¿CONGRESO DE VERACRUZ O CIRCO DE JAVIER DUARTE?

Una carta de dudosa procedencia, con la firma de Javier Duarte, expresando que pretende dar por concluida su licencia al cargo y reasumir su condición de gobernador de Veracruz, puso en jaque al Congreso estatal. Dudan de la autenticidad de la carta pero el portador es el primo político del ex gobernador. La PGR dispuso operativos para ejecutar la orden de aprehensión por actos de corrupción si se presentaba a ratificar su decisión como lo conminó el Congreso. A dos semanas del cambio de gobierno, siguen las locuras de Javier Duarte. Facebook: https://www.facebook.com/mussiocardenasarellano/ Twitter: https://twitter.com/mussiocardenas Web: https://mussiocardenas.com

A Javier Duarte ni el PRI lo aguanta

Presiona el PRI nacional para que Javier Duarte deje la gubernatura de Veracruz y Javier Duarte se vende caro. Sus negativos, la oleada de sangre, la debacle económica, la quiebra financiera, la corrupción de su gobierno, se traducen en negativos que se le trasladan al precandidato priista al gobierno estatal, Héctor Yunes Landa, y que lo tienen abajo en las encuestas. Al gobernador Javier Duarte lo quieren sacar para que deje de hacer daño, pero el gobernador negocia impunidad, que nadie lo toque, que no se le enjuicie, que no le lleve a prisión. Y por su parte, los Yunes …

Anabel Hernández: 17 periodistas asesinados en el Veracruz de Javier Duarte

El levantón y asesinato de la periodista Anabel Flores Salazar provoca un caos en Veracruz. La criminaliza el fiscal, la liga el gobernador Javier Duarte con el crimen organizado, la acusa el director del periódico El Buen Tono de servir a los malosos, la defienden colegas que niegan que hubiera indicios de que operaba como enlace entre la prensa y la delincuencia, y dejan de lado que la reportera de El Sol de Orizaba haya sido testigo de un levantón militar y hubiera reconocido a quienes se llevaron al “Pantera”, del que no se volvió a saber. La mató un …

Javier Duarte: ya apesta el muerto

César Camacho, líder de los diputados priístas evade el conflicto político en Veracruz. Deja solo, como muchos otros, al gobernador Javier Duarte de Ochoa. “Yo soy un testigo distante de la gestión de los gobernadores”, afirma. Sucede así con los muertos políticos. Nadie los quiere cerca, nadie se quiere contaminar.

Javier Duarte: la sucesión y la descomposición

Rijoso y pendenciero, Javier Duarte teje su desgracia y en un alarde insólito logra lo impensable: inquietar, por igual, a Los Pinos, a Beltrones, a Gamboa Patrón, todos viendo a Veracruz en un escenario de derrota electoral, de corrupción, de encono y conflicto.

Vuelve al plano nacional. No es por sus muertos institucionales. No es por Rubén Espinosa, el periodista al que sus esbirros hostigaron, siguieron en su exilio y llenaron de temor. Rubén, el fotoperiodista de Proceso, Cuartoscuro y AVC, sería asesinado el 31 de julio en el DF, convenientemente en el DF.

Héctor Yunes: y de pronto le dolió la parentela

Ni un gesto, ni una palabra, ni un reclamo. Héctor Yunes no se dolió por su parentela cuando a los Yunes azules les imputaron enriquecimiento inexplicable y los denunciaron, y los exhibieron, y los tildaron de ladrones. Se dolió cuando Javier Duarte lo ridiculizó a él, al senador, con una caña para pescar “peces gordos” en el Estero panista. ¿Es show mediático? Sí.
Sobre Miguel Ángel Yunes Linares, su primo, hay una investigación ministerial en curso, indiciado, a partir de la denuncia que le endilgaron las huestes fidelistas y duartistas, los 400 Pueblos de César del Ángel, que nace del apriete de tuercas en los días en que gobernaba Veracruz alentado por Patricio Chirinos Calero.

Héctor Yunes: y ahora el discurso justiciero

Variadísimo, el repertorio de Héctor Yunes da para embestir y matizar, criticar y elogiar, hablar y callar. Lo mismo llama insensato a Javier Duarte que presume su amistad. Lo mide con la vara de la traición y le cree que es el candidato del gobernador. Hoy le toca advertir que va a encarcelar a los “peces gordos”. Son las tretas del senador Héctor Yunes cuyo discurso terso lo llevó a despeñarse en el ánimo de los priístas, mucho más en el ambiente electoral, pues con lisonjas y silencio nadie se posiciona ni genera intención de voto.