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Mónica Robles: repudio bien ganado


* Revientan foro sobre matrimonio igualitario  * Y estalla contra el alcalde Carranza * Víctor Rodríguez, Grúas del Sur y el auto de los malosos liberado  * El PRI, acéfalo  * Yurixy se fue y no se despidió  * Perea Parra, el juez que se quiere ir  * Clave para apretar a Edel  * Nuevo rumor: Mussio, ejecutado  * Cariñosas 25 Rosas, de la diputada a la regidora

Una hora de alarido: el grito de los conservadores, el “no” que desdeña el matrimonio igualitario, el desfase verbal, la ira, la mofa, el reto, repudio a granel hasta reventar el foro. Y Mónica Robles tiene que huir.

Petrificada, la diputada por Morena escucha el clamor de la turba, la masa sin control, la protesta que transita del rechazo a la reforma legal, al precepto que se ampara en la no discriminación, hasta centrarse en su persona, el reclamo del que increpa —“no nos representas”—, el adjetivo que provoca —“traidores, mentirosos”—, el llamado a renunciar.

Azorada, Mónica Robles, a su lado Amado Cruz Malpica y el diputado federal Sergio Gutiérrez Luna, sigue con la mirada al del megáfono, al que agita el brazo, al que levanta y aprieta el puño, a decenas que portan cartulinas con leyendas de repulsa a la legalización de los matrimonios entre personas del mismo sexo.

“Ponte a trabajar en seguridad”, le gritan a coro. “Fuera, fuera, fuera”, demandan mientras mueven el brazo de un lado al otro. “Que renuncie, que renuncie”, exigen sin parar. “No a la reforma”, expresan una y otra vez.

Y Mónica Robles con una sonrisa burlona que al paso de los minutos mutaría a expresión de incredulidad, la angustia que transfigura el rostro, la impotencia en un escenario que la masacró.

Inundan la Sala de Cabildo de Coatzacoalcos decenas de manifestantes, este lunes 20, y revientan el foro que sería plataforma a sus ansias de poder, el arranque hacia la alcaldía del tercer municipio de Veracruz, la enfermiza obsesión del Clan de la Succión.

Vejada y hecha trizas, quiso hablar para imponer la línea a seguir. Quiso, porque en un instante la arrolló la avalancha de reclamos, la protesta airada, los dardos de ira, la descalificación a su condición de diputada por Morena —“eres plurinominal, no nos representas”—, las voces que se multiplicaban y nada pudo argumentar.

Aguantó cuanto pudo. Se dio tiempo para el desplante. Ordenaba captar rostros y palabras de aquellos que luego diría eran amenazas.

Y el fracaso la destrozó.

No salió por la puerta grande, como las reinas o las divas, ni como celebridad. Tomó un atajo por una salida lateral, como el ladrón que se aleja de la luz, entre mofas y risas, entre improperios y reproches, y el agrio sabor del foro que no se llegó a realizar. Y sus detractores partieron con el sentimiento de haberla reventado y cancelado el sueño de asaltar el poder.

Minutos después, el veneno, que es lo suyo, entró en acción. Frente a la prensa, Mónica Robles de Hillman fustiga al alcalde de Coatzacoalcos, Víctor Manuel Carranza Rosaldo.

“Me enteré hoy al llegar que no estaba el alcalde, que no estaba ninguna autoridad y ni siquiera la titular del Instituto Municipal de las Mujeres, sino una joven, pobre, que hace rato le dijeron.

“Lamento la ausencia del alcalde, el ingeniero Víctor Manuel Carranza, que me había confirmado personalmente y la ausencia de autoridades de primer nivel en el ayuntamiento explica el por qué no se pudo haber llevado a cabo esto.

“Yo lo que expreso es eso, ustedes lo vieron, esta ausencia, la autoridad tenía la obligación de garantizar que cualquier evento se pueda llevar a cabo en forma armoniosa, no fue así y creo es importante entender que cualquier autoridad debe gobernar para todos los ciudadanos más allá de cuáles son nuestras propias creencias”.

A los que la reventaron les llama intolerantes, manipulados.

“Yo escuchaba a una señora que de repente me dijo: es que ustedes quieren imponer en nuestros hijos, y me decía, yo respeto y señaló a un compañero de un colectivo de la diversidad sexual, ellos pueden hacer lo que quieran pero por qué quieren obligar a nuestros hijos. Eso nos dice más que ignorancia y manipulación, por supuesto que esta reforma no obliga a nada”.

Se dice amenazada:

“Incluso, hubo alguno de ello que nos dijo yo los voy a seguir en todo el sur y todo el estado. Sí hemos recibido amenazas directas, en redes sociales particularmente y bueno lo de hoy no deja de ser una amenaza”.

Luego, en redes sociales, profundiza el reclamo:

“Hoy el alcalde Víctor Manuel Carranza demostró con su ausencia, su falta de compromiso con los derechos de las mujeres, de las niñas y los niños, y de todas las familias a las que se supone representa y debe proteger.

“Hoy vi, de primera mano, la manipulación e intolerancia de quienes, ante la falta de argumentos, recurren a la violencia. Dejarme hablar, permitir que la gente se forme un criterio informado, me queda claro, les representa descubrir las mentiras y prejuicios que sustentan su postura.

“Cuánto dolor habrá en sus vidas para ver como una amenaza a otro ser humano, tan solo porque vive una orientación sexual diferente. Una sociedad que discrimina, que humilla y denigra, se aleja irremediablemente de las enseñanzas de Jesús, a quien tanto dicen venerar”.

Su historia pública es repugnante. Mónica Robles de Hillman encarna el desprecio, la soberbia, el desdén, el despojo de los bienes municipales para cristalizar la obsesión de poder… y de joder.

Una maniobra legaloide, un abuso de poder, dio pauta a que un parque público bajo control del DIF de Coatzacoalcos, en pleno deterioro, deliberadamente dejado en el olvido, se convirtiera en el proyecto ambiental que luego sería llamado Centro de Educación Ambiental Quetzalli.

Su militancia política se ancla en cinco ejes: PRI, PRD, Morena, Fidel Herrera y Javier Duarte. Según le sirvan al Clan de la Succión, los usa para tirarle zarpazos al poder y traducirlo en millones en convenios de publicidad para los medios del consorcio Imagen-Diario del Istmo, propiedad de su padre, José Pablo Robles Martínez.

Al PRI le debe la alcaldía de Coatzacoalcos, que su esposo Iván ejerció de forma deplorable.

Al PRD, una diputación federal plurinominal para su madre, Roselia Barajas Olea, hoy embajadora de México en Costa Rica, y posteriormente el nexo con Andrés Manuel López Obrador.

Al priismo la sumisión y enjuagues con el ex presidente municipal de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel, que la llevó a ser diputada local bajo las siglas del PRI-Verde.

A Fidel Herrera, que le dio cobijo y protección, millones del erario en publicidad y eventos públicos.

A Javier Duarte, de quien fue tapadera, aprobando cuentas públicas y callando mientras el saqueo erosionaba las estructuras de gobierno y conducía a Veracruz a una debacle económica y a una catástrofe en seguridad, violencia, desaparecidos e impunidad.

Soberbia, engreída, descarga sus culpas en el alcalde que el Clan de la Succión acuerpó. Diario del Istmo hizo suyo a Víctor Carranza. Lo apuntaló. A cambio, extrae de las arcas de Tesorería casi 2 millones de pesos al mes que en nada ayudan para levantar la imagen vilipendiada del edil.

Hoy halla en Carranza al responsable de la ira popular. Lo increpa por su ausencia en el foro sobre la reforma que daría legalidad al matrimonio igualitario. El argumento es un ardid insostenible. El prestigio de Mónica Robles sólo existe en su imaginación. Es engaño y superchería. Salvo su corte de aduladores y lambiscones, el repudio de la sociedad era equiparable a un volcán que tarde o temprano habría de hacer erupción.

Hay ruptura en Morena. Mónica Robles no será alcaldesa de Coatzacoalcos así sea candidata. No garantiza votos, menos el triunfo. Contra ella se alinean desde Cuitláhuac García hasta Rocío Nahle, Víctor Carranza, Amado Cruz Malpica y sus huestes en el partido de López Obrador.

Mónica Robles, como los soberbios de Babel, construye su desgracia. Edifica un proyecto sin cimientos y avizora el derrumbe total.

Lo del foro es una lección. Sólo ella no advirtió el desenlace, el rechazo a la propuesta legal, la venganza de aquellos en los que hizo anidar rencor.

Cosecha el repudió que sembró.

 

Archivo muerto

 

Asediado por el crimen organizado, Víctor Rodríguez dejó Coatzacoalcos y se refugió en la Riviera Maya. Se esfumó tras aquel episodio de sicarios rafagueando el negocio familiar, Grúas del Sur, pero más aún, por el auto usado en un hecho delictivo que se hallaba bajo resguardo en esa negociación y días después alguien lo liberó, lo entregó a los malosos y participó en otro incidente fuera de la ley (Ver Liberal del Sur, 15 agosto 2018). La pesquisa judicial sigue su curso y Grúas del Sur en su vértice. ¿Quién y por qué salió el auto de la empresa de la familia de don Víctor? Meses después, varios disparos impactaron la puerta del negocio de los Rodríguez Gallegos, que operaba con una patente que originalmente detentó un allegado al ex alcalde Marcelo Montiel Montiel, mentor de Víctor Rodríguez, al que lo liga lo bueno, lo malo y lo peor. A modo le vino la agresión, pues cerró Grúas del Sur y se refugió en las playas de Quintana Roo donde operó para Morena en la elección de 2018. Allá siguen los hechos violentos, la ejecución de Rocío Mendoza, ex pareja de Jorge Parra Moguel, hermano de Felicia Parra, la Número Uno en la estructura de Víctor Rodríguez. Violencia que le pega al clan cuando Marybel Villegas Canché, senadora por Morena, esposa de Jorge Parra, siente que la nominación al gobierno de Quintana Roo se le va. Y con tanto escándalo, peor. Vaya cosa, acá los malosos indagando y don Víctor en las arenas blancas, el sol que abrasa, las plácidas playas de Cancún. Una huida forzada. El Negro que se Raja, se rajó… Acéfalo, el PRI en Coatzacoalcos navega al garete. Yurixy Matus Padilla, su presidenta en funciones, se alejó del tricolor en septiembre de 2019, luego de dar a luz. Sabíase que renunciaría a su militancia para integrarse a las siglas de partido México, constituido por el gremio magisterial al que ella pertenece, pero no formalizó su partida. Simplemente se hizo de humo. Yurixy cargó con las últimas tres derrotas del PRI cuando apenas comenzaba a adentrarse en la vida interna del partido. Oficialmente aún es presidenta en funciones aunque ya no acude ni a la sede priista ni a evento alguno. Así el PRI en Coatzacoalcos a lo largo de cuatro meses, sin cabeza, sin rumbo, y quienes se sirven de él, agazapados hasta que haya que imponer candidatos… Renuncia Alejandro Perea Parra a ser juez de proceso y procedimiento penal oral en Coatzacoalcos y le indican que permanezca ahí. Favorito del ex presidente del Poder Judicial en Veracruz, Edel Álvarez Peña, ahora convertido en magistrado visitador —qué humillación—, Perea Parra carga con un historial nefasto que incluye un ingreso a prisión, denunciado por extorsión en los tiempos en que fue agente del Ministerio Público, en el chirinato, y cesado por el entonces procurador, Eduardo Andrade Sánchez, remitiendo su caso a los tribunales. Antes de ser flamante juez, administró los recursos del Poder Judicial, por lo que se le investiga, y habría tenido una larga vida como juzgador de no ser por la fallida reelección de Edel Álvarez, que se pudrió por la avalancha de críticas dentro y fuera del Tribunal Superior de Justicia de Veracruz por el endeudamiento brutal, la asignación de contratos de obra, el manejo arbitrario de la asignación de juzgados, el papel prepotente y soez de su favorita, Esmeralda Ixtla, como secretaria de Acuerdos del Consejo de la Judicatura. Perea Parra es pieza clave para desentrañar el lado de oscuro de Edel en su faceta de presidente del Poder Judicial de Veracruz… A las 18:06, el domingo 12, Ignacio Carvajal, jefe de información de Liberal del Sur y reportero de Blog Expediente, llama vía telefónica. Cita el contenido del rumor: un intento de ejecución. Tres minutos después, un mensaje en WhatsApp: “¿Estás bien?”, pregunta el empresario Gibrán “N”. Son las 18:09 horas. “Circula que te habían querido hacer algo. ¿Es real?”, insiste a las 18:37. Un minuto después, a las 18:38, le respondo que todo está bien. Otro periodista, Armando Ramos, reportero de Liberal del Sur y corresponsal de Presencia y AVC, cuestiona: “Anda circulando versión de que quisieran atentar contra tu persona. Espero todo esté bien”. Recibo el mensaje a las 18:15. El director de la revista Voces y conductor de su programa noticioso, Víctor Nazariego, envió —18:17— un mensaje y un audio. Refería sobre una amenaza. Citaba como fuentes a un ex regidor del ayuntamiento de Coatzacoalcos y a un empresario constructor. Luis Briones, reportero radicado en Tuxtepec, Oaxaca, señala que la versión fue filtrada a periodistas locales y en ella se advertía de una ejecución a Mussio Cárdenas Arellano sobre la avenida Universidad. “Todo está bien”, le respondí. La versión llegó a personal de Radio Televisión de Veracruz. Uno de ellos —me enteran— tuvo una charla el viernes con un operador del ex alcalde de Coatzacoalcos, Marcelo Montiel. Simultáneamente, allegados a mi familia alertan sobre un ataque violento hacia mi persona y se genera un caos. Enteré del caso a la Comisión Estatal de Atención y Protección de Periodistas, la mañana del lunes 13. Referí que hará dos años, el 3 de septiembre de 2017 circuló en redes sociales una amenaza de muerte, suscrita por la célula del capo zeta, Hernán Martínez Zavaleta, alias Comandante H: “vamos por ti Mussio Cárdenas …te has cagado fuera de la vacinica con el patron…te haz metido con su familia…la familia es sagrada musioo. En pedasitos te van a recoger…ya te llevo la madre hijo de la chingada”. El 23 de julio de 2019, tras un encuentro con el ex priista, Víctor Rodríguez Gallegos, hoy ligado a Morena, fue difundida en redes sociales la versión de una agresión por parte del operador marcelista. Al día siguiente, debí desmentir la agresión. Ahora, una nueva escalada… ¿Quién es esa diputada que ya “happy”, la emoción entre copas, le entonó 25 Rosas, de Joan Sebastian, a una parlanchina regidora, ambas tomadas de las manos, las miradas melosas, el cuchicheo a todo lo que da?…

 

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Foto: Presencia