y respetado. Me considero el mejor alumno del Senado de la República. Bajo mi responsabilidad con trabajo y diálogo hemos llegado a acuerdos importantes a nivel república e internacional. Atendemos temas políticos, incluso graves como la desaparición de poderes, presupuesto y gasto público, todo en beneficio de la república y, la verdad, no me han salido las cosas mal”.
Manuel Huerta cerró la entrevista con un “¡El 2030 no está tan lejos!”.
Edgar llevó a Huerta al confesionario. Le dictó el Ave María y el senador se acusó de ya no militar en la órbita de Nahle.
Y desliza dos puntos sensibles: la ingratitud de la gobernadora y la desaparición de poderes.
Nahle no habría sido diputada federal por Coatzacoalcos, en 2015, si Huerta no hubiera reorganizado a los operadores de la ex diputada Gloria Rasgado Corsi, a quien Nahle siempre, majadera como es, desdeñó. Ellos fueron lo que le acarrearon los votos que definieron la elección.
Y cuando el caos reina, el gobernante pierde el control, abusa del poder, lo rebasa la delincuencia, su gobierno se cae a pedazos, el Senado resuelve si procede, o no, la desaparición de poderes.
Una semana después, el viernes 12, los sicarios del poder irrumpieron en el hogar de Edgar Hernández. Se llevaron la laptop, documentos, medallas, diplomas, memorias USB y dinero, relojes y alhajas. Querían algo más que información.
No fue un robo común; fue un mensaje, una amenaza, para Edgar… para todos.
METADATO
Cero y van tres. De mala manera, María Sandra Collins fue despedida por Pedro Miguel. Antes de los seis meses, dejó la Dirección de Programas Sociales del ayuntamiento de Coatzacoalcos, sin importar su rol como coordinadora de campaña y su cercanía con la gobernadora de Veracruz, Norma Rocío Nahle García. Sandra Collins agradeció a Nahle, a la gente que la apoyó, pero no al alcalde Pedro Miguel Rosaldo García, el terminator municipal. A Sandra la usó y la desechó. En campaña, siendo una nulidad política, sin tablas para hablar con la gente, junior de círculo social fifí, Pedro Miguel Rosaldo se tuvo que apoyar en la base morenista, que tampoco tiene un gran aparataje electoral pero los programas sociales le allegan los votos para no sucumbir, y quien estuvo a su lado y evitó que el efecto Amado Cruz Malpica los llevara al abismo fue Sandra Collins. Primero, a menos de un mes de gobierno, se fue el contralor Mario Pintos Guillén; luego el médico Javier Reyes, director de Salud Municipal; ahora Sandra Collins. Y hay ratas en los tres pisos del palacio municipal, Obras Públicas, Tesorería, para donde se quiera voltear. Y el cabildo está cuarteado. A los seis meses, como siempre ocurre, se termina la luna de miel. Y Pedro Miguel lo comienza a vivir… A punto de irse, el gobierno de Amado Cruz Malpica consintió un negocio de 2.3 millones de pesos. Un dictamen, suscrito por la coordinadora de Comunicación Social, Maythe Morales Ramos, y el secretario de Desarrollo Económico, Armando Carvallo Brañas, avaló que la empresa Cícero Expertos en Gestión de Negocios realizara trabajos de promoción turística que incluían toma de fotografías, video, diseño, manejo en redes y medios de comunicación. Todo, cuando restaban días para que Amado Cruz Malpica y su gente concluyeran su gestión en el ayuntamiento de Coatzacoalcos. Por los servicios que prestaría Cícero Expertos en Gestión de Negocios se pagarían 2 millones 327 mil 586.21 pesos. La empresa tiene domicilio social en Puebla, cerca del zócalo de la capital poblana y quienes conocen el tema la vinculan con Samuel Ordaz Ortega, ex secretario del ayuntamiento y uno de los personajes satanizados por la gobernadora de Veracruz, Norma Rocío Nahle García. El negocio, cuentan esos insiders, salpicó a la ex vocera de Amado, Maythe Morales. El plazo de ejecución fue de seis meses, entre abril y septiembre de 2025. El pago se realizó entre septiembre y el último día de noviembre de ese año. El contrato se otorgó por ajudicación directa, violando los preceptos de ley. ¿Qué promoción turística le hizo Cícero Expertos en Gestión de Negocios al ayuntamiento en los 45 días que restaban para bajar el telón? Ninguna. Y peor: a seis meses de haber asumido la presidencia municipal, Pedro Miguel Rosaldo García no ha esclarecido si el negocio millonario, consentido por Amado Cruz, va a ser sancionado… Niega Isaac Férez Esparza que el escándalo sexual de la Universidad Anáhuac tuviera sustento real. “Fue una acusación desde el anonimato. Nunca hubo denuncia porque todo fue un infundio. Al año siguiente, 2022, me gradué como licenciado en Administración Pública y Gobierno. La Universidad Anáhuac y el rector, el padre Cipriano Sánchez García, nunca tuvieron una acusación contra mí. Me gradué sin una sola denuncia en mi contra”. Aquí se dio cuenta del escándalo que envolvió, en 2021, al hoy jefe de Departamento de Proyectos Emprendedores de la Secretaría de Desarrollo Económico. Era candidato del Partido Verde Ecologista de México a la diputación federal por Coatzacoalcos y tuvo que renunciar. Fue señalado de acoso y abuso sexual en la plataforma Me Too y la organización Brujas del Mar se le fueron encima. Hoy, Isaac Férez refuta: “Las Brujas del Mar no dan la cara. Hay quienes dicen que detrás está el Partido Acción Nacional. Acusan sin prueba alguna”… A Sheyla Jara se le va a recordar por su traición política, no por su propensión a los videos inocuos e insulsos. No pasará a la historia por usar a los colonos para la foto, por hacer talacha y recoger trebejos, ni por plantarse cuando el camión de Obras Públicas descarga cemento, grava y varillas en áreas de baches y socavones. La regidora Sheyla Jara tiene otro sello, el que ella se labró cuando mordió la mano de Movimiento Ciudadano y su líder, Christopher Alan Santos Castillo, una vez que se arregló con el alcalde morenista de Coatzacoalcos, Pedro Miguel Rosaldo García. Políticamente, Sheyla Jara se vendió. Moralmente, se degradó. Hoy, en el cabildo, es la más acérrima defensora de las propuestas de Pedro Miguel. Sheyla Escudero –escudero del alcalde–, junto con el edil priista Emmanuel Cornelio, se avienta la chamba sucia que ni los morenistas quieren hacer. Así hasta que la termine de exprimir. Las fotos, los videos, las selfies, políticamente son basura…