Theurel: a oscuras me da risa

* CFE le bajó el switch al alcalde  * Adeudo de 20 millones  * Manuel Bringas y Punta Diamante  * Fraccionamiento indebido en terreno ajeno  * Funcionarios y ediles de Nanchital, embarrados en la gasolinera de Mariano  * El médico y las despensas para Ciro Félix  * “Un asesino anda suelto”, el thriller de la chica del jet-set político

No se sabe si sea por taras propias o por negligencia adquirida, pero Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— es literalmente un alcalde que anda a oscuras, causando estropicio y provocando vergüenza, sin lámpara que lo ilumine y a tientas pero, sobre todo, a ciegas.

Soñador tóxico, patológico bipolar —cinco minutos terso, cinco minutos endiablado—, padece los efectos de su megalomanía que lo hace proyectarse en el gobierno federal, en el nido de Peña Nieto, no por sus éxitos, que no los tiene, sino porque se ha montado en el reciclado proyecto del Corredor Transístmico, del que no sabe ni lo elemental, no para lograr desarrollo alguno en la región sino para propiciarle negocios a la pandilla salinista-peñista en el poder.

Allá Peña Nieto y su orejón padrino si le han de creer al mitómano Theurel, cuyos desvaríos son para un estudio freudiano, pues lejos de ser un arquetipo de edil, Marcos se ganó a pulso el mote de peor alcalde en la historia de Coatzacoalcos por ineficiente y uña larga.

Sin logro que aplaudirle, Theurel pasó tres años capoteando mentadas y arañazos de cientos de proveedores y constructores que reclaman pago de servicios, obras y productos, y a quienes el irascible alcalde les respondía con falsas evasivas, insolencia demencial y por regla general, amenazas, que incluían hasta pase de abordar a la nave de los malosos, por boca del rufián de Brian Carlos López Mendoza, director de Adquisiciones del Ayuntamiento y a la par contratista, pese al historial delictivo que lo engalana y que no obsta para que Marcos lo solape y encubra. Brian Carlos es su sicario verbal, pistola al cinto y escolta personal.

No se ha logrado dilucidar si esas taras son genuinas o fingidas, pero el alcalde Theurel haciendo como que vive desconectado del mundo, ancló al Ayuntamiento de Coatzacoalcos en un derroche en imagen publicitaria, derroche, viajes en medios nacionales, compra de premios y una nómina descomunal, mientras le crecía la montaña de pasivos, pagos que aún teniendo recursos a su alcance, se negaba a saldar.

Su última vergüenza por marro, provino de un acentuado conflicto con Comisión Federal de Electricidad a la que le enderezó una agresiva campaña de descrédito, pero con la que tiene un voluminoso expediente de adeudos sin un gramo de buena voluntad para saldarlos. CFE le respondió con un corte de luz que dio la dimensión del nivel de negligencia en que se menea el alcalde de Coatzacoalcos.

A oscuras, sin una luminaria encendida, quedó la noche del martes 22 de octubre una parte del malecón costero y el alumbrado público de cinco colonias —Paraíso, El Tesoro, Jardines de California, Lomas de Barrillas y Ciudad Olmeca— por servicio basado en medición, no pagado por el Ayuntamiento de Coatzacoalcos.

Carlos Jiménez Zavala, superintendente de CFE, explicó que procedió a bajarle el switch al alcalde Theurel por ser obligación del ayuntamiento pagar por el servicio otorgado, que de agosto de 2012 a agosto de 2013, representa la suma de 10 millones 411 mil pesos.

Y hay más. Derrochador enfermizo, siempre y cuando sean recursos del gobierno, no de su bolsillo, Theurel tampoco había cubierto las facturas de energía eléctrica correspondientes a septiembre y octubre, otros 10 millones de pesos, que CFE con justa razón reclama.

Jiménez Zavala explicó que el corte de luz era viable pues no se hallaba impedido por el juicio de amparo interpuesto por el gobierno theurelista en septiembre de 2012 para evitar el pago del servicio sujeto a tarifa. Y abundó en que el personal de Obras Públicas se había dedicado a reconectar por su cuenta la energía, tal como consta en fotografías en las que se les captó en plena fechoría. O sea, además del apagón a Marcos, delito federal.

No queda ahí el sainete. CFE advirtió que otras 21 colonias disponen de alumbrado público sin que nadie lo pague. Cuestionado el ayuntamiento theurelista por la empresa federal sobre si esas 21 colonias están municipalizadas, respondió con una evasiva insólita: lo desconocía. CFE amagó con que las dejará sin energía eléctrica.

Theurel pataleó. Acusó a CFE de violar las suspensiones otorgadas dentro del juicio de amparo y reiteró que una vez que el juez federal lo determinara, el Ayuntamiento, por su cuenta, realizaría la reconexión del servicio de alumbrado público. Es decir, confeso y reincidente.

Irreflexivo, lenguaraz, el alcalde de Coatzacoalcos sólo entonces otra revelación: en diez años CFE no ha pagado el impuesto predial ni por sus instalaciones ni por el espacio que ocupan los postes en la vía pública. Y como se había atrevido a bajarle el switch a Theurel, le requeriría el pago “a ver quién le debe a quién”.

Tácitamente, Theurel admitió que en sus tres años desgraciando al ayuntamiento de Coatzacoalcos incurrió en lo que los abogados llaman “incumplimiento del deber legal”, pues su obligación era requerir al contribuyente y hacerlo pagar.

Embebido en sus negocios, derivados de los contratos de obra que otorga a su clan de constructores, la misma beneficiada mediante licitaciones simuladas en la Secretaría de Comunicaciones en tiempos de Fidel Herrera Beltrán, Marcos “Te rompo tu puta madre” Theurel sumió al ayuntamiento en una crisis administrativa sin precedente.

Disponía de recursos. Contó con el segundo presupuesto más elevado de Veracruz. Presumía de una magia financiera que nadie notó. Pero a diario era requerido por los acreedores, hartos todos de escuchar evasivas, de no ver saldadas sus facturas, mientras el derroche marcaba los pasos perdidos del alcalde de Coatzacoalcos.

CFE le dio una elección. Lo dejó a ciegas, apagado el malecón costero, cinco colonias sin alumbrado público, 21 más en vías de quedar sin luz, incluso las viviendas por no estar regularizadas. Y todo por un alcalde negligente, víctima de sus taras políticas, mitómano consumado que culpa al mundo de incapacidad para gobernar.

A oscuras —y con luz también— Marcos Theurel da risa.

Archivo muerto

Voraz hasta por tres pesos, a Manuel Bringas Burelo se le hizo fácil trasponer la frontera de la legalidad. Vende ahora trozos de tierra que no son suyos en el disputadísimo predio Punta Diamante, en el poniente de Coatzacoalcos, junto al Palacio de Justicia Federal. Sin base legal, cómplice la autoridad, Manuel Bringas ha incurrido en lo que lo que la jerga jurídica llama “fraccionamiento indebido”, pues el susodicho integrante de la Sucesión Bringas carece de autorización legal para enajenar en cachitos y cobrar en paguitos una amplia franja del terreno en cuestión. De los cuatro hermanos Bringas, Manuel es quien menos derecho tendría sobre Punta Diamante, predio vecino del mentadísimo Parque Tecnológico Puerto México de Tony Macías. Perdió todo cuando vendió a Vivienda Industrializada de Coatzacoalcos sus 6.10 hectáreas, es decir su 25 por ciento de las 24.4 hectáreas que conforman la extensión total del predio, según la operación realizada el 10 de noviembre de 2011 ante la fe del notario público número 20 de Coatzacoalcos, Luis Manuel Brito Gómez, hijo por cierto del ex alcalde y ex líder del PRI en Veracruz, Carlos Brito Gómez. Consta así en la escritura 2403, que se supone no es apócrifa. ¿O acaso al notario le da por jugar chueco? En cristiano, a lo que hace Manuel Bringas se le llama fraude, y a los pobres invasores que les vendió un pedazo de ilusión, defraudados. Y a la venta en pedazos de un predio que ni siquiera le pertenece y en el que carece de licencia de fraccionamiento, se le denomina jurídicamente “fraccionamiento indebido”. Del asunto, según se sabe, ya tiene una línea de investigación la Procuraduría de Justicia de Veracruz. También hay una ficha que afirma que es turca la mano que agita el avispero. Hay complicidad del Registro Público de la Propiedad, cuyo titular ya fue llamado al MP en una ocasión por inscribir escrituras falsas, a nombre del notario número 18, Fidel Gómez Rodríguez, quien por cierto tuvo que denunciar la trastada. ¿A quién creen que le va a reventar las fechorías de Manuel Bringas? ¿A él? ¿A su asesor, un abogado que no lo es? ¿O a la mano turca que les da cuerda?… Por lo menos tres funcionarios menores, el alcalde de Nanchital, Alfredo Yuen Jiménez, y todo su cabildo, aparecen inodados en el despojo del área verde que será enajenada o entregada en comodato para erigir en ella la nueva gasolinera del fraccionamiento San Miguel Arcángel. Teresa Domínguez, directora de Catastro; César Chang Ricárdez, director de Obras y sobrino del alcalde, y Luis Vicencio Santos, alias “Güicho Panteón, contralor, tuvieron la encomienda de integrar la documentación que fue enviada al Congreso de Veracruz para consumar el atraco. De lo jurídico se encargó el notario público Miguel Yuen Ricárdez, hijo del alcalde y ahora magnate gasolinero, en complicidad con el ex tesorero municipal de Coatzacoalcos, Mariano Moreno Canepa, obviamente con hombres de paja al frente. Al diputado José Murad Loutfe Hetty le tocó planchar legisladores en el Congreso, aunque es sabida su animadversión hacia Mariano Moreno. ¿O acaso la gasolinera es el nuevo negocio del gerente de CONAGUA en Veracruz, Iván Hillman, y por eso Murad Loutfe anda como pepita en comal caliente? Cuenta “Güicho Panteón” que el asunto apesta pero que donde manda capitán no gobierna marinero. Ironía pura y contradicciones de gobierno: mientras en el fraccionamiento San Miguel Arcángel hay 650 lotes irregulares, el Congreso de Veracruz “legaliza” la desincorporación de un área verde para ser entregada a particulares, uno de ellos el hijo del alcalde y el otro, el intragable Mariano Moreno… Se llama Rogelio Sánchez Gómez y usó recursos públicos para la campaña a diputado local de Ciro Félix Porras, hijo de la tormentosa alcaldesa de Minatitlán, Guadalupe Porras David. Sobre él hay una línea de investigación pues se trata del director médico del DIF en Coatzacoalcos. Se sabe que dispuso de mil despensas, entregadas en colonias de Minatitlán, para asegurar el voto a favor de Cirito, entonces candidato del PRI a la diputación local, que finalmente ganó a pesar del repudio y la ira que provoca la sola mención de su nombre y el recuerdo de lo que fue el asalto a las arcas municipales de Minatitlán por obra y gracia de doña Lu-pilla mayor. Sobre el doctor Rogelio Sánchez Gómez hay un expediente en fase de integración… “Un asesino anda suelto”, título del thriller que reseña el final trágico del idilio entre una joven del jet-set político y un pastor de rebaños descarriados, muchos incautos y otros piadosos. En la trama, el odio del padre agraviado, la impotencia por el engaño, los deslices etílicos de la niña, un embarazo impensado, el rencor por la altivez del malhechor, la lucha del poder contra el dinero, las noches de insomnio, dominadas por el rencor, la decisión final, el festín de sangre. “Un asesino anda suelto” y el autor intelectual también. “Un asesino anda suelto” mientras la viuda encubre la verdad, reclama justicia, agradece a la autoridad, increpa a la próxima autoridad, incurre en perjurio, aterrada en los juzgados, su mente en viaje astral, sus miedos ocultos, al pie de la letra el guión. “Un asesino anda suelto”, al tiempo que cuatro chivos expiatorios duermen en un penal, creídos que la justicia llegará. “Un asesino anda suelto”, título de un thriller con mezcla político-pasional…

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