Héctor Yunes: la renuncia, el amor a las armas y la Luz del Mundo

* 45 años succionando al PRI  * Las historias fantasiosas y el abuso de poder  * Empleado de Pedro Miguel aprieta a automotrices, menos a Diez  * El PRI en el basurero y Morena va para allá  *  Paliza feroz de Martha Fernández a Lorena Piñón  * Primer negocio de funcionario cercano al alcalde Rosaldo

Un zombie político, Héctor Yunes, lo mismo se va, por fin, del PRI que arma un thriller peliculesco, algo conspiranoico, revelando una orden de aprehensión en su contra y un cateo a su hogar que, hasta ahora, sólo existen en su averiada imaginación.

El zombie está muerto pero aún no lo sabe. O lo sabe pero se hace. Ya no coordina, dice burradas, increpa y provoca y se imagina que cada ocurrencia es una genialidad.

Vetusto, el diputado local perdió la gracia, los adeptos, la vergüenza y sólo tiene ojos para enchufarse a la ubre presupuestal.

Cientos de priistas, ya no los miles que un día militaron en el hoy vetusto y desvencijado tricolor, aplauden la dimisión de Héctor Yunes Landa al PRI.

Se fue sin pena ni gloria, con el fierro indeleble en la piel, el abusivo maromero que saltaba de un cargo a otro, de la diputación al PRI estatal, a la senaduría, a la diputación federal, a la diputación local. Y en todas fue una mediocridad.

Su renuncia pudo ser un trámite más pero le metió un ingrediente con el que se autodetonó. Dijo una verdad: Alejandro Moreno Cárdenas secuestró al PRI. Y las nuevas rémoras, Adolfo Ramírez Arana, líder estatal, y Jorge Meade, delegado nacional en Veracruz, le devolvieron el lodo.

Meade lo trató de ambicioso. Pretendió Héctor asegurar una nueva diputación por la vía plurinominal –otro Cero Votos– y, según Meade, Alito Moreno lo paró.

El Fofo Ramírez Arana fue más drástico y vulgar. Retiró la fotografía de Héctor Yunes del espacio donde se hallan las imágenes de quienes han presidido al PRI en Veracruz. Cuestionado por la prensa, refirió que la foto la quitaron los militantes y que posiblemente se hallara en un cesto de basura.

La segunda parte del sketch atizó el conflicto. Yunes Landa acusó a Alito Moreno de invitarlo a una cena en la que estaría la gobernadora Norma Rocío Nahle García, cuyo fin sería forzarlo a aprobar el presupuesto para el gobierno de Veracruz. El PRI lo volvió a desmentir.

Nahle negó la supuesta cena y rechazó cualquier relación con Alejandro Moreno.

El tercer acto es una pieza de delirio de persecución. Héctor Yunes acude a un noticiario de radio y lejos de hablar de su renuncia al PRI se asume perseguido político. “Hay orden de aprehensión y de cateo”.

El asunto es para un asilo. Más conspiranoico que de costumbre, Héctor Yunes ya se ve cateado y aprehendido, y responde con su clásico “no se los voy a permitir”, muy similar al de su hija Liz Yunes Yunes cuando en 2016 se puso flamenca por llamarle aquí, en INFORME ROJO, “la hija duartista de Héctor Yunes” por ser empleada del ex gobernador Javier Duarte en la Dirección de Notarías. Y el mote ya no se lo pudo quitar.

No hay indicio de alguna orden de aprehensión, que no se podría ejecutar por la elemental razón de que Héctor Yunes Landa goza de fuero constitucional por ser diputado.

Su vulnerabilidad está en que una orden de cateo sí lo podría hundir. Los Yunes Landa son afectos a las armas, a la mentira para poseerlas y a la simulación. Recuérdese el episodio de los Poliyunes cuando disfrazó al papá y a los hermanos de policías para acreditarlos en el Ipax (Policía Bancaria) para obtener los permisos para portar armas, expedidos por la Secretaría de la Defensa Nacional.

Recuérdese los documentos que acreditaban que su papá y los hermanos Rafael y César recibieron las pistolas Pietro Beretta, cartuchos y cargador y el Ipax los asignó como “escoltas del senador Héctor Yunes Landa”. Aquí se reveló la historia con santo y seña.

Hay otro episodio aún más grave: la reactivación de la carpeta 34B2-1026 por orden de un juez federal que implica a Nassón Joaquín García, líder de la iglesia La Luz del Mundo, preso en Estados Unidos por pederastia.

Un video con la radiografía del caso evidencia la relación del líder abusador sexual con la cúpula política. Expone las fotografías de Nassón Joaquín con dirigentes políticos, unos de Morena, otros no, principalmente Martí Batres, director del ISSSTE; Enrique Alfaro, ex gobernador de Jalisco; Jaime Bonilla, ex gobernador de Baja California, y Héctor Yunes Landa, entonces diputado federal.

El video es explosivo: Yunes Landa sería integrante de una “presunta red de protección”, una corriente política que habría favorecido el cierre de la investigación contra Nassón Joaquín.

Héctor Yunes, según relata el video, tendría en mente bautizarse en la Luz del Mundo al ver cómo los feligreses seguían a su “apóstol”. También se observa una fotografía en la que Yunes Landa entrega un reconocimiento a Nassón Joaquín en el Senado en 2017.

Los elogios de Héctor Yunes a Nassón Joaquín García hoy son explosivos.

El posible cateo al hogar de Yunes Landa prende alarmas. “No lo voy a permitir”, repite como poseído. Invoca que ahí están su esposa y su hijo. “No lo voy a permitir”. ¿Por qué?

Políticamente, Héctor Yunes ya es un trebejo. Sus días de gloria huelen a moho. Vive a costillas del erario, de lo que acumuló cuando el sistema le prodigó poder y dinero, pero es cobarde para enfrentar una elección. Tan inservible es que terminó siendo una rémora del Congreso federal y del Congreso de Veracruz.

Vive desde hace año y medio obsesionado con una diputada de Morena, Tania Carola Viveros Cházaro, la que viola la Ley de Símbolos Patrios al mostrar el puño izquierdo al escuchar el Himno Nacional y estar frente a la bandera de México.

La lleva ante la ley y fracasa. Insiste y vuelve a perder. Y Tania Carola, que es soez y vulgar –”pendejo” le gritaba en el Congreso a Marcos Even cuando lo nombraron fiscal anticorrupción– disfruta con las pataletas de Yunes Landa.

A lo largo de 45 años succionó al PRI. Se fue sin pena ni gloria, apestado, repudiado, exhibido como un voraz maromero que salta de una diputación a otra, enchufado siempre a la nómina presupuesta.

Es un zombie político. Está muerto y no lo sabe. O lo sabe pero se resiste al olvido.

Mientras, habita en su mundo de conspiración.

METADATO

Director de Ingresos aprieta a empresas automotrices, menos a los Diez. Ignacio Martínez Sánchez pasa a la báscula a las empresas chinas, coreanas, europeas, americanas del rubro de la venta, reventa y servicio de mantenimiento de automóviles en Coatzacoalcos, pero deja en el limbo a las de los hermanos Elías y Juan Manuel Diez. Cuentan los insiders que el director de Ingresos del ayuntamiento de Coatzacoalcos tiene dos razones: Martínez Sánchez fue empleado de Juan Manuel Diez Francos cuando “El Emperador” era alcalde de Orizaba, y los Diez son amigos del alma de la desgobernadora de Veracruz, Norma Rocío Nahle García. Por cierto, Diez es la principal proveedora de autos de lujo al gobierno estatal, así arrastre episodios dignos de una investigación judicial. Por ejemplo, José Rodolfo Barrera Rodríguez, entonces empleado de Grupo Diez, concesionario de Dodge, Jeep, Fiat, Peugeot y Ford, está señalado por un fraude multimillonario en Oaxaca en un esquema de venta de vehículos que no fueron entregados a quienes pagaron por ellos, y hoy sólo cambió de marca y vive tranquilo en Coatzacoalcos. Según relata Priscila Aréchiga, influencer y ex empleada de esa firma, Diez Oaxaca lo solapó y le mantiene el cobijo. Las denuncias apenas avanzan y Diez se lavó las manos, como si las operaciones no se hubieran realizado en sus instalaciones y con sus vehículos. Vaya sabandijas que pululan en el proyecto transformador de Pedro Miguel. Por lo pronto, el director de Ingresos es duro con las automotrices mientras a Diez de Coatzacoalcos se le da trato terso… El PRI “está en el basurero de la historia”, dice Ariadna Montiel. Y Morena va que vuela para allá. La recolectora de Andrés Manuel López Obrador pontifica mientras a Morena lo azota y sacude el torbellino de las ligas con el narco, un Rubén Rocha Moya amafiado con Los Chapitos, producto del pacto narcoelectoral de Sinaloa en 2021, del secuestro de operadores y candidatos del PRI en aquella elección, de los miles de muertos, levantados, desaparecidos antes y después del secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, el otro capo del Cártel de Sinaloa, y su entrega al gobierno de Estados Unidos. La nueva versión de “Narcos México” atrapa a Morena, a López Obrador –el de los “abrazos, no balazos” y la liberación del capo Ovidio Guzmán López–, a Claudia Sheinbaum, la presidenta encubridora, a los gobernadores Américo Villarreal, Alfonso Durazo, Marina del Pilar Ávila y Alfredo Ramírez Bedolla, de Tamaulipas, Sonora, Baja California, Michoacán, respectivamente. El huachicol fiscal implica al secretario de Marina de López Obrador, Rafael Ojeda, y a sus sobrinos, y a Adán Augusto López Hernández, el mismo que empoderó a La Barredora, el grupo criminal de Tabasco comandado por Hernán Bermúdez Requena, y a Mario Delgado, secretario de Educación, quien fuera puente entre el empresario Sergio Carmona, alias “El Rey del Huachicol” y palacio nacional, y a los hijos de López Obrador, todos metidos en el super fraude fiscal que alcanzó por lo menos 600 mil millones de pesos, la peor estafa al erario en historia de México. Así como dice la nueva presidenta nacional de Morena, Ariadna Montiel, la recolectora de billetes ilegales, el PRI yace en el basurero de la historia. Y Morena va para allá… Paliza feroz de Martha Fernández a Lorena Piñón. La líder cenecista en el sur de Veracruz le sacó el historial, los agandalles de la diputada federal, su nulo trabajo, su obsesiva intención de repetir como legisladora a lo que el sátrapa llamado Alejandro Moreno Cárdenas, líder nacional del desprestigado y vilipendiado PRI, ya le dijo que no, que ni en sueños repetirá como legisladora por la vía plurinominal, o sea, chupando de la ubre presupuestal. “A ti te felicito por tu papel de portera, porque dejas pasar todo: los atropellos, el abandono y el desprecio hacia una militancia que aún te mantiene como diputada, pero que muy pronto podría mandarte al cajón del olvido político”. El PRI no está en crisis por la militancia, está en crisis por quienes secuestraron el partido para servir a unos cuantos. Martha Fernández, empresaria, propietaria de la firma Roma, ex candidata a diputada federal, es una de las contadísimas voces que sacuden el escenario priísta. Ya se deslindó de la dirigencia del PRI en Coatzacoalcos. En unos meses definirá su salida del tricolor y su incorporación a otro proyecto político. ¿Será Movimiento Ciudadano?… Primer negocio de un funcionario del círculo más cercano al alcalde Pedro Miguel. Primer negocio, con empresa de nueva creación, con adjudicación directa, con registro en el padrón de proveedores. Son los primeros cientos de miles de pesos para el funcionario más zalamero que pueda tener el alcalde de Coatzacoalcos. Si no lo sabe Pedro Miguel Rosaldo, es deslealtad; si lo sabe, es complicidad y, por supuesto, es corrupción. Pronto, los detalles de la sinvergüenzada y del sinvergüenza…

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