La nómina de Theurel: los “aviadores”

 


* Más de un millón al año ganan Marcos y Chagra  * Asalariados y sin trabajar, priístas, Gloria Rasgado, chagristas, ivanistas y hasta el equipo de Gonzalo Guízar  * ¿De qué se ríe Javier Duarte?  * El placer de endeudar a Veracruz * Obras Públicas: la sala del amor

 

Quejumbroso, Marco César Theurel Cotero hizo de la falta de recursos un himno a la desgracia, que le impidió en dos años realizar un gobierno medianamente digno, pero frente a la estrechez financiera, lejos de apretar el cinturón, infló la nómina del Ayuntamiento de Coatzacoalcos con salarios de lujo y más de un centenar de “aviadores” entre los que se cuentan amigos, aliados, empleados y parientes de sus rivales, ex funcionarios electorales y hasta periodistas.

 

Su fauna política, una runfla de privilegiados, se sirve de los dineros del pueblo, con pagos puntuales por concepto de un salario que no devengan, pues el cargo que algunos de ellos ocupan en el organigrama es ficticio. Dicho en cristiano, son “fantasmas” laborales, y otros fueron contratados con salarios exorbitantes, nada que ver con lo que aconsejan las recetas de austeridad. Algo así como un fraude en despoblado.

Para unos, pues, la mano floja del alcalde es también ingrata, pues aunque “aviadores” les paga una miseria simbólica por el trabajo sucio que les encomendó en campaña, y a otros, por compromiso político, les asignó decenas de miles de pesos cobrables cada mes.

Don Marcos Theurel —“Te rompo tu puta madre”— es generoso, primerísimamente con don Marcos Theurel, faltaba más. Gana un millón un mil 463.40 pesos, compensación y aguinaldo incluidos, unos 83 mil 455.28 pesos al mes, más lo que la buena voluntad de contratistas le haga llegar.

Su salario es ligeramente superado por el que dispuso para su síndico estelar, su odiado enemigo y rival tras bambalinas, pero necesaria su firma para destrabar entuertos, Roberto Martín Chagra Nacif, alias Beto Coca, a quien anualmente el Ayuntamiento de Coatzacoalcos le paga un millón 81 mil 576.06 pesos, equivalente a 90 mil 131.33 pesos por mes y lo que pellizque por ahí.

Interminable, la lista de supersalarios está contenida en la nómina anual que Theurel presentó al Congreso de Veracruz —de la cual INFORME ROJO posee copia— para sustentar la solicitud de presupuesto para el año 2012, dirigida al presidente de la Legislatura, Eduardo Andrade Sánchez, con fecha 11 de septiembre de 2011, y que es evidencia pura y contundente de lo botarata que resultó el alcalde en materia de salarios. Consta ahí que le dio, y mucho, a un selecto grupo, su cúpula de oro, y algo menor, pero igualmente injustificable, a esa casta que no trabaja pero sí cobra, los llamados “aviadores”.

Ese año, Theurel solicitó un presupuesto total de 709 millones 833 mil 837.66 pesos. De ellos, más de la tercera parte, 298 millones 425 mil 942.93 pesos, correspondían a una nómina inflada, atestada de ediles y funcionarios con sueldos exorbitantes y de “aviadores”, no sólo priístas sino también de los partidos de oposición. Una bacanal institucional.

Desde el primer día, Theurel Cotero tuvo mano dispendiosa hacia un sector de la banda priísta que lo ayudó a llegar a la presidencia municipal, el marcelismo, a los que al cabo de unos meses terminaría pateando y acusando de todo, desde deslealtad y robo hasta traición.

Jesús Moreno Delgado, aquel que le organizó la boda popular con las damas de las colonias —vestido largo, tacón alto y vidriantes a mediodía— fue el mejor pagado. Entonces secretario de Gobierno, gozaba de un salario anual, según los documentos de nómina, de un millón 90 mil 84.51 pesos, o sea, 90 mil 840.37 pesos mensuales. Nueve meses más tarde, la luna de miel política terminó abruptamente cuando el 30 de septiembre, tras una serie de confrontaciones y ninguneos por parte del alcalde, el marcelista fue obligado a entregar la oficina y semanas después interpuso a una demanda laboral de alcances millonarios.

No fue así con todos. Entre sus “aviadores” destaca Adán Escobedo Morales, quien fuera presidente del Consejo Electoral Municipal en 2010, acusado de prestarse al fraude que llevó a Theurel a la alcaldía de Coatzacoalcos. Despacha como “asesor” de la Dirección Jurídica, con ficha 24954, y con salario de 114 mil pesos anuales.

Otra es la ex lideresa del Partido de la Revolución Democrática, Gloria Rasgado Corsi, quien se pronunciara por la candidatura de Marcos Theurel, a riesgo de ser expulsada del PRD, como finalmente ocurrió. Con la ficha 08929, cobra anualmente 241 mil 59.77 pesos, casi 20 mil pesos mensuales. Su círculo más cercano también está adscrito a la nómina municipal.

Es magnánimo con el dinero público Marcos Theurel. Tanto que a Gonzalo Guízar Valladares, quien le disputara la alcaldía y a quien intentó pulverizar en campaña, le asignó espacios para su equipo, con tal de garantizar eso que los políticos llaman “gobernabilidad”. Su hermano Alejandro Guízar, ficha 25092, cobra 71 mil 553.90 pesos al año. Otro miembro de la Fuerza G, es Conrado Navarrete Gregorio, estratega electoral de Gonzalo; con la ficha 21113, cobra 57 mil 247.21 pesos anuales, una especie de beca.

Theurel —“Te rompo tu puta madre”— tiene en nómina a conocidas promotoras priístas, operadoras del voto tricolor en las colonias. Algunas de ellas son Trinidad García Román, Cira Tadeo Pedro y Lucía Gregorio. También adscribió a la Secretaría de Gobierno a Jorge Pedro Sánchez Abreu, hermano del ex líder del PRI local, el fidelista Juan de Dios Sánchez Abreu.

Entre los marcelistas beneficiados hasta antes que la multipolaridad de Theurel entrara en crisis, estaban Mario Malpica Medel, ex secretario de Desarrollo Social; Francisco Chacón, ex director de Recursos Humanos; Cecilia Martínez, ex coordinadora de Bibliotecas, y un ejército de operadores, entre ellos Felipe Rodríguez Gallegos, hermano del jefe de la Unidad Administrativa de la Secretaría de Desarrollo Social de Veracruz, Víctor Rodríguez Gallegos.

Al grupo del síndico Roberto Chagra Nacif también le concedió espacios. Así, en la nómina municipal se encuentran Fermín Ávalos Vidal, al que Theurel hizo pasar por robacarros en una embestida mediática perversa, y sus hermanos Luis Miguel y Amelia. También Renata Prot Alvarez, hermana del agente municipal, Noriel Prot Alvarez, y Olmedo Hernández Cortez. Otros son Roberto Solís Ortiz y Moisés Fuentes Ríos, fichas 25105 y 25086, dirigentes de la Federación de industriales de la Masa, quienes derrocaron a Francisco Peyreffite Aguileta, el cual meses después fuera levantado sin que a la fecha se sepa nada de él.

Del Grupo Integra, la desvencijada plataforma política del ex alcalde Iván Hillman Chapoy, están en nómina Norma Angélica Martínez Cuervo, ex jefa de prensa, con ficha 20120, dada de alta el 16 de febrero de 2011 como encargada de área y con salario anual de 100 mil 150.02 pesos, una bicoca; Rosa Lizeth Alemán Rasgado, hermana de Francisco Alemán Rasgado, ex director de Catastro en el gobierno ivanista; Anahí Godínez, abrepuertas de Mónica Robles Barajas siendo directora del DIF, y Elvia Chacón, operadora electoral.

En el grupo de “aviadores”, figuran hermanas de periodistas estatales y locales; el capacitador electoral Máximo Benítez Montejo, identificado con el Grupo Guízar; Héctor Ramón Abascal Balderas, socio del director de Adquisiciones Municipal, Brian Carlos López Mendoza, en la compañía Factores del Istmo, y Mirna García Avalos, directora de Educación del DIF y dirigente de la sección 32 del sindicato magisterial.

Al final de la nómina, incorporado al Ayuntamiento el 1 de junio de 2011, aparece el “periodista” Martín Vázquez Cabrera, sobre quien pesan por lo menos dos denuncias penales por la difusión de correos difamatorios contra comunicadores y quien presume que sus mecenas, Roberto Chagra y el ex tesorero ivanista, Mariano Moreno Canepa, le daban línea para atacar a los enemigos de sus patrones. Con la ficha 25630, cobra 95 mil 719.70 pesos, menos de 8 mil pesos mensuales.

Boca floja, Marcos Theurel —“Te rompo tu puta madre”— no cesa de vociferar que la falta de recursos y la deuda que le heredó su antecesor Marcelo Montiel Montiel, le frustraron su proyecto. Pero, en cambio, en medio de las apreturas, desdeñada la austeridad, inundó con más de cien “aviadores” el Ayuntamiento de Coatzacoalcos.

Al fin que el dinero no era —ni es— suyo.

 

Archivo muerto

 

Desborda al gobernador Javier Duarte la emoción por algo debiera provocarle vergüenza: incrementar la deuda de Veracruz. Ahora son 4 mil 864 millones de pesos más, vía bursatilización de los recursos provenientes de las participaciones federales. Con eso supuestamente se aliviarán pasivos, o sea deuda vieja. Ese estribillo ya lo escucharon los veracruzanos cuando el régimen de la fidelidad, con Javier Duarte de Ochoa como secretario de Finanzas, bursatilizó, contrató deuda bancaria, dejó de pagarle a proveedores y contratistas, y generó la quiebra, tan negada pero tan real, que tiene a Veracruz estancado. En aquellos años, las consultoras financieras y la Bolsa Mexicana de Valores calificaban y elogiaban al régimen fidelista; provocaban el discurso de la bonanza, inflaban la burbuja y finalmente nos llevaron a una deuda de 59 mil millones de pesos, documentada por catedráticos de la Universidad Veracruzana, a los que, por supuestísimo, quisieran comerse vivos por revelar algo tan demoledor. Mientras, el gober Javier Duarte sonríe en el éxtasis que sólo le puede provocar el endeudamiento. Contar con un gober así, no tiene precio… Lejos de todos, en la propicia soledad, la frialdad de una sala de juntas resguardaba los mil arrumacos y una gota de amor. Él, funcionario; ella, secretaria, confidente y luz de su vida. Ocurría la escena en el poderoso feudo de Obras Públicas, el 22 de marzo de este 2012, pasadas las 10:30 de aquella noche en que sin cruzarles por la mente a los infieles, fue develado su secreto. ¿Lo sabría la esposa? Lo supo después y tres meses más tarde ordenó el despido de su rival. No fue la única; luego corrió a una más, aunque esa era la novia del jefe