Duarte sí es una vacilada

 


*Pacto Theurel-Gonzalo  * Al alcalde le urge quien lo encubra  * Ahora financiará al PAN  * Chagra se suma a Alianza por Coatzacoalcos  * Aguilar Avendaño, seis días cuadrando obras chuecas  * Mónica Robles y la regiduría perdida  * Nada para Integra, Diario del Istmo y APEC

 

 

Burlón, rehén de su inmadurez, Javier Duarte de Ochoa no pudo haber reaccionado peor a la evidencia de guardias civiles en Tlalixcoyan. “Es una vacilada”, dijo con la finura que lo distingue, con un exabrupto insensato, y a partir de ahí comenzó a descender la bola de nieve que está a centímetros de aplastarlo.

 

Duarte, que si no lo embroncan se enreda solo, abrió la Caja de Pandora en un tema que inició con una nota periodística sobre seguridad y autodefensa social y terminó con su obsesiva tentación de descalificar, reprimir y masacrar a la prensa.

A Duarte lo pone loco la sola mención de que le surjan policías comunitarias en suelo veracruzano y que se diga que su aparato de seguridad fue rebasado por la sociedad, como en Guerrero, Oaxaca, Tabasco y Michoacán, donde lo menos que se argumenta es que las policías o están bien jodidas y son cómplices del crimen organizado. Eso, para el gobernador de Veracruz es como una estocada.

Dimensionada ahora al máximo, la nueva zacapela del gordobés comienza el 14 de marzo, cuando por lo menos cuatro medios de comunicación —Imagen del Golfo, Plumas Libres, AVC y La Jornada Veracruz— destacaron la aparición de una guardia civil en el poblado El Inglés, en el municipio de Tlalixcoyan, a 55 kilómetros del puerto de Veracruz.

Seguro que Duarte no conoció el contenido de las informaciones porque ha de ser analfabeta, no cultiva el gusto por la lectura o porque su vocera Gina Domínguez le pasó el reporte adulterado y lo hizo hablar absurdos sobre un tema que comenzaba a hormiguearle las manos y que lo vuelve a exhibir como el enemigo número uno de la prensa veracruzana.

En su médula, la información detallaba sobre cuatro o cinco ciudadanos que ante la falta de vigilancia policíaca, habían conformado un grupo de autodefensa. Nunca se dijo que tuvieran armas de alto poder. Se resaltó que recorrían las calles de El Inglés porque a últimas fechas se habían incrementado los robos. Sus “armas” eran escopetas de cacería, machetes, tubos y bates. El programa se llama “Vecino Vigilante”. En las fotografías se les ve con el rostro cubierto con paliacates y visten de civil.

Con solo leer la información de Imagen del Golfo, se puede entender lo extraviado que vive el gobernador Javier Duarte y el por qué de su desproporcionada descalificación.

“ ‘La Policía no llegaba mucho por acá —referían los guardias civiles— y los robos sucedían todas las noches. Nos robaron cables de luz, se metieron a varias casas, incluso se robaron unas motos’.

“ ‘Nosotros decidimos que algo teníamos que hacer para cuidar a nuestras familias y nuestras pertenencias, y en una reunión decidimos empezar el programa ‘Vecino Vigilante’, que es con el que bajamos los robos’, relató uno de los hombres convertido en ‘vigilante ciudadano’.

“Narró que el Ayuntamiento, encabezado por el alcalde José Muñiz Montero, dio visto bueno a la iniciativa siempre y cuando estuvieran coordinados con la Policía Municipal.

“ ‘Cuando no estábamos cuidando, la Policía no venía. Ahora que estamos cuidando, ya se dan sus vueltas más seguido por acá’.

“ ‘Lo que estamos haciendo es vigilar. No estamos deteniendo. Cuando vemos algo sospechoso le avisamos al comandante de la Policía y llegan en 10 minutos, en 20, dependiendo qué tan lejos estén. Ellos hacen el resto del trabajo’, detalló el vigía.”

O sea, el programa lo concibieron los ciudadanos, lo aprobó el alcalde José Muñiz Montero y participa la policía municipal.

No tardaría nada Javier Duarte en treparse al nuevo —aunque difícilmente será el último— escándalo mediático de su atropellada gestión. El 15 de marzo, con sonrisa burlona, le dijo a la prensa que la nota de las guardias civiles era “una vacilada”.

“Es una vacilada (la información). Tiene el mismo efecto de tomar una foto de tres personas disfrazadas de Batman, Blue Demon y Mujer Maravilla. No tiene ninguna consecuencia. Es un tema que no tiene que ver con la realidad”, expresó el gobernador, la lengua floja, la neurona perdida.

“Lo tomo como algo coloquial, es una vacilada en Veracruz; refrendo no existe este fenómeno”, agregó Javier Duarte con ganas de alguien le creyera.

Tan insensata declaración pareció ser el detonante para que dos funcionarios clave del carnaval duartista velaran armas y se lanzaran a la caza de quien para ellos era el autor de semejante infamia contra Veracruz.

Uno de ellos, el secretario de Gobierno, Gerardo Buganza Salmerón, negó la existencia de policías comunitarias y citó como fuente al alcalde José Muñiz.

Otro, el de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, fue más allá y usó como fuente a Buganza. Descalificó al fotógrafo que captó las imágenes, Félix Márquez, y sugirió que debía ser detenido y que los grupos de autodefensa tienen “tintes electorales”.

“Ya lo dijo el secretario de Gobierno (Gerardo Buganza), el que debería estar detenido es quien fue a sacar las fotos y le paga a los ciudadanos para que rayen las paredes, para que pongan grafitis y para que puedan hacer las cosas.

“Esas fotografías no son hechos —agregó—, pregúntale al presidente municipal, pregunta a los ciudadanos… yo soy el experto en seguridad y tengo la confianza. Si tú sabes quiénes son esos ciudadanos, dame los nombres y con gusto platicamos con ellos”, le espetó a uno de los fotógrafos que lo increpó, a quien el secretario Bermúdez instaba a que los delatara.

Duarte, Buganza y Bermúdez armaron un sanquintín de antología. La agencia Cuartoscuro avaló el trabajo de su corresponsal en Veracruz, Félix Márquez, a quien la trinca infernal pretendía exhibir como falto de ética y fabricante de noticias.

“Cuartoscuro no miente —respondió la agencia a las malsanas insinuaciones del régimen duartista— y hace constar que las fotografías de Félix Márquez son reales y la información que contiene es verídica; no son fotomontajes, ni de archivo, ni mucho menos fabricadas como autoridades de Veracruz señalan insistentemente”.

Cuartoscuro es una de las agencias fotográficas de mayor prestigio no sólo en México sino a nivel internacional. Tiene 27 años de existencia, la dirige Pedro Valtierra, ex reportero gráfico de La Jornada, y su clientela es superior a cien medios, sólo en el país.

Su última frase sobre el affaire Tlalixcoyan es contundente:

“Nos preocupa, y lo queremos compartir con todos los periodistas, la actitud del gobierno de Veracruz para con Félix Márquez, quien ya no está en Veracruz por razones de seguridad”.

O sea, ¿peligra la vida de Félix Márquez, su seguridad o su libertad en manos del régimen Duarte?

Pues qué necesidad de enredarse a lo bruto. La información de prensa sobre las policías comunitarias de Tlalixcoyan no es una “vacilada”, como sostiene Javier Duarte. La “vacilada” es su manejo de crisis, su irrefrenable instinto por confrontarse con la prensa, su espíritu de censura, su descalificación a toda noticia que cuestione el mundo de ensueño del gobernador, su metida de pata al pretender evidenciar a una agencia fotográfica del tamaño de Cuartoscuro y su absurda obsesión por encarcelar periodistas.

En todo caso, Duarte sí es una “vacilada” para los veracruzanos.

 

Archivo muerto

 

Abatido porque Lu-pilla Félix, su esposa, no será alcaldesa, ni tapadera de sus fechorías, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— traba pactos hasta con el diablo. Cierra filas ahora con Gonzalo Guízar Valladares, al que por cierto le ha robado dos veces la gloria: primero la candidatura del PRI a la alcaldía y luego la elección municipal, ambas en 2010. Así de cínica es la política. Sus allegados cuentan que prefiere ver a Gonzalo Guízar en la presidencia municipal, que a Marcelo Montiel o a los montielistas, que sin duda lo perseguirán como perros de caza, la venganza infinita, más cuando dejó huellas por todas partes, rastros de sus trastadas. Con Gonzalo, el panista, hay acercamientos, reuniones en lo oscurito, su secretario de Gobierno, Roberto García Alonso, en una de ellas, en la colonia Petroquímica, comentarios melosos del gonzalismo en las redes sociales a la suegra incómoda de Theurel, Lu-pilla Porras, y financiamiento de campaña con tal de derrotar al PRI. ¿Lo sabrá el PRI estatal e incluso el nacional, que ven cómo Theurel, que pretendió hacer a Lady Gaga candidata priísta a la alcaldía, ahora trabaja para la causa del PAN? No, si de que les aplica el “Te rompo tu puta madre”, se los aplica… Semana crucial para Alianza por Coatzacoalcos. Define acuerdos con un partido político, al cual le aportará la estructura electoral y promoción del voto en colonias. Por lo pronto, el síndico Roberto Martín Chagra Nacif, en su calidad de fundador de Por un Veracruz Mejor, ya dio el sí y se suma al trabajo de Alianza por Coatzacoalcos con sus cuadros. Lo que esta semana está en juego tiene que ver, también, con la diputación local en el distrito XXIX, pues Mónica Robles Barajas de Hillman es tan frágil que terminará por arrastrar al PRI a una histórica derrota… Seis días, de hecho todo el carnaval, permaneció acuartelado Daniel Aguilar Avendaño en el área financiera del Ayuntamiento de Coatzacoalcos. Llenaba formatos el secretario de Obras públicas Municipales, firmaba documentos, elaboraba carátulas de contratos. Urgía cuadrar datos, hacer creer que las obras públicas son reales, que se observaron los lineamientos de la Ley de Obras de Estado, que cada cheque pagado correspondía a un trabajo realizado, aunque no fuera así. Iban de por medio los pagos a las favoritas de Theurel, que si DECOE, que si Factores, que si Haus, las del malecón y las de la limpieza de canales, las de los prestanombres, los amigos y los cómplices. Fueron días intensos, negado el tiempo para el relax, sin poder ver a Marjorie de Souza, a Marisol González o danzar al ritmo de las chicas de Axe Bahía. Qué más da. A Daniel le basta con su fotografiada Samanta… Ilusos, los de Integra, no se han percatado que la regiduría en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos para los hijos políticos del ex alcalde Iván Hillman ya se perdió. Con la candidatura para diputada que el PRI le concede a la seguidora de Andrés Manuel López Obrador, Mónica Robles de Hillman, ese espacio ya es cadáver. Lo mismo va para Diario del Istmo y la Asociación (Política) de Periodistas de Coatzacoalcos, que lejos de hacer periodismo andan viendo de qué alcayata política se cuelgan. A menos, claro, que entre todos, Integra y los plumíferos de la APEC, pidan que bajen del caballo a Mónica y la envíen a MORENA, donde va más con su filiación lopezobradorista