Secciones
Últimas
Populares

Fidel Herrera: apesta a cárcel


* La renuncia al consulado  * Implicado en las falsas quimioterapias  * Por si el PRI no tuviera lodo  * Itesco: “aviadores” y “catedráticos sin título”  * Guaruras y truhanes de Ricardo Orozco  * Gasolinazo: unos cuantos marchan  * CEAPP: desvío de recursos  * Yunes no aplica la ley en Tatahuicapan

Falso redentor, Fidel Herrera ya apesta a cárcel, inodado por igual en la quiebra de Veracruz, los cárteles que operaron sin freno y el saqueo descomunal, que implicado en el crimen de los medicamentos apócrifos y las quimios que condenaron a muerte a niños enfermos de cáncer.

Huele a mazmorra el sultán de Nopaltepec por esa atrocidad y aún así, más cínico que ingenuo, amaga con volver, enfrentar las denuncias, salvar la honra o el honor que sólo él dice tener.

Advierte Fidel que en breve vendrá, dejando el consulado de México en Barcelona, su refugio en España, su mausoleo, donde sintió el repudio social, el escándalo de los medios, el agravio de los que, mexicanos y no, respingaron porque un rufián los pudo contaminar.

Le viene a modo la denuncia del gobierno yunista para irrumpir en el escenario convulso del PRI, obvia la treta del ex gobernador de Veracruz para operar la elección municipal, deponiendo a Felipe Amadeo Flores Espinosa, imponiendo cuadros afines, trayendo a los parias priistas —Murat, Erika, Carvallo, Marilda, Tarek— que representan la vuelta al pasado. Si el PRI estaba jodido, ahora más.

Pura vileza hay en la corte priista: José Murat Casab, ex gobernador de Oaxaca, con sus constructoras en Veracruz en los días de Fidel Herrera, artífice don Pepe del Pacto por México, que hoy es gasolinazo; Erika Ayala, efímera senadora, acusada de fraudes en el sindicato de Bachilleratos donde es lideresa sindical; Jorge Carvallo, pedante entre los pedantes, engañador de bobos, vendedor de falsas alcaldías, con un boquete financiero fenomenal cuando fue líder del Congreso de Veracruz; Marilda Rodríguez, fidelista y duartista, célebre su participación en aquel video con Javier Duarte en un bar cercano al PRI; Tarek Abdalá, consentido de Rosa Borunda, esposa de Fidel, embarrado en la corrupción duartista pues por sus manos, siendo tesorero del gobierno estatal, pasó y desapareció todo.

Fidel es Fidel. Su pandilla, al igual que él, vale centavos. Huele a derrota, a fraude electoral, a robo del erario, a quiebra de Veracruz.

Es un pasivo, no un activo. Lo marca la historia como el cerebro que urdió el uso de Veracruz como la caja chica del priismo, violentando elecciones, comprando a la oposición.

Son una runfla y no van a cambiar.

No varía el rollo en Fidel, el cuento, la contradicción, deslenguado, sin un gramo de sinceridad.

Dícese abogado sin par. No requiere de quien le lleve la defensa legal, dice, acusado por Miguel Ángel Yunes Linares de tener responsabilidad en la compra de medicamentos apócrifos en sus días de gobernador, de no haber actuado ni fincado responsabilidades, de solapar y encubrir a la mafia blanca.

Implica la denuncia a Fidel Herrera, Javier Duarte, su hijo político y sucesor, a cinco secretarios de Salud y a los jefes de las unidades administrativas, todos en torno a medicamentos clonados, piratas, apócrifos en los hospitales del sistema estatal de salud.

Yunes acusa el hallazgo a partir de una evidencia vieja, de los tiempos en que Fidel Herrera Beltrán era gobernador, en 2010, su último año de gobierno, en que se detectó un medicamento que no era tal sino agua destilada, sin el componente para tratamiento oncológico.

De ahí en adelante todo ha ido en tropel. Se ha identificado medicamento y laboratorios, empresas abastecedoras y otras que no figuraban en el padrón de proveedores pero a las que se les adquiría el producto, el falso producto, con empaque, frasco, color, que no correspondían al original. Y se ha acreditado que Javier Duarte decidió que el producto pirata, clonado o falso siguiera siendo abastecido.

Habla el ex secretario de Salud, Juan Antonio Nemi Dib, y asegura que en sus tiempos presentó más de 400 denuncias y quejas, advirtiendo de lo que se sabía desde 2010. Difunde documentos, con sello y firma de recibido, pero en el sistema de consulta de información y transparencia de la Fiscalía General no aparece ningún rastro. O es rollo o las denuncias fueron ocultadas.

¿Quién los desapareció? ¿“Culín”, alias Luis Ángel Bravo Contreras, el ex fiscal? Ahí hay obstrucción de la justicia.

Habla también Elías Miguel Moreno Brizuela, perredista, médico cardiólogo, ex secretario de Protección Civil del gobierno del DF, y acusa que supo de los medicamentos apócrifos, que habló con Nemi, que lo exhortó a denunciar, que enteró al entonces gobernador electo, Miguel Ángel Yunes Linares.

Habla igual el ex contralor del gobierno duartista, Iván López Fernández, y advierte que llevó el caso hasta Javier Duarte. Lo vio enrojecer el rostro. Y luego supo que las compras de medicamento apócrifo continuarían.

Implicado en la denuncia, sabedor que la cárcel lo espera, deja Fidel Herrera el consulado en Barcelona y anuncia su defensa legal. Se atropella. Se enreda. Dice no requerir abogado. Se basta a sí mismo. ¿Será?

Primera pifia. Sostiene que a él no se le ha citado aún.

Obvio, la denuncia apenas llega a la Fiscalía y el abogadazo ya come ansias. Sus palabras lo exhiben. Si así se va a defender, que le reserven la mazmorra.

Dice Noé Zavaleta, corresponsal de la revista Proceso en Veracruz:

“Fidel Herrera aseguró que retornará a Veracruz antes de que concluya enero, incluso señaló que a su casa de la avenida Cristóbal Colón en Xalapa no ha llegado ni un solo citatorio de la Fiscalía General del Estado (FGE) para declarar como involucrado”.

Su tono es similar al de Javier Duarte. Dice Fidel que desde hace 30 años Miyuli lo hostiga. Con Carlos Loret de Mola, en Televisa, afirmaba Javier Duarte que Yunes Linares “es un caso”, hostigándolo con premisas faltas, sin moral, sin verdad. Horas después huía el gordobés, acusado formalmente por el SAT. Y desde entonces es prófugo de la justicia.

“No se corresponde con la realidad y con los hechos —alega Fidel—. Es más, exijo respeto para médicos, enfermeros, laboratoristas, directores de hospitales, en donde la prioridad de mi gobierno fue que los niños no se tocaran. (Alusión a la campaña sobre pederastia que le desató a Yunes Linares).

“Aunque respeto la investidura de gobernador, este personaje (en alusión a Yunes Linares), durante los 30 años ha traído la calumnia contra mi persona, con un odio personal, con fines de revancha política, con desequilibrios muy profundos (sic), infundados”. (El mismo argumento de Javier Duarte y cuando vio la mano de la justicia cerca, prefirió huir).

El caso reventó el 16 de enero. Ese día, Yunes Linares realizó la primera revelación. Luego, el 19, Arturo Irán Suárez Villa, secretario de Salud del Gobierno de Veracruz, denunció a los ex gobernadores Javier Duarte de Ochoa, prófugo de la justicia y a Fidel Herrera Beltrán, ex cónsul de México en Barcelona, España.

“La denuncia —agregó Yunes— señala concretamente a los dos gobernadores Fidel Herrera Beltrán, Javier Duarte de Ochoa, y prácticamente a todos los secretarios de Salud de ambos sexenios y a los directores administrativos de la Secretaría de Salud. Es una denuncia para que se investigue, seguramente la Fiscalía procederá conforme a Derecho y llamará a declarar a los ex gobernadores, a los ex secretarios, para que aporten información de tal manera que estos hechos tan lamentables se esclarezcan”.

Hay un “nuevo lote” de medicamentos “también apócrifos”, señala Miyuli, que tenían teóricamente como objetivo aplicarse en tratamientos contra el cáncer. O sea, hay más evidencia.

Fidel vuelve a la carga. Evidencia no saber de tiempos legales:

“El gobernador declara, ojo, no el fiscal, que me ha denunciado el secretario de Salud, que integraron una carpeta de investigación, pero no tengo citatorio. Yo quiero ir más allá, tengo una voluntad de contribuir, tengo todos los documentos, los papeles, el expediente de cada uno. La ex contralora Clara Luz Prieto hizo toda la entrega-recepción. Así que hay cómo comprobar las falsedades, y eso me da marco para exigir que deba aplicarse la ley, para quienes hacen denuncias infundadas, y que se investigue y vaya a fondo del problema contra quienes cometieron estás acciones”. (La estrategia de la autovictimización).

Y niega que vaya a realizar política partidista. Con Proceso lo rechaza. Horas antes, al periódico El Universal le había expresado que vendría a Veracruz a defenderse y también a realizar “política interna”.

Le sirve la denuncia yunista para retornar. Se inserta en el proceso electoral municipal y en la vida interna del PRI.

Llega cuando el PRI está en las últimas, desprestigiado, enlodado, cargando con el descrédito de Javier Duarte, por el robo al erario, el saqueo y el engaño, la corrupción en su máxima expresión, desviando más de 80 mil millones de pesos.

Llega siendo corresponsable de la quiebra de Veracruz, su iniciador, malversando recursos, endeudando de manera descomunal al estado, sólo superado por Javier Duarte, a quien impuso como gobernador suponiendo que así ejercería el poder por seis años más.

Fidel Herrera es sinónimo de corrupción, de bursatilización, de pagos ilegales a operadores en las áreas financieras, de desvío de recursos vía fideicomisos, de transas y maniobras para despojar a los veracruzanos de lo suyo—caso Foton—, del despojo de las reservas territoriales, una de ellas, la de Coatzacoalcos en las manos de su amigo Tony Macías, el suegro incómodo de Javier Duarte, y del narcoempresario Pancho Colorado, sentenciado en Estados Unidos a 20 años por lavarle dineros a Los Zetas.

Fidel Herrera es sinónimo de sangre y muerte. Con él operaron a sus anchas Los Zetas mientras él lo negaba, su secretario de Gobierno, Reynaldo Escobar, se burlaba alegando que las únicas conocidas eran las alfabeto. Llegó la muerte. Llegó el miedo. Llegó la angustia de las familias que no volvieron a ver a los suyos. Proliferaron las fosas clandestinas. Llegó el levantón y el secuestro.

Si algo le faltaba al PRI era el desprestigio de Fidel Herrera.

Y apesta a cárcel.

Archivo muerto

Por años, en el reinado de Ricardo Orozco, el Itesco tuvo catedráticos-fraude. Cuentan sus protagonistas cómo “el cáncer de la corrupción infestó al Instituto Tecnológico superior de Coatzacoalcos”. Hubo en los días de Ricardo Orozco Alor, líder sindical y luego director de la institución, “aviadores” y “maestros que ni siquiera estaban titulados” y peor aún, “sin experiencia en la docencia ya que eran gente que él traía como servidores en sus campañas políticas”. ¿Son válidos los estudios, los exámenes aplicados, los proyectos escolares que sirvieron a los alumnos para aprobar materias y pasar de grado en grado? ¿Son válidos si los “catedráticos” del clan Orozco Alor no reunían los requisitos que marca la ley? Dice la fuente: “Ahí esta el caso de Daniel Alejandro Torres Ramírez y su compadre Calixto Torres Martín, esbirros, guaruras y servidores de Orozco, quien les solapaba todas su truhanerías, mismo Daniel que con Hugo estaban de porteros el día que entró a tomar posesión la licenciada María Inés Núñez Monreal”. Océano de lodo el que hereda Ricardo Orozco Alor, hijo político de Flavino Ríos Alvarado, el ex microgobernador interino de Veracruz, tapadera de Javier Duarte, echado de palacio de gobierno y de Casa Veracruz por alcaldes panistas y perredistas. Enlodó al Itesco. Lo pudrió. Y aún maniobra, convocando a su pandilla a complotear en Minatitlán. Quizá no les ha dicho que uno a uno tendrán que enfrentar la ley, rendir cuentas por sus excesos, por usurpar funciones, por desviar recursos, por canjear calificaciones por favores políticos. “Aviadores”, “catedráticos sin título”, “queridas”, la perversión en que fue sumido el Itesco, una máquina de operación electoral del PRI… Unos cuantos marchan. Unos cuantos, como siempre, alzan la voz. Decenas, quizá menos de lo esperado, caminan por la avenida Zaragoza, llegan al corazón de Coatzacoalcos, frente al parque Interdependencia, frente a la catedral de San José, y ahí expresan su rechazo al incremento a los combustibles. Convocan los telefonistas, el magisterio disidente, los petroleros, los ciudadanos que repudian el gasolinazo. Otro grupo parte del IMSS y expresa el sentir de una ciudadanía que se niega a llevar encima la carga del fracaso económico del peñanietismo, de su corrupción, robando los del círculo del poder y ensanchando la brecha social, unos cuantos ricos, una inmensa mayoría en la pobreza. Alzan su voz este domingo 22 contra el gasolinazo. “Fuera Peña”, exigen. Son unos cuantos, mucho menos de lo que se esperaba. Es una protesta mínima si se compara con los 10 mil de Tijuana. Está dicho que en la indiferencia de los buenos está el secreto de los malos para permanecer impunes… Más lodo en la CEAPP: se presume desvío de recursos públicos y ya se investiga. Acusa Ana Laura Pérez Mendoza, presidenta de la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas, que había plazas de trabajo no ocupadas pero la partida presupuestal asignada para algo se usó. Sabrá en qué manos duartistas fue a parar. Quizá lo explique Namiko Matsumoto, ex secretaria ejecutiva de la CEAPP, hoy presidenta de la Comisión Estatal de Derechos Humanos. “También se detectó que algunos trabajadores hacían labores de auxiliar y tenían un cargo de jefatura; necesitamos ver qué es lo que está sucediendo”, dice Ana Laura Pérez Mendoza. Por cierto, jodidos los que con supina ignorancia hablan y escriben sin saber el contenido de la ley y reglamento de la CEAPP; sin conocer que existe un grupo de comunicación en tiempo real en el que participan los comisionados y los más altos miembros de los órganos de seguridad del gobierno de Veracruz y que en los días en que se desató el vandalismo se protegió en cuestión de minutos a varios reporteros que solicitaron auxilio (existe evidencia gráfica, minuto a minuto, durante los saqueos); que en los casos de agresión o maltrato a reporteros, se ha interpuesto la queja y de inmediato se inicia el proceso sancionador al o los elementos policíacos infractores; que el tema de los 19 periodistas asesinados se tocó en la sesión de instalación, que permanentemente se le da seguimiento en las reuniones de trabajo y el 11 de enero se le expuso al gobernador Miguel Ángel Yunes Linares para revisar la investigación ministerial, los juicios y de ser necesario reencauzarlos (por razones de extrema seguridad se maneja con reserva, sobre todo para protección de los familiares de las víctimas); que la reforma a la CEAPP ya está en marcha y pronto se presentará al Congreso de Veracruz. Jodidos los ignorantes que hablan por hablar. A sus órdenes… Peor que ser irresponsable, huevón, vividor, rata y aviador, tener una hermana Cristina. Historias de lodo y pudrición. Historias sucias en el gordo y en la dama… Van 28 días y el gober azul no aplica la ley en Tatahuicapan. Le toman la presa Yuribia, Morena implicada a fondo, vía Lino Bautista y Eloy González, y Miguel Ángel Yunes Linares no pasa del amago, del discurso que engaña y deja de convencer. Les dijo que aplicaría la ley, el 26 de diciembre, cuando, muy calientes, los morenistas retaron que volverían a dejar sin agua a Coatzacoalcos, Minatitlán y Cosoleacaque. Les advirtió Yunes azul que no lo hicieran o verían la acción de la justicia. Tres días después, el 29, volvió a insistir Miyuli. Y conminó a Morena, el partido del Pejelagarto López Obrador, a “que dejen de alentar hechos ilícitos que afectarían la vida de los veracruzanos”. Les valió. El 5 de enero, de madrugada, las huestes de Eloy González y Lino Bautista se apoderan de la presa Yuribia. Tres días más tarde, al saber que irían a prisión, liberaron la presa, a regañadientes, simulando que aceptaban las obras y que desistían del chantaje, de los 2.5 millones de pesos que mes con mes les hacía llegar el ayuntamiento de Coatzacoalcos porque el gobierno de Javier Duarte sólo suscribió los acuerdos en 2014 y derivó la carga económica. El 8 de enero, en Coatzacoalcos, Yunes Linares respondió que se aplicaría la ley y que él no era como Javier Duarte. 28 días después de aquel amago de justicia a los tatahuis de Morena, el gobernador Yunes no aplica la ley. Son 28 días y contando…

[email protected]

[email protected]

www.mussiocardenas.com

Foto: Ciudadanos en red