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Martín Padua, Peña Nieto y los zetas


 

INFORME ROJO


* El deshonroso tercer lugar de Josefina  * Rocío Nahle y las tribus  * Perredistas de membrete  * El secretario particular de Marcos y los negocios  * Radio Hit, propagandista del PRI  * En la mira del IFE  * Ponciano Vázquez se queda solo

 

Priísta de corazón, deslindado del panismo, Martín Padua Zúñiga tenía en su agenda política adherirse al candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, e integrarse a su camarilla electoral. Lo hubiera hecho, de no ser porque el Ejército lo aprehendió por presuntos vínculos con la organización criminal de los zetas.

 

Martín Padua llegó a la alcaldía de Chinameca, al sur de Veracruz, municipio enclavado en la sierra de Soteapan, bajo las siglas del Partido Acción Nacional, en 2010. Gris, sin militancia azul, emergido de la sociedad civil, caminó los primeros meses con la bandera de la pobreza y la marginación, las ganas de servir y el compromiso social.

En una región pobre, con un presupuesto exiguo, su futuro era incierto. Se plegó a la norma, a la gestión de recursos provenientes de programas federales, a la misericordia institucional. Alzaba el teléfono; pedía programas. Tocaba puertas, las del PAN y las de los operadores panistas, con el anhelo de aterrizar dinero y saldar rezagos. Eso decía.

Sumó capital y adeptos, inserto en el Consejo de Gobierno Indígena y Popular del Sur de Veracruz. Ahí tuvo margen de operación, aliado a alcaldes perredistas y a su máxima figura, el ex presidente municipal de Tatahuicapan, Esteban Bautista Hernández, hoy candidato del Partido de la Revolución Democrática a la diputación federal por el distrido de Cosoleacaque.

Pronto cambió. Cuando la dirigencia del PRI estatal instrumentó la cooptación de alcaldes de oposición, en tiempos de Héctor Yunes Landa, Martín Padua se volvió escurridizo, tangencial, virtualmente inalcanzable.

Tipo polémico, cuestionado entre los suyos, con fama de “andar en malos pasos”, Martín Padua Zúñiga figuraba en la lista de los alcaldes de oposición que en mayo próximo se pronunciarían a favor del candidato presidencial del PRI, Enrique Peña Nieto, se enfundarían la playera roja y treparían al carro de la Revolución.

No le dio tiempo. El martes 17, por la tarde, fue aprehendido por elementos del Ejército durante una balacera en Minatitlán desatada por una célula de la organización criminal zetas. Fueron detenidos otros cinco individuos, entre ellos el ex candidato a regidor panista por el municipio de Minatitlán, en 2007, Eligio Aurelio Ramírez Amores; José Carmen Fragoso Martínez, alias “El Comandante Reyes” o “El Conchas”, líder de los zetas en el sur de Veracruz; Gregorio Román Barradas, “El Rochi”; Sergio López Ramírez, “La Cobra”, y Marcos González León, “El Junior”.

De inicio se informó que Martín Padua era víctima de los sicarios, pero luego se esclareció que se hallaba con ellos en una casa de seguridad, marcado así su funesto destino.

Otro nombre surgió: Ignacio Trujillo, ex alcalde de Minatitlán, ex subsecretario de Turismo del gobierno de Veracruz, priísta de lujo, víctima de un secuestro en 2010.

Oficialmente, Trujillo no acompañaba a Padua Zúñiga. Extraoficialmente se divulgó que el gobierno estatal metió las manos por el ex alcalde y logró su liberación.

Trujillo es la pista de la inclinación priísta de Martín Padua. Era —es— su asesor político, según reveló y confirmó la síndica Eduarda Montiel Santiago, quien asumió temporalmente la alcaldía de Chinameca.

“Ignacio Trujillo, era amigo del alcalde Martín Padua, según el mismo munícipe nos decía; que la presencia del ex edil minatitleco (en Chinameca) era por cuestiones de trabajo. Decía que era su asesor”, dijo al periodista Víctor Hugo Gómez Leonardo, de Notimina.

Martín Padua Zúñiga fue trasladado a la ciudad de México, puesto a disposición de la Subprocuraduría de Investigación Especializada en Delincuencia Organizada (SIEDO), y finalmente arraigado.

Martín Padua declaró en la SiEDO, el jueves 19, y luego se solicitó su arraigo, el martes 24.

Un día después, el PRI intentó dar la estocada y deslindarse de su vinculación con Martín Padua. Desatada la maquinaria mediática para exhibir los nexos de alcaldes panistas con los zetas, la mayoría priísta en el Congreso de Veracruz tramitó el desafuero.

Sin embargo, fueron frenados por dos diputados del PAN, Martha Lilia Chávez González y Francisco Lara Arano, quienes alertaron que se violaba el proceso legislativo al iniciar un juicio de desafuero cuando el acusado aún se hallaba en calidad de “arraigado” y no de “indiciado”.

Narcoalcalde o no, víctima o delincuente, Martín Padua se hallaba más cerca del PRI que del PAN, partido que lo postuló a la alcaldía de Chinameca, en 2010, como candidato ciudadano.

En mayo próximo, Martín Padua se pronunciaría a favor de Peña Nieto y se uniría a la pandilla electoral del candidato presidencial del PRI en la sierra de Soteapan.

Tendría así, Peña Nieto, su primer alcalde vinculado a los zetas.

Casi lo logra.

 




Archivo muerto

 

Desplomada, alicaída, Josefina Vázquez Mota ve extinguirse el paraíso panista en Veracruz. Ha perdido intención de voto; sus operadores en la campaña por la candidatura presidencial la repudian por haberlos traicionado; el PAN es la más viva expresión del caos, desorganizado, a la greña sus corrientes. Ni en sueños tendrá en Veracruz su reserva electoral. Los Yunes azules —Miguel Angel y sus hijos— no representan nada, más que el atraco y el fraude electoral, elementos de la ruptura con las estructuras panistas. Doña Josefina puede sentirse satisfecha. Logra en Veracruz lo que se esperaba de ella: un mísero tercer lugar… Una buena y una mala para Rocío Nahle García: la buena es que unas cuantas tribus del PRD le patentizaron su respaldo; la mala es que esas tribus carecen de operatividad, son una fachada y su militancia es precaria. El jueves 26, la candidata a la diputación federal por el distrito de Coatzacoalcos tácitamente reconoció lo que el PRD venía negando: existe una fractura entre la tormentosa Rocío y las bases perredistas. Desparpajada, sin medir el alcance de sus palabras, dijo que hubo “reconciliación” con las tribus, implícita aceptación del desastre en que se convirtió la campaña del PRD, alejadas las bases por la actitud exclusionista de la candidata Nahle y porque la ven como una imposición de López Obrador. Tirado por la borda un mes de proselitismo, esa reunión sólo tiene impacto mediático, un maquillaje de la crisis perredista en Coatzacoalcos. ¿Qué representa, por ejemplo, Armando Rotter Maldonado, a quien el PRD expulsó de sus filas por haberse pasado a las filas panistas, y quien ante la imposición de Rocío Nahle como candidata a la diputación federal, expresó que su voto sería para el abanderado del PAN, Jesús Serrano Carrillo? ¿De qué le sirve el ex regidor Alejandro Wong Ramos, quien nunca ha podido integrar una lista de representantes generales para una elección, porque simplemente tiene amigos pero no operadores políticos? ¿De qué le sirve Jesús Gómez Constantino, también sin adeptos que lo respalden, militante pseudoamarillo, que en la elección municipal de 2007 repartía propaganda del entonces candidato panista a la alcaldía, Rafael Garcia Bringas, por 60 pesos diarios? Lo de ayer fue un show de magros efectos políticos… De buena fuente se sabe que Sergio Cortés, secretario particular del alcalde de Coatzacoalcos, Marco César Theurel Cotero, tiene las manos metidas en la proveeduría al ayuntamiento. Refiere el informante que el joven Sergio ha arrimado a un hermano incómodo como proveedor de papelería y de cámaras de seguridad, así como de mantenimiento a equipos de cómputo, cuyo beneficio está en los contratos que a ellos sí les fluyen mientras a otras empresas con las mismas aspiraciones y mejor precio, les dan con la puerta en la nariz… Recurrente, rebelde, Radio Hit se halla en la mira del Consejo Distrital del IFE. Ha desoído los llamados, sugerencias, reflexiones en corto, a mantener equidad en su información electoral. No lo ha hecho. Al contrario, en su noticiario estelar, en 92.3 de FM, ha incrementado los tiempos para el candidato priísta a la diputación federal por Coatzacoalcos, Joaquín Caballero Rosiñol, lo que coloca a éste en un predicamento y a centímetros de otra queja de los partidos rivales, ahora sospechoso de comprar indebidamente —y bajo el agua— tiempo radiofónicos. Conminado a difundir de manera equitativa la información de los partidos y sus candidatos, Radio Hit persiste en violentar el Reglamento de Radio y Televisión en Materia Electoral, a sabiendas que como concesión del Estado, debe acatar lineamientos federales específicos. El jueves 26, durante la sesión del Consejo Distrital del IFE, la estación radiofónica del ingeniero Carlos Caballero Mendoza fue balconeada y exhibida. Su caso será turnado al seno del IFE nacional… Bisoño, novato, la política es un mundo desconocido para Ponciano Vázquez Parissi, candidato del PRI a la diputación por el distrito de Cosoleacaque. De su traición al PAN, partido que llevó a su hermano Cirilo a la alcaldía, no obtuvo utilidad práctica a no ser los recursos para hacer campaña. Provocó, eso sí, la reacción del panismo que hoy lo repudia y no lo sigue en u aventura de ser legislador. Entre los priístas tampoco encaja. Dos grupos, el de la familia Merlín, a quienes los Vázquez le abollaron el cacicazgo, y el del ex alcalde Cuauhtémoc Cadena Pérez, ya operan para acabarlo en la elección del 1 de julio. Lo último que le quedaba eran lo priístas del diputado federal Antonio Benítez Lucho y de la diputada local Isela González, con quienes acaba de romper lanzas. O sea, Ponciano Vázquez labra su derrota y, consecuentemente, la del PRI en el difícil distrito de Cosoleacaque…

 

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