Omar Yunes: pruebas que incriminan

* Proceso documenta el trámite para el fideicomiso  * Panamá Papers detona en Veracruz  * La operación se canceló pero se gestionó  * El represor de Atenco con Héctor Yunes  * ¿Y la consignación de Los Porkys?   * Juan Aldana al Panal  * Y los petroleros a Morena  * 150 mil para facilitar la fuga de Aurelio

Letal, Panama Papers hace trizas a Miguel Ángel Yunes Linares. Lo sacude. Lo deja sin habla. Es la pesquisa periodística internacional que revela lavado de dinero, evasión de millones y paraísos fiscales, señalado su hijo Omar Yunes Márquez en un fideicomiso nonato, pero sus huellas por doquier.

Casi retaba Yunes azul a quienes lo instaban a probar que su hijo Omar Yunes Márquez no tuviera algo que ver en lo que revela el hallazgo. “Hay 20 Omar Yunes en mi familia, para empezar, y muchos fuera de la familia”. Y se quejaba: “Lo ponen a nivel de Putin, lo ponen a nivel de jefes de Estado, a nivel del rey de Arabia Saudita, a un joven que tiene unos restaurantes. Es una tontería, no tiene nada que ver”.

Pero sí tuvo que ver.

Día crítico, el 3 de abril, debió ser de gloria para Yunes Linares. Había denunciado a Javier Duarte por enriquecimiento ilícito, saqueo de 3 mil millones de pesos de las arcas de Veracruz, compra de propiedades —casas, ranchos, departamentos, yates— vía una red de casi 40 prestanombres, en México, Estados Unidos y España.

Documentado el expediente, certificadas las propiedades notarialmente, acreditados los nombres de quienes le servían al gobernador de Veracruz para atesorar inmuebles, el candidato de la coalición “Unidos Para Rescatar Veracruz” PAN-PRD aplicaba un golpe demoledor a la pandilla duartista. Interpuso su denuncia en la Fiscalía de Veracruz y advirtió que canalizaría la parte federal ante la Procuraduría General de la República.

Con ese alarde político, tácitamente amarró la gubernatura de no ser por el golpe similar que recibió al divulgarse la investigación periodística conocida como Panama Papers (Los Papeles de Panamá). En ella se citan los nombres de políticos, empresarios, artistas, escritores, deportistas, que usando a la firma Mossack Fonseca, establecida en Panamá, canalizaban inversiones hacia paraísos fiscales. El fin era blanquear dinero y evitar el pago de impuestos. O simplemente ocultar lo que se tiene.

Su hijo Omar es el único veracruzano señalado. Se refieren a él la revista Proceso y Aristegui Noticias en sus portales en internet, el 3 de abril. Luego vendrían las réplicas de Yunes Linares y la del joven empresario, el financiero de la familia, hoy bajo sospecha.

“Todo lo hago abiertamente, eso es lo chistoso, y por eso me atacan”, dijo Omar Yunes. “Se puede proceder, se puede hacer la aclaración, la realidad es que los medios, con todo respeto, los que quieren atacar publican lo que quieren. Entonces ya ni pex”.

Y ya ni pex, pues tras enviar una carta aclaratoria a Proceso, exigiendo el retiro de la fotografía en que se le ubica junto a políticos de alto nivel y empresarios de renombre, así como aquella en la que aparece con su esposa e hijo, la revista respondió con mayores detalles.

Bajo la firma de Alvaro Delgado, Proceso es contundente al describir cómo fue la operación para crear el fideicomiso a nombre de Omar Yunes y su esposa Angela Ruiz Pérez, que finalmente se canceló. Dice Proceso:

“Padre e hijo mienten: Omar Yunes Márquez gestionó, cotizó, contrató y pagó la creación del fideicomiso a través de Mossack Fonseca y el despacho mexicano Doporto y Asociados —cuyo dueño, Luis Doporto, participa en la reestructuración del mercado de la distribución de medicamentos en México—, una operación que hizo entre mayo y julio de 2012, en pleno proceso electoral en México.

“Incluso, el 3 de mayo de ese año el mismo Yunes Márquez se comunicó, por teléfono y vía correo electrónico, con Giovani Castillo, abogado de Doporto y Asociados, para dar instrucciones sobre el caso, según consta en los propios archivos de Mossack Fonseca obtenidos por Proceso.

“ ‘Hola, Giovani, cómo estás. Te buscaba para preguntarte si ya estará lista la documentación de la estructura legal que armamos con ustedes, ya que ahora sí la necesito. Copio a Jésica Torres en este correo para darle seguimiento y poder sacar este tema lo más pronto posible. ¿Me avisan si hace falta algo todavía? Saludos.’

“Al día siguiente, Castillo se comunicó con Torres, colaboradora de Yunes Márquez en Planta de Ideas —una de sus empresas— para decirle que habló telefónicamente con él y que le envía un listado con “la información que requerimos nos sea proporcionada por parte de la esposa de Omar para poder terminar con su estructura’.

“A partir de entonces se sucedió un vasto intercambio de mensajes y documentos entre Torres y Castillo, así como entre Egbert Wetherborne, de Mossack Fonseca, y Bernardo Jaskille Begné (entonces abogado de Doporto en Europa y actualmente dueño de su propio despacho en México) para la constitución del fideicomiso llamado The Elysian Trust.

“Fue precisamente Jaskille Begné quien le comunicó a Wetherborne la estructura del fideicomiso:

“ ‘El fideicomiso será constituido con USD $100 y recibirá por parte de la fundación holandesa llamada Stichting Administratiekantoor Strechman un certificado de participación que te anexo. El nombre del fideicomiso será: The Elysian Trust. El settlor (fideicomitente) es el señor Omar Yunes Márquez de nacionalidad mexicana. El primer beneficiario será el mismo señor Yunes. El segundo beneficiario será la señora Ángela Ruiz Pérez del señor Yunes, igual de nacionalidad mexicana.’

“Ángela Ruiz Pérez y Omar Yunes Márquez contrajeron matrimonio religioso en el exconvento de las Vizcaínas, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, un año antes, el sábado 7 de mayo, y el enlace civil había sido el 2 de abril en la palapa norte del hotel Fiesta Americana, en Boca del Río.

“Una vez que Yunes y su esposa enviaron copias de sus pasaportes, cartas de referencia bancaria y de un domicilio en la colonia Chapultepec Morales, se procedió al registro del fideicomiso, cuyo pago ascendió a 4 mil 700 dólares.

“El despacho Doporto comunicó a Mossack Fonseca la manera en que se haría el finiquito: ‘El pago será enviado de una empresa llamada Maxim Investments Corporation CV, la cual tiene un contrato de mandato con Knigthbridge International Corporate Services, Ltd’ ”.

“Esta última empresa tiene su sede en las Islas Vírgenes Británicas, un paraíso fiscal, según consta en la dirección consignada en dos facturas, copia de las cuales forman parte de los 11 y medio millones de archivos compartidos por el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación a más de 100 medios en el mundo, como Proceso, el único medio escrito de México.

“Lo curioso es que dos años después, el 30 de octubre de 2014, Mossack Fonseca seguía sin pagar las dos facturas, como se lo requirió la representante de este despacho, Giselle Ocampo, al abogado Jaskille Begné, quien recordó que Yunes Márquez no firmó el fideicomiso.

“ ‘Subsecuentemente les avisamos que el Sr. Yunes no quiso seguir adelante con la estructura, por lo que cancelábamos ese proyecto’, dijo el abogado, quien, como ya se acreditó, condujo todas las negociaciones con Mossack Fonseca.”

Innegable, la relación de hechos, los nombres, las fechas, el proceso para la creación del fideicomiso, que no llegó a concretarse, provocó la peor sacudida en las filas yunistas azules desde que arrancó el proyecto para echar del poder al duartismo.

Es el colofón primario de un escándalo que impacta de frente al candidato de la coalición PAN-PRD al gobierno de Veracruz, masacrado por sus enemigos, tildado de delincuente por Javier Duarte —mira quién habla— en sus habituales tuits, inmiscuyéndose el gordobés en el proceso electoral, quizá para reventarlo.

Rematado por Proceso, el domingo 10, salió a relucir su paso por el ISSSTE, las acusaciones de corrupción, su pleito público con Elba Esther Gordillo, los 20 millones que la lideresa magisterial, hoy en prisión, le exigía para financiar la creación del Partido Nueva Alianza.

Quisieron los medios de comunicación arrancarle una respuesta a Proceso. Yunes Linares expresó que no respondería a la nueva publicación y cortó la entrevista.

Intuye que hay más documentación. Panama Papers es sólo un frente. Dos meses de campaña, dos meses en fuego a discreción. Es Panama Papers un golpe letal.

Vendrán más.

Archivo muerto

¿Sabrá Héctor Yunes quién es Wilfrido Robledo Madrid? ¿Sabrá su historial, sus ligas con un narcogobernador, su paso por la Policía del DF, por la PGR, en la Policía Federal Preventiva, el CISEN, o sea espía, sus nexos con Genaro García Luna, el de los montajes y fabricación de culpables; su actuación en San Salvador Atenco, el mayor hecho de represión de los últimos tiempos, que marcó al entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto? Naval retirado, Wilfrido Robledo será el encargado de diseñar la estrategia para combatir la inseguridad, enfrentar a la delincuencia, pacificar Veracruz, de la mano de Ignacio Morales Lechuga, aquel que siendo procurador general de la República voló en pedazos con el caso Tlalixcoyan, cuando un grupo de militares masacró a agentes de la PGR en Llano de Víbora, presumiendo que se trataba de narcos. Represor nato, hay mil anécdotas de sus peripecias en el DF, hoy Ciudad de México. Pero lo de Atenco es el acabose. A la beligerancia de los atencos, que defendían su derecho a no entregar sus tierras para la construcción del nuevo aeropuerto, excedidos muchos de ellos en fuerza, entre la turba violentando a elementos policíacos, lo que también fue un exceso, sobrevino el puño descomunal de Wilfrido Robledo, detenciones arbitrarias sin orden de aprehensión, golpizas y tortura, mujeres violadas, incluyendo una ciudadana española, cárcel para decenas que luego, por la vía legal, lograron su libertad. Atenco fue el Waterloo de Peña Nieto en campaña, el reclamo en la Ibero, el origen del Movimiento YoSoy132, la repulsa social, la frase inolvidable por incriminatoria de EPN: “yo asumo la responsabilidad”. Lo que lo marcó políticamente para siempre. Y hoy, en Veracruz, Héctor Yunes trae a Wilfrido Robledo Madrid, documentado lo que es y lo que habrá de provocar. ¿O no lo sabe el candiDuarte?… Van 96 horas y Los Porkys siguen libres. Ofreció “Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, que en cosa “las próximas horas” habría resultados en torno a la denuncia por violación, pederastia, privación ilegal de la libertad, contra los cuatro juniors, mozalbetes sin vergüenza, Enrique Capitaine Marín, Jorge Cotaita Cabrales, Diego Cruz Alonso y Gerardo Rodriguez Acosta, en agravio de la joven Daphne. Se le pelaron dos de Los Porkys, Enrique Capitaine y Diego Cruz, uno a Estados Unidos y el otro a España, y el fiscal de Veracruz seguía deliberadamente en la luna, empantanando el caso, su pesquisa, incurriendo en obstrucción de la justicia. Van 96 horas y su frase —“en las próximas horas habrá resultados en torno a la investigación”— lo mata. Van 96 horas y la repulsa social acrecienta el sentir de cientos de miles de veracruzanos de que el PRI-desgobierno de Javier Duarte debe ser castigado en las urnas. A Daphne la agravian por no hacerle justicia. A la sociedad la irritan porque como ese hay miles de casos más, dejando libres a los violadores, a sus cómplices, dentro y fuera del gobierno duartista. Van 96 horas y “Culín” volvió a mentir… Y Juan Aldana terminó vestido de lo que tanto criticó. Ahora es candidato a diputado local por el Partido Nueva Alianza, o sea rémora del PRI, el que impulsó la reforma energética, el que se está acabando a Pemex, al que tanto denostó Juan Aldana cuando se decía de izquierda, antes, durante su condición de candidato del PRD a la diputación federal en 2015, y después. Sólo llega Juan Aldana al Panal. No lo siguen los petroleros en riesgo de pérdida de empleo, ni aquellos a quienes les conculcaron sus derechos laborales. Esos petroleros tampoco se ven en la coalición PAN-PRD sino en Morena. Si alguien supuso que llevando a Juan Aldana al Panal partiría el voto de los petroleros, erró. Sólo se llevó a Judas. El resto de los discípulos se van con el Pejemesías… ¿Cuánto costó proteger, encubrir, facilitar la huida de Aurelio? Dicen que 150 mil y que salió de las arcas municipales. 150 mil por contener la embestida mediática, por darle tiempo al rufián, al célebre Aurelio Castillo Toribio, golpeador, cobarde, abusivo, que hizo de la vida de su esposa Dámaris Díaz un infierno, amagada y amedrentada, agraviada su dignidad, humillada hasta que tras el último ataque decidió denunciar, exhibirlo en redes sociales, obtener el cobijo de la sociedad. 150 mil pesos para que se pudiera fugar porque el malviviente tiene la venia del director de Infraestructura en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, Guillermo Ibarra Macías, y fue motor del voto —y del fraude— para que Joaquín Caballero Rosiñol lograra la alcaldía…

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Foto: Veracruzanos.info