PRD: sigue el desastre

 


* Othón, el asesor de Duarte, y sus ligas con Elba Esther  * Yunes y Bringas, charla aparte  * Los 50 magníficos de Theurel  * ¿Pues no que Murad quería 20 años de cárcel para quienes bloquearan carreteras?  * Gabriela Sosa sabotea a Margarita Guillaumín  * La traición de la alumna  * Brunela contra Pulgoso  * Condenan al regidor

 

Puede tildarse a los perredistas de todo, menos de ser aburridos. Concitan aplausos y reclamos, elogios y rencores, y su última aventura en Veracruz es revivir por dedazo la alianza electoral con el Partido Acción Nacional que ellos mismos se encargaron de aniquilar.

 

El proceso de resurrección corre a cargo de Jesús, no el Nazareno, sino Zambrano, líder nacional del Partido de la Revolución Democrática, que ante la magnitud del conflicto, las pugnas internas, duplicidad de mandos, la usurpación de cargos y el deprimente espectáculo que ofrecen, intenta un milagro extraordinario.

Zambrano reaccionó con severidad a la decisión de los dos consejos estatales —el legítimo y el espurio— de dar por cerrado el capítulo de la alianza con el PAN. Los chuchos de Veracruz —Rogelio Franco, Margarita Guillaumín y adláteres— rechazaron el acuerdo con los panistas, el domingo 3, bajo el argumento de que los términos de ese pacto eran ventajosos para el PAN y que el PRD perdería votos y espacios en el Congreso y las alcaldías.

Un día después, el lunes 4, el consejo espurio —Manuel Bernal Rivera, Juan Montes de Oca, o sea el ala fidelista del PRD— confirmó la línea enarbolada desde el inicio del conflicto: no a la alianza con el PAN porque es la derecha reaccionaria. Tenía que ser así, pues a esa corriente se les acusa de bailar al ritmo que les impone el ex gobernador Fidel Herrera Beltrán y de recibir cuerda y dinero del gobernador priísta Javier Duarte, para impedir la alianza, sabedores del descalabro que le espera al PRI en la elección del 7 de julio.

Ambos, los legítimos y los espurios, dejaron a Zambrano y su socio, Jesús Ortega Martínez, dueños de la tribu Nueva Izquierda, o sea los chuchos, los que mandan en el PRD, en estado catatónico cuando vieron que su alianza con el PAN se desintegraba por la confrontación de los perredistas veracruzanos.

Lo que tienen los perredistas es que sus broncas son triple A. No sólo se increparon de palabra sino que trasladaron su disputa a los tribunales; el estatal electoral que avaló a los espurios y la sala regional del TRIFE a los legítimos. Uno y otra, sin embargo, coincidieron en anular la alianza PAN-PRD.

Síntesis de lo que es la democracia del desmadre, el PRD ha vivido días de locura:

Sergio Rodríguez, ex empleado del gobernador Duarte, director del Servicio Nacional de Empleo en Veracruz, aún siendo perredista, al arranque de este gobierno y luego destituido porque resultó más pesado que los priístas, fue impuesto por el consejo espurio al frente del comité directivo estatal y registrado ante el Instituto Electoral Veracruzano como tal. Hasta en eso son impúdicos.

Juan Vergel Pacheco, presidente formal del PRD, quedó al garete y sin nana que lo amamante cuando sus aliados en el consejo estatal legítimo rechazaron la alianza con el PAN. Ese día entendió que en política no hay amigos, hay intereses.

En ese escenario de caos, la Comisión Política Nacional del PRD aprobó por mayoría sostener la Gran Alianza por Ti. O sea, una alianza impuesta puesto que los perredistas veracruzanos, representados en los consejos estatales, habían rechazado seguir con ese proyecto y con ello, desdeñaron la oportunidad histórica de ganar el Congreso y por lo menos 180 de las 212 alcaldías de Veracruz. ¿Será que los billeteó Fidel?

Zambrano, que no está dispuesto a tirar por la borda una alianza que de entrada se observaba ganadora, se puso los guantes y anunció —jueves 7— la disolución de la dirigencia estatal del PRD en Veracruz, así como los consejos estatales —el legítimo y el espurio— y designó al destituido Juan Vergel nuevo y único representante perredista ante el Instituto Electoral Veracruzano.

Un nuevo frente de guerra se abrió entonces cuando el anterior representante del PRD, Fredy Marcos Valor, advirtió que llevará su caso a los tribunales para evitar su destitución. Ya una vez, le recordó a Zambrano, lo pretendió retirar y fracasó.

Esa es la vida de los perredistas. Lo que deciden los de arriba, lo impugnan los de abajo.

Es innegable que en gran medida la culpa de este lodazal es de la dirigencia nacional, que pudiendo atajar las pasiones, las dejaron correr. Hacía meses era sabido que los priístas, y sobre todo el gobernador Javier Duarte, meterían las manos en las entrañas del PRD para fracturar la alianza con el PAN. El regreso de Fidel Herrera fue la gota que derramó el vaso.

Hoy, el escenario es incierto. La alianza puede recomponerse con el fallo de la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación y con el centralazo del PRD para que se haga efectiva. Pero eso es abstracto. En los hechos, las tribus perredistas veracruzanas —chuchos y no chuchos— desdeñan la alianza y nada quieren saber del PAN.

Y el PAN, por su lado, observa el fuego cruzado entre las facciones perredistas y, no sin asombro, sabe que con semejante aliado le tocaría jugar. Está dicho: el peor enemigo del PRD son los perredistas.

Hacia fuera del PRD, el problema es mayor. El conflicto envía un mensaje de desconfianza hacia el electorado. La sociedad ve al PRD en constante disputa, sus militantes agresivos, beligerantes, dueños de su verdad, reacios a conciliar, radicales hasta para increparse: los herejes que pactan con la derecha frente a los vendidos a Fidel.

No ayuda un espectáculo así. Frente a un PRI que afina el fraude, que dispone de recursos públicos, que primero empobrece y luego socorre al pobre, que manipula programas sociales, que controla órganos electorales, que coopta medios de comunicación y que compra a la oposición, se requiere un PRD más maduro y menos gritón.

Por lo pronto, Jesús, no el Nazareno sino Zambrano, intenta la resurrección de la alianza con el PAN.

Habrá que observar el milagro.

 

Archivo muerto

 

Tiene una extraña fascinación por los políticos y su oficio es lucrar. A su lado, Othón González ha olvidado sus días de pobreza, descomunalmente enriquecido, bebe hasta alcoholizarse, decir incoherencias, tuitearlas, ufanarse de lo vergonzoso, de operar recursos de pro-ce-den-cia i-lí-ci-ta, moverlos, blanquearlos, meter la manos y, de ser necesario, quemarse por su mecenas en turno. De aquí para allá, viaja siempre Othón en avión privado, sabedor de lo que trae consigo. Fidelista ayer, amigo del gobernador de Quinta Roo, Roberto Borge Angulo, el que designó secretaria de Educación a Sara Latife Ruiz Chávez, priísta y ex propietaria de un table dance en Cozumel, Othón González es publirrelacionista y, cuenta a todos, socio de Javier Duarte, gobernador de Veracruz, en quien sabe cuántos negocios raros. Hará diez días era el consejero de Elba Esther Gordillo, justo hasta que la PGR la aprehendió por uso de recursos de procedencia ilícita y delincuencia organizada, y Othón salió por piernas. Corre la versión en Twitter, que el duartista Othón González anda amparado, temeroso de entrar en la próxima camada de presidiarios por el manejo de los dineros de la maestra, antes cacique del magisterio. ¿Sería el operador financiero de Elba Esther? ¿Participaría en las triangulaciones de dinero, eso que llaman blanqueo por asociación delictuosa? Sólo él sabe qué tanto se embarró… Lejos de los reflectores, Miguel Angel Yunes Linares y Rafael García Bringas volvieron a hablar. Se vieron, dicen sus allegados, a eso de las 8 de la noche, el sábado 2. El lugar: Centro de Convenciones de Coatzacoalcos. La ocasión: la boda del sobrino del ex candidato panista al gobierno de Veracruz. García Bringas, que le debe a Yunes la diputación federal, regidurías para su hijo y su secretaria, regidurías para sus amigos, pateó el pesebre panista y regresó al PRI. Yunes, que suele tener memoria terca y alma de dictador, no olvida la traición. Yunes que cobra las facturas al 10 por uno y con rencor… Lenta su agonía política, Marco César Theurel Cotero —“Te rompo tu puta madre”— no termina de levantar el campamento. Quiso tiempo para presidir el carnaval, quiso disfrutar su cumpleaños como alcalde, quiso burlarse del gobernador Javier Duarte, quiso un margen para saquear la tesorería y exprimir el crédito de Banobras. Todo se le dio. Ahora pide que para dejar la alcaldía 50 de los suyos, 50 incondicionales, permanezcan en los cargos de dirección en el Ayuntamiento de Coatzacoalcos, sus orejas y sus ojos para consumar el atraco y blindarse. Sabiendo como andan los huevos tibios en Xalapa, se le habrá de conceder. ¿Y luego que inventará?… Como Chimoltrufia, José Murad Loutfe Hetty ayer decía que a los que tomen carreteras y saboteen servicios públicos, hay que darles hasta 20 años de cárcel; hoy intenta conciliar con los campesinos e indígenas de la sierra de Soteapan que exigen que aparezca el constructor José Manuel Flores Ríos, “El Oaxaco”, levantado en Xalapa luego que los serranos dialogaran con funcionarios del gobierno de Veracruz. En aquella iniciativa represora, el diputado Murad Loutfe, invocaba desde la tribuna del Congreso —enero 16— la toma de la presa Yurivia, que dejó sin agua a medio millón de habitantes de Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque, en diciembre de 2012, y proponía multas y prisión para quien bloqueara carreteras. No aludió el diputado Murad al causante de la protesta indígena: el gobierno de Javier Duarte, que no cumple con las obras prometidas, que no le paga a los contratistas y que no cesa de engañar a los habitantes de la sierra. Con piel de oveja, dice ahora Mister Murad que antes de llegar a medidas drásticas, como anuncian los serranos si no aparece “El Oaxaco”, que ha sido el único constructor que ha cumplido, incluso financiando las obras de comunicación en la Sierra de Soteapan, se deben agotar otras instancias de diálogo. O sea que como Murad dice una cosa, dice otra. Si la Chimoltrufia lo escuchara, se moriría de envidia… ¿Sabrá Margarita Guillaumín, ex diputada perredista, que su recomendada en Coatzacoalcos para regidora, Gabriela Sosa, votó a favor de la alianza del PRD con el PAN en el consejo estatal, el domingo 3? Nada tendría de relevante, de no ser porque doña Mago emitió un voto en contra. O sea, la lideresa del PRD la propone para regidora y Gabriela Sosa la sabotea. Buena alumna… Brunela contra Federico. El juicio 0157/2011 llegó a su fin. La sentencia fue condenatoria para el regidor Pulgoso Lagunes. Luego les cuento