Amadreo Flores, el líder postizo del PRI

* ¿Encargado o presidente del PRI?  * Héctor Yunes: pasos en falso  * Yunes azul, precandidato  * Marcelo: adiós a la Sedesol  * Anilú: utilizable y desechable  * Orlando Uscanga, el delegado fidelista  *Qué pasado del enviado de Héctor  * La denuncia de Jorge Torres * Saúl Wade y el alcalde irreal, al MP

Insólito: va el PRI a la contienda por Veracruz con un líder postizo, el inefable Felipe Amadeo Flores Espinoza, duartista de cepa, reciclado en la presidencia de su partido, violando estatutos y situando al tricolor en el umbral de un conflicto legal. Mal inicio para Héctor Yunes Landa.

Ser honesto, le había recomendado el diputado Ricardo Ahued a Héctor Yunes, aquel día en que se sinceró y expresó a la prensa que “el PRI es un lastre”.

Decía Ahued que Héctor Yunes debía hablar con la verdad, definir su postura en temas torales, los pensionados, los maestros y los jubilados, reprimidos todos por Javier Duarte y su gobierno violento.

Pero Héctor Yunes, tácito candidato del PRI al gobierno de Veracruz, quiere lo que sea, menos ser honesto.

Impone, pues, a su compadre Amadreo en la presidencia del PRI, como en los tiempos del Jurásico, el Viejo PRI que decían ya no existía y que ahora es peor.

Así, el nuevo sol de los priistas decidió que Amadreo Flores debía ser presidente de su partido, desoyendo el senador con licencia, el orgullo de medio Soledad de Doblado, que el estatuto reza que quien ya ocupó ese cargo no lo puede desempeñar de nuevo.

Le valió, pues, a Héctor Yunes atropellar el estatuto priista, la norma interna de su partido, como le ha valido y le vale las consecuencias jurídicas que ello pudiera entrañar.

Amadreo fue impuesto este domingo 31 de enero, desairado por cientos de invitados, priistas que no comulgan con Yunes Landa, que lo ven como una extensión del duartismo y un defensor a ultranza de la fidelidad cuando Fidel Herrera, el sultán de Nopaltepec, gobernaba Veracruz y gozaba como nadie de la “plenitud del pinche poder”.

A la unción de don Amadreo llegaron menos de los esperados. No se paró por ahí el líder nacional del PRI, don Beltrone, alias Manlio Fabio; ni la secretaria general, Carolina Monroy; ni Javier Duarte, escamado porque ya sabe lo que es ser acusado y sentenciado con multa, que obviamente nunca pagó, por andar en tareas partidistas teniendo investidura de gobernador.

Entre las sillas vacías, entre la frialdad que transmite la imposición y el atropello a la norma interna del PRI, allí se vio a Amadreo Flores levantar el brazo, extenderlo y jurar cumplir y hacer cumplir el estatuto priista. Wow. Una reelección que no permite el estatuto y el infractor jura que se ceñirá a lo legal.

Su caso es de antología. Es la pura marrullería. Felipe Amadeo Flores Espinosa fue presidente del PRI en los tiempos de Patricio Chirinos Calero en el gobierno de Veracruz. Ese solo hecho le invalida para asumir de nuevo el cargo. Pero lo hizo con la venia de Héctor Yunes, la ausencia de don Beltrone, el silencio de Javier Duarte y el aplauso de los ignorantes.

Una salida a ese dilema fue que sería nombrado “encargado de la presidencia” para evadir el aspecto legal. Pero eso es trampa y también tiene su impacto.

¿Qué validez tendrían sus actos de partido, los documentos que suscriba, la alianza con los partidos rémoras —AVE, PVEM, Panal y las asociaciones políticas paleras—, el registro de Héctor Yunes ante el órgano electoral, si en los tribunales todo pudiera venirse abajo, desecharse de plano y dejar el PRI sin candidato al gobierno de Veracruz?

De ello habló, con sumo cuidado, documentado, Luis Guillermo Franco, el 29 de enero, en las páginas de Diario de Xalapa, en una carta dirigida a Héctor Yunes:

“Amadeo es un político experimentado pero su elección como líder del PRI le planteará problemas legales que pueden poner en un riesgo innecesario a los candidatos a diputados locales y a usted. A continuación los motivos de mis aseveraciones:

“1. Amadeo Flores ya fue Presidente del PRI en el estado durante el sexenio de Patricio Chirinos.

“2. El artículo 163 de los estatutos del PRI dice que en el caso de los Presidentes de los Comités Estatales no pueden ser reelectos en ningún caso y subrayo esto último, en ninguno.

“Las consecuencias del ungimiento de Amadeo es que si se impugna su nombramiento y ya sea en la Comisión Nacional de Justicia Partidaria o per saltum llegue la controversia hasta el Tribunal Federal Electoral, es previsible que la sentencia indicará que la elección de Amadeo no es legal, se ordenará la elección de un nuevo dirigente y además se declarará la nulidad de todos los actos jurídicos que haya firmado como Presidente del PRI en Veracruz (Las mayúsculas son de INFORME ROJO). Esto último quiere decir que el convenio de coalición que firme Amadeo como Presidente del PRI puede ser declarado nulo y considerando que el plazo para registrar coaliciones vence el 6 de febrero, para cuando esto ocurra sería imposible que de nueva cuenta pueda pactarse la coalición.

“Si la sentencia que indica la nulidad de todas las rúbricas de Amadeo se da, no hay una segunda oportunidad para amarrar legalmente la alianza porque con base en el principio de definitividad, ningún plazo puede prorrogarse o hacerse ‘extemporáneamente’.

“Todavía más, haciéndole al abogado del diablo, ¿se imagina el terrible escenario en que la impugnación se resolviera y declararan nula la coalición del PRI después de la elección?  Pasaría lo mismo que en Colima, a repetir los comicios.

“Pero usted Héctor, afortunadamente no tiene complicaciones, cuenta con una mejor opción, con más vitalidad y gran talento político que sería muy bien recibido por la militancia: Jorge Moreno Salinas. La sugerencia respetuosa sería un enroque, Amadeo puede ser su coordinador de campaña y Jorge su líder de Partido y evitamos ese riesgo. La militancia agradecerá que en el Partido que haya un hectorista químicamente puro.

“Pilón: No busquen soluciones legaloides, claramente el artículo 163 dice que no se puede reelegir en ningún caso. No es nada personal, es por el bien del PRI”.

Pero Héctor sigue sin escuchar a Ricardo Ahued. No es honesto. Tampoco a Luis Guillermo Franco. No razona.

Es tal el galimatías tricolor que la estrategia mediática para maquillar la imposición de Amadreo se volvió un caos. Una parte de la prensa decía que sería “encargado de la presidencia” del PRI por el problema de la reelección no permitida, y otros afirmaban que asumía el cargo respetándose el orden de prelación. Ajá.

No fue así. Amadreo es el nuevo presidente del PRI en Veracruz. Si se hubiera respetado la prelación, a la salida del anterior dirigente, Alberto Silva Ramos, alias El Pato de Tuxpan, habría asumido la presidencia Regina Vázquez Saut, secretaria general, quien se queda en el cargo. O sea, Amadreo saltó a quien tenía el derecho estatutario, la fidelista ex alcaldesa de Acayucan, ex diputada federal panista e hija del cacique Cirilo Vázquez Lagunes, asesinado en una emboscada del narco, en 2006.

De la llegada de Amadreo al presidencia del PRI, dice Edgar Hernández, autor de la columna Línea Caliente:

“No llega como encargado, llega como presidente del Comité Directivo Estatal del PRI, sin convocar a asamblea, sin la presencia de los consejeros y en un acto animado solo por los maestros, más que delegados o militancia.

“No hubo orden del día. Nunca se pasó lista. Jamás se tomó el consenso del Consejo Político. Tampoco hubo votación y tan solo se apeló a una toma de protesta ante inocuo enviado del PRI, Manlio Fabio Beltrones, cuando el estatuto impide la injerencia del Comité Ejecutivo Nacional en procedimiento que corresponde al órgano supremo, el Consejo Político Estatal”.

No quiso oír Héctor Yunes. Una vez que Amadreo suscriba los documentos del PRI, el registro del candidato ante el órgano electoral, la alianza con los partidos rémoras, la designación de candidatos a diputados locales, tendrá un conflicto legal que resolver, porque de que lo van a impugnar, lo van a impugnar.

Qué regreso el de Amadreo. Ahora es el líder postizo del PRI.

Archivo muerto

¿Pudo dormir Javier Duarte? No. Sólo de saber que este domingo 31 se oficializaba la precandidatura de Miguel Ángel Yunes Linares al gobierno de Veracruz por el PAN, como finalmente ocurrió, los fantasmas nocturnos atormentaron con saña al gobernador. Yunes azul se registró en Xalapa ante el PAN, a su lado las corrientes, los grupos panistas, sus adversarios y enemigos que de siempre lo han combatido, con odio y rencor. Pero ahora, frente a la dimensión de la alianza con el Partido de la Revolución Democrática, la ira popular que se traduce en votos para deponer a los rufianes, el repudio a un gobierno, el de Javier Duarte, que se alió con el crimen organizado para levantar personas, vía su policía corrupta y criminal, arrendando el territorio a los malosos, endeudando con la mayor irresponsabilidad a Veracruz, generando el peor estancamiento, reprimiendo a quienes protestan, dejando de pagarle a quienes invierten, a los empresarios y constructores, a los prestadores de servicios y proveedores, ante ese escenario los antiguos enemigos panistas de Yunes Linares van con él. Espanta la alianza al PRI, dice Agustín Basave Benítez, líder nacional del PRD. Y así es. Y espanta peor a Javier Duarte al saber que su odiado Miguel Ángel ya es candidato, pese a los intentos de corromper a perredismo rojo y al panismo duartista, esquirolazos descarados. Yunes Linares no es la panacea. Es intratable, impositivo, arrogante; tiene un pasado represor, principalmente con quienes suponían que podían violar la ley; lo acusa López Obrador de ser igual a los priistas y obedecer a los mismos intereses, como si el Pejemesías no tuviera su Bejarano y su vena antidemocrática no lo llevaran a imponer candidatos al estilo priista, como en Colima y Oaxaca, sin pedirle opinión a las bases. Puede ser todo, pero para Fidel Herrera, Javier Duarte, los capos y la mafia, Yunes Linares es veneno puro. Concita Yunes azul el ánimo de muchos, la sed de vengarse de un régimen ladrón, que acabó con los recursos del pueblo, que roban y vuelven a robar. Problema grande para Fidel, su títere gordobés y la pandilla de ladrones que los siguen. Yunes Linares ya es precandidato del PAN-PRD… Tarde pero seguro, se va Marcelo Montiel Montiel de la Sedesol federal en Veracruz. Deja la delegación en manos de Anilú Ingran Vallines y con él sale su equipo cercano, que ahora se dedicará a tratar de vender a Víctor Rodríguez Gallegos entre los pobres votantes o los votantes pobres de Coatzacoalcos, que son la mayoría que se requiere para ganar una elección. Tarde llega el relevo —aquí se adelantó desde agosto de 2015 la renuncia de MMM— que permitirá a Marcelo Montiel ir a tomarle el pelo, una vez más, a los electores que a cambio de migajas lo sostienen en puestos donde hay, lo apuntalan en las esferas de poder y le permiten acrecentar la fortuna que ya es célebre entre el marcelismo. Llega Anilú Ingram a decorar la Sedesol con su imagen personal, no con capacidad porque, se ha visto, eso no es su mejor atributo. Así es la política en Veracruz: del carro alegórico del Carnaval de Veracruz se brinca a la presidencia del Congreso estatal, se pierde la alcaldía de Veracruz, se vacaciona dejando al garete las funciones legislativas y se regresa al poder en una secretaría, la Sedesol, que sólo sirve para usar los programas sociales y canjearlos por votos. Se va un grillo sin escrúpulos y llega una cara bonita útil, manejable y desechable… Hectoryunista declarado, a Orlando Uscanga Muñoz no le es ajeno Coatzacoalcos. Tiempo atrás, en 2011, el hoy delegado del PRI para los distritos Coatza I y II, urbano y rural, fue jefe de la Jurisdicción Sanitaria XI. Lo que halló al asumir el cargo fue un tiradero con aroma de lodazal: Héctor Merlín Castro disponía de los bienes de la institución para trabajo político, unidades vehiculares y medicamentos usados para atender los enclaves sociales de la familia Merlín, obvio Gladys, hoy diputada local, protegiendo al hermano en cuestión. A Héctor Merlín lo sustituyó Isabel de la Cruz Arroyo, quien conoció el desastre administrativo, con evidente daño patrimonial, pero prefirió callar. A su arribo a la Jurisdicción Sanitaria XI, se suponía que Orlando Uscanga iniciaría las investigaciones. Pero no fue así. Se sabe que dio parte al alto mando fidelista y de allá vino la orden de callar. Diríase, un caso de corrupción solapada. Diputado local en 1997, Orlando Uscanga quiso ser diputado federal en 2000 y provocó un encontronazo con los cañeros. Al final no logró llegar a San Lázaro. Su vida política es todo, menos apacible: ingresó al fidelismo, le ocurrió un hecho infausto en 2011 relacionado con el crimen organizado, ocupó la jefatura de Jurisdicciones Sanitarias y luego la cereza del pastel: fue subsecretario de Salud en el gobierno de Fidel Herrera Beltrán. Con Héctor Yunes, su amigo, apunta a ser secretario de Salud porque el fidelismo tiene sometido al candidato del PRI. Eso si el senador con licencia logra vencer a su primo Miguel Ángel Yunes Linares, cuasi candidato de la alianza PAN-PRD, y si los distritos Coatza Urbano y Coatza Rural los gana el tricolor. Si no, a la banca. Pero de que conoce a los priistas de Coatza, los conoce de sobra… Bajo sospecha, Saúl Wade León y Héctor Damián Cheng Barragán. O sea, el alcalde real de Minatitlán y su títere, el alcalde irreal. Ambos están implicados en la amenaza al periodista Jorge Luis Torres Marcos, director de Radio Sur Veracruz, a quien haber revelado un caso de extorsión a la empresa Pylsa por parte del tesorero Saúl Wade, l’enfant terrible, le valió la entrega de un “regalo” donde hasta le decían que el soñar con morirse debía hacerse realidad. Jorge Torres planteó el caso ante la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas. Se entrevistó con su área jurídica en Xalapa, el viernes 29, fue asesorado y de ahí acudió a presentar la denuncia formal ante las instancias judiciales. L’enfant terrible —el niño malo de la película—, Saúl Wade, no sólo cree que los dineros públicos son suyos y que puede engañar al Órgano de Fiscalización Superior del Estado de Veracruz y a la Auditoría Superior de la Federación diciendo que los recursos para obras lo aplicó mientras las obras públicas están a medias o no siquiera han iniciado. También imagina —el poder es como una droga que vuelve tarado al pillo— que puede amenazar e intimidar porque Veracruz es tierra de cazadores de periodistas gracias a la fobia demencial que destila Javier Duarte contra quienes se dedican a la comunicación con ánimo crítico, los sin_mordaza. Así ladre Pulgoso Lagunes, la CEAPP le tuvo que entrar a la queja de Jorge Torres y hoy es oficial: Saúl León, l’enfant terrible, y su chalán Héctor Cheng, el alcalde irreal de Minatitlán, están denunciados por amenazas de muerte. Y lo de la extorsión a Pylsa es real y ya habrá qué contar…

[email protected]

[email protected]

www.mussiocardenas.com

Foto: Diario El Martinense