Javier Duarte: la pandilla al desnudo

* El acusador de Karime, pieza clave de la PGR  * Del Castillo, Mansur, Janeiro, todos implicados   * El abogado de Elba Esther  * Caos electoral en Coatza  * Morena contra la ayuda social de la CTM  * PRD acusa a Morena  * Dos juicios más contra el pejepartido

Buen casting el de Javier Duarte. En su pandilla hay de todo: testaferros y sabandijas, malandros y pillastres, raterillos que roban al pobre y ladrones de cuello blanco que engañan al sistema financiero, los Del Castillo, los Janeiro, los Mansur, los Bocardo, los Ortega. Un gang voraz.

Ya no sonríe el ex gobernador de Veracruz, ataviado con su chaleco antibalas, pues no ha de faltar el que quiera silenciarlo, recortado el cabello a cambio de no andar a rape, serio, muy serio, formal, muy formal al responderle al juez que le notifica oficialmente que la justicia mexicana lo reclama.

Dice Javier Duarte que ni se allana ni se resiste al proceso de extradición, y que lo deja en suspenso. Esperará a que el gobierno mexicano realice la solicitud formal a Guatemala en un plazo que no excederá de 60 días.

Su audiencia ante el juez guatemalteco, este miércoles 19, exhibe la podredumbre del gordobés, su proclividad al delito, el robo con descaro, la mecánica del saqueo, el accionar de sus operadores que desde el interior del gobierno de Veracruz iban tejiendo la fuga de dinero y desde afuera sus amigos canalizaban el botín a cuentas e inversiones para encubrir su destino. De alta escuela el atraco.

Contundente, el expediente de la Procuraduría General de la República muestra por vez primera la mente perversa de Javier Duarte, la voracidad por el dinero, su falta de escrúpulos para disponer de los recursos públicos, los de la educación, los de seguridad, las partidas para el campo o para carreteras, los del sistema de salud, dejando a los hospitales sin medicamentos, sin tratamientos a los enfermos, sin pago a proveedores. Su ambición es criminal pues condenó a muerte a miles.

De la audiencia, los detalles, el relato de la PGR, la forma en que se perpetró el saqueo a las arcas veracruzanas, los nombres, el cinismo del gang duartista, habla el portal Al Calor Político. Ahí resume el filo de la uña del ex gobernador y su pandilla.

Se le acusa de delincuencia organizada y de realizar operaciones con recursos de procedencia ilícita. Pronto vendrá el lavador de dinero y la evasión fiscal.

Con él robaron ilustres diputados de mala pinta como Juan Manuel del Castillo, quien fuera pieza clave en la Secretaría de Finanzas y Planeación, y Tarek Abdalá Saad, tesorero en la Sefiplan. O un rufián de marras, Arturo Bermúdez Zurita, el falso general que desde la Secretaría de Seguridad controló y operó el Cártel de Duarte, su policía vinculada al crimen organizado, levantando y desapareciendo personas o incurriendo en tortura. Cita el expediente otros nombres:

“Moisés Mansur Cisneros, quien estaría a cargo de realizar las instrucciones de Duarte y serviría como testaferro; José Juan Janeyro, quien estaría a cargo de estructurar los pagos de las actividades de inversión, compra y venta, además de que serviría como testaferro del ex gobernador; Rafael Gerardo Rosas Bocardo, prestaría su nombre y Mario Rosales Mora, trabajaba en una notaría en las que se llevarían a cabo operaciones y fungiría como su prestanombres.

En el expediente de la PGR destacan casos concretos que describen cómo operaba la pandilla duartista. Y Bermúdez cantó.

No habló de sus nexos con la delincuencia. No confesó sus crímenes, la tortura, la represión. Habló el 13 de diciembre de 2016 y refirió un caso ocurrido a mediados de 2014.

Le llamó llamó Tarek Abdalá. Le expresó que todos los recursos en materia de seguridad pasarían primero por la Secretaría de Seguridad Pública y ésta los remitiría después a la Tesorería.

Bermúdez lo bateó. Tarek le reiteraba que se trataba de una instrucción del entonces gobernador.

Refiere Bermúdez que a Javier Duarte lo veía en un condominio en el sexto piso de la Torre Pelícano, en el municipio de Boca del Río, y un par de veces en el rancho El Faunito, en Fortín de las Flores.

Bermúdez habla como si no tuviera mancha alguna. También el falso general adquiría casas de lujo en Woodlands, unas a su nombre, otras a las de sus parientes. Y se hizo de empresas de seguridad privada, constructoras, edificios, firmas inmobiliarias. Pero al final cantó.

Habrá sentido Javier Duarte que el tufo a traición lo aturdía. Primero fue Moisés Mansur Cysneiros, luego Alfonso Ortega, ahora Arturo Bermúdez, revelando a la PGR cómo fue el saqueo a las arcas de Veracruz.

“Duarte pidió —agrega Al Calor Político— que las operaciones de facturación se trataran con Juan Manuel del Castillo, pero no cumplió con lo ordenado por lo que las empresas se quejaron, las empresas señalaban que el gobierno de Veracruz dispersó cantidades de dinero, pero Juan Manuel del Castillo no pudo materializar la facturación.

“Por lo tanto, las supuestas empresas ‘fachada’ simple y llanamente procedieron a captar los recursos sin justificación legal alguna, por lo que José Juan Janeyro le avisó a Moisés Mansur lo que estaba pasando y le pidió una reunión con el ex mandatario para encontrar una solución, toda vez que era evidente que se estaba generando un problema con la facturación.

“Janeyro dijo que no se podían comprobar 350 millones de pesos —extraídos de la Secretaría de Educación de Veracruz— de las empresas de facturación, no tenían ninguna justificación respecto de su origen y las empresas estaban presionando para documentar las operaciones que estaban haciendo con las dependencias del estado.

“La situación no se corrigió y Janeyro solicitó una nueva reunión para volver a tratar el asunto. Fue en febrero de 2016 que le reiteró a Duarte que había un problema muy grave y delicado y no había forma de justificar la salida de los recursos del gobierno a las empresas y Duarte le contestó que le parecía increíble que Juan Manuel del Castillo no había podido resolver el problema y entonces Janeyro se entrevistó con el ahora diputado local y le recalcó que el problema no lo podían solucionar.

“En septiembre de 2016, José Juan Janeyro le expuso nuevamente que no sólo no se había regularizado el problema de los 350 millones de pesos y que el asunto ‘era evidente que el procedimiento acarrearía un problema gravísimo’ ”.

Lo que propuso Javier Duarte fue insólito: desaparecer los registros contables desde el gobierno. Janeiro Rodríguez expresó que era inaceptable. El sistema bancario podría comprobar las trasferencias de la Secretaría de Educación a las “empresas fachada” desde el 23 de diciembre de 2012. “Se podían identificar los depósitos a empresas receptoras que sumaban 350 millones de pesos, situación que podía corroborarse en los estados de cuenta”.

Otro testimonio, el de Alfonso Ortega López, confirmó la ruta del dinero saqueado, las inversiones en viviendas vía “empresas de papel”.

“Ortega dijo que Duarte se ostentaba como dueño de dos departamentos los cuales fueron adquiridos el 17 de mayo de 2010 a través de una negociación de José Juan Janeyro Rodríguez, con valor de un millón 500 mil dólares cada apartamento

“Por órdenes de Duarte el pasado 3 febrero 2012 constituyó una sociedad para los negocios inmobiliarios en la cual aparece como titular el otro socio, Mario Rosales Mora.

“El 12 de mayo de 2012 adquirió dos departamentos en Sierra Fría, en la colonia Lomas de Chapultepec, en la Ciudad de México, dichos inmuebles tenían un valor de 47 millones de pesos y era, según Alfonso Ortega, el sitio donde Duarte pretendía construir su casa de retiro.

“Antes, en marzo de 2011, durante la Cumbre Tajín le instruyó que adquiriera una lancha italiana y para ello tenía que constituir una sociedad financiera, Alpargata Marín Corporation, para realizar la compra-venta de la lancha y detalló que el precio de la misma fue de 790 mil dólares americanos.

“Meses después Ortega se enteró de la compra de las parcelas en Campeche porque le dijeron que esa compra era un buen negocio y entonces realizaron la compra de 21 parcelas a su nombre y el de José Juan Janeyro, Rafael Gerardo Rosas Bocardo y Moisés Mansur. El costo total fue de 20 millones de pesos.

“Ortega, Janeyro, Rosas Bocardo y Mansur demostraron falsamente en las asambleas ejidales de Campeche haber vivido por más de un año en la zona para hacer la compra”.

Ortega es cómplice y testigo. Y es clave para la PGR. Alfonso Ortega es el mismo que en su versión señala a Karime Macías como el personaje que le indicaba qué “empresas de papel” crear, hacia dónde canalizar el dinero robado a las arcas veracruzanas y luego cómo debía endosarle las acciones en blanco.

Ortega realizó su relato el 12 de octubre de 2016, pero en el expediente remitido al gobierno de Guatemala no se menciona a Karime Macías, la esposa del ex gobernador. De ahí la sospecha de que habría pactado con el gobierno peñista para entregar a Javier Duarte a cambio de inmunidad o que el mismo Javier Duarte haya entregado parte de lo robado, y retenido otro tanto, a cambio de servirle electoralmente a Peña Nieto revelando un presunto financiamiento al líder de Morena, Andrés Manuel López Obrador.

Robar las arcas de Veracruz habría sido imposible sin una pandilla de rufianes de cuello blanco, los Mansur, los Janeiro, los Del Castillo, los Ortega López, los Bocardo, los Macías, los Tubilla, los Tarek, los Spinoso.

En Guatemala ve a todos libres, a excepción de Javier Nava Soria, detenido este miércoles 19 en España. Nava es uno de los operadores del fraude financiero contra Veracruz.

En Guatemala lo asesora Pablo Campuzano de la Mora, de la firma Del Toro Carazo Abogados, que lleva la defensa legal de la ex lideresa magisterial, Elba Esther Gordillo, acusada de un mega fraude al sindicato de maestros.

Con ladrones y raterillos, malandros de lo peor, perpetró Javier Duarte el atraco a Veracruz. Fue un casting entre ladrones de cuello blanco. Con esos rufianes perpetró el saqueo.

Un gang de lujo.

Archivo muerto

Bien organizado el caos electoral en Coatzacoalcos. Morena incurre en actos anticipados de campaña y lo fustiga el PRD; Morena acusa al candidato del PRI, Carlos Vasconcelos Guevara, de usar la ayuda social en el edificio de la CTM, de la que es dirigente regional, con fines proselitistas; amaga el representante del PAN ante el Órgano Público Local Electoral, Moisés Nava Ramírez, con denunciar al PRI cuando que él realiza talacha electoral en horario de trabajo, pues es empleado del Itesco; el representante del PRD, Federico Carrera Martínez, señala de lo mismo a la candidata a síndica por Morena, Yazmín Martínez Irigoyen, directora de una escuela primaria, que en horario laboral le dedica todo el tiempo a promover a su partido. “El secretario del OPLE —dice Carrera Martínez— fue el que hizo la verificación de este recorrido y seguimos al candidato de Morena durante todo el recorrido en la colonia Petroquímica así como el evento en la Noria y Mundo Nuevo, estuvimos más de siete horas cubriendo el evento para ver las actividades que realizaban”. Entre todo destaca el caso Vasconcelos. La exigencia de Morena es que cese la ayuda social a los pobres en el edificio de la CTM. Algo así como suspender las consultas médicas que incluyen oftalmología, cardiología, odontología, análisis clínicos, ginecología y enfermedades propias de la mujer. Al pobre, al minusválido, al adulto mayor, se les dota de bastones y sillas de ruedas. Lo que no cubre el sistema de salud, lo suple la CTM. Y tiene que parar. Morena empuja para que el edificio de la CTM cierre sus puertas y con toda seguridad así será, con el visto bueno del panismo y del gobernador Miguel Ángel Yunes Linares. Obvio, los enfermos y sus familiares ya sabrán contra quienes aplicar el voto de castigo, porque con la salud no se juega. Unos, los morenos, dicen ser el partido de los pobres. Ajá. Los otros, los del Bien Común, son el partido a los que vale un pito los pobres. Si esto no es caos, ¿qué es?… Alguien en Morena rió cuando se le alertaba que en Coatzacoalcos se le iba a complicar la elección por la alcaldía. “Morena ya ganó”, sentenciaba suponiendo que Pan, PRI, PRD, Verde, PANAL, MC, PES serán aplastados. “Arrasaremos”, pregonaba con altivez Víctor Manuel Carranza, el candidato de la diputada Rocío Nahle García. Hoy, Morena está pasmado. Queda en suspenso la integración de su planilla, con una resolución del Tribunal Electoral de Veracruz que anuló el resolutivo de la Comisión Nacional de Honestidad y Justicia por violar los derechos del militante Rufino Soriano García al no notificarle de manera personal el emplazamiento sobre la anulación de la asamblea celebrada el 16 de marzo en que se eligieron a los 10 morenistas que integrarán la planilla que contenderá por la alcaldía de Coatzacoalcos. Si algo faltara, ahora el ex precandidato a la alcaldía, Eduardo Ramos Carmona, y la aspirante a síndica, Claudia Aisa González Pardo, interponen un juicio para la protección de los derechos políticos de los ciudadanos por la resolución emitida por el TEV el 13 de abril. Y mientras el PRIANPRDPVEM ya andan en lo suyo, Morena no puede arrancar. Si la cúpula pejista respetara a sus bases, si aplicara el no mentir, no engañar, no traicionar, el pejepartido no correría el riesgo de fragmentarse…

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Foto: Proceso