Spinoso: tan limpio, tan sucio

* Devolvió 12 propiedades y aún debe  * “Mi fortuna es producto de una herencia”  * ASF le halló desvío de 2 mil millones  * Y Duarte lo perdonó  * SEV: siguen los aviadores  * Y los jefes se roban los salarios  * La foto de Ramos Alor y Nahle  * Echado del Hospital Regional  * Un alcalde y su moreno amor

Lo suyo no es robo. Su fortuna —presume Edgar Spinoso— proviene de una herencia, producto del crimen de su padre y es de monto reservado. “Es un tema privado”. Y esa reserva incluye las empresas sujetas a investigación, las viviendas en Woodlands, las pistas que tocan a Carlota, su esposa, a los hermanos.

Tan limpio está, dice el diputado federal, que no hay observación en sus días en el gobierno duartista. Sí la hay y él lo sabe.

Tan sucio está, acusa el gobernador Miguel Ángel Yunes, que devolvió 12 propiedades por las buenas, por el temor a ir a prisión, y quedó a deber algo más.

Lo suyo, pues, apunta a la corrupción que distinguió al duartismo, el desvío de recursos, el descomunal saqueo que precipitó la quiebra de Veracruz.

Otra ficha en el esquema duartista es Spinoso Carrera, que pasó por la Secretaría de Educación de Veracruz, por la Oficialía Mayor, tanto con Fidel Herrera Beltrán como con Javier Duarte, con cuya firma se dice qué sí y qué no se puede pagar, los millones y más millones con destino incierto, una de las puntas del iceberg de corrupción.

Yunes le imputa responsabilidad manifiesta y pronto habrá juicio de desafuero para enfrentar denuncias por malversar recursos públicos y servir, por sí o con familiares, al saqueo vía la red de prestanombres del ex gobernador Javier Duarte.

Spinoso, según el guión yunista, habría entregado 12 propiedades de las 22 que logró recuperar Miguel Ángel Yunes antes de asumir el cargo de gobernador. Acudió Miyuli con los prestanombres, los citó, los encaró y les exhibió evidencia del saqueo y su participación. Y se quebraron.

“Spinoso devolvió una parte y no ha cumplido con lo que aún falta”, diría luego Miyuli.

Un despacho de Aristegui Noticias evidencia a detalle que el diputado Spinoso no es tan limpio como afirma.

En la Oficialía Mayor de la SEV,  “avaló los contratos concedidos por la dependencia a empresas fantasma, unos 325 millones de pesos a compañías fantasma, que fueron inhabilitadas por el Servicio de Administración Tributaria (SAT).

“Spinoso Carrera fue parte activa en el caso que se sigue contra Javier Duarte de Ochoa por lavado de dinero y delincuencia organizada, al autorizar transferencias financieras el domingo 23 de diciembre de 2012 desde las cuentas de esa dependencia, según consta en documentos internos.

“En ellas, la empresa Solaria Technologies Sociedad de Responsabilidad Limitada de Capital Variable recibió en su cuenta de Banco Multiva 132180000039623262 una transferencia de 38.5 millones de pesos, desde la cuenta 014840655042417786 de Banco Santander. La cuenta aparece a nombre de GVER Secretaría de Educación de Veracruz.

“Solaria Technologies a su vez, transfirió 6 millones 55 mil 257 pesos a Sakmet Inmobiliaria y después 3 millones 984 mil 606 pesos a Bepha Inmobiliaria.

“Ambas compañías, el 20 de enero de 2016, enviaron 4 y 15 millones de pesos a Consorcio Brades S.A de C.V., misma firma que entre sus accionistas tenía Nadia Isabel Arzate Peralta, quien trabajaba como secretaría de Moisés Mansur, verdadero dueño de dicha firma.

“El diputado federal por el Partido Verde Ecologista de México (PVEM) representante del distrito de Martínez de la Torre, devolvió hasta el momento 12 propiedades, según las oficiales de la Sefiplan.

“Spinoso Carrera regresó además un helicóptero Robinson 66 modelo R-66 número de serie 063 año 2011 y el avión un Lear Jet 45 XCR serie 102 modelo 102.

“Entre los 12 bienes inmuebles regresados por el ex Oficial Mayor de la SEV se encuentra el local comercial número 203 de 36.45 metros cuadrados, ubicado en el segundo piso de la Torre Animas ubicada en Xalapa.

“En un recorrido realizado para verificar las propiedades del congresista veracruzano este domingo, se constató que en el tablero de propietarios aparece la empresa Transpover S. A. De C.V., una de las firmas que según el Registro Público de la Propiedad tiene en su directorio a Spinoso Carrera.

“En la administración de la Torre Animas, en la libreta de recepción aun aparece a nombre de Edgar Espinoso Carrera dicho local, pero no se tienen mayores registros. El oficial de guardia informó que la oficina se encuentra vacía.

“Spinoso Carrera acordó entregar 11 lotes para mantenerse lejos de las investigaciones oficiales por parte de la administración de Yunes Linares.

“Los lotes puestos a disposición del Gobierno de Veracruz con el Número 2 Zona 4, en avenida Los Tabachines, un predio de 610.15 metros cuadrados casi al final del Club de Golf en el municipio de Emiliano Zapata, colindante con Xalapa.

“Otro terreno entregado es el Lote 1 Manzana 2 carretera en el kilómetro 140 de la carretera federal en Corral Falso también en Emiliano Zapata municipio aledaño a Xalapa.

“Otras propiedades ‘devueltas’ por Spinoso Carrera son el número 8, 9, 10 y 11 Fraccionamiento 3 Manzana 1 sección ‘A’ predio rústico Pastoresa, en Xalapa. Medidas 383.88, 913.46, 834 y 348 metros cuadrados, respectivamente. Estos predios aún no tienen un valor catastral registrado ante la Dirección General de Patrimonio del Estado (DGPE).

“Spinoso Carrera también habría entregado ya el Lote de terreno número 1 consecutivo al 5 manzana BG en el Fraccionamiento Monte Magno Animas, Residencial Predios denominados Modelo y Las Lágrimas, en la misma capital veracruzana.

“Las medidas de los cinco lotes son las siguientes 120, 120, 105, 105 y 105, respectivamente. Estos predios aún no tienen un valor catastral registrado ante DGPE.

“Estos predios colindan con las oficinas de Transpover S.A. de C.V., cuyo domicilio es Andador Bancos 3 SN en la colonia Central de Abastos en Xalapa, Código Postal 91090. Los vecinos de Monte Magno ubican el inmueble como La Finca Modelo”.

Spinoso sostiene que no, que está limpio, y es ajeno a esa relación de bienes. Su fortuna, le expresa a Jair Ávalos, corresponsal del semanario Eje Central, es producto de una herencia, la de su mamá.

Su padre, Edgar Spinoso Corral, junto con sus tíos Sergio y Roque Spinoso Foglia, fueron acribillados en noviembre de 1084. Roque era líder nacional de los productores de caña. De aquella tragedia derivó su riqueza.

Se resiste a responder de cuánto es la herencia. “Es un tema privado”, asegura. Y se desvincula de las empresas con que se le relaciona. “Conozco a los empresarios pero no son mis amigos ni tengo trato con ellos”.

Y de las empresas Ganprover y Alecde, de donde él es socio con sus hermanos César y Alfredo, asegura: “Me he mantenido alejado de mis hermanos y cada uno ha salido adelante por su cuenta”.

Y así su rollo verbal, sin asumir que el filo de sus uñas se haya hundido en las empresas con las que habría participado en el saqueo a Veracruz.

No es menor el rol de Spinoso en la vida política de Javier Duarte. A su lado estuvo en los días en que el gordobés desde la Secretaría de Finanzas —Edgar subsecretario— construyó su camino a la candidatura al gobierno de Veracruz y luego su ascenso al poder.

Spinoso fue su operador, hombre de confianza, siempre donde corrían los dineros públicos. Y luego, junto con su esposa Carlota Besil, apareció en la compra e viviendas en el complejo inmobiliario de Woodlands, Texas. Por ello, Yunes Linares les endilgó que fueron parte de la red de prestanombres para el atraco a las arcas públicas.

A su paso por la Oficialía Mayor de la SEV, la Auditoría Superior de la Federación le atribuyó adeudos a proveedores por 2 mil 156 millones de pesos y lo denunció por peculado, evadiendo la justicia por el fuero de diputado federal.

Se ufana Spinoso de estar limpio. Y le imputa Yunes que está sucio.

Se va a quebrar.

Archivo muerto

Una foto y Ramos Alor tronó. Junto a Rocío Nahle, atizando la diva de Morena los fuegos por el caso Lozoya-Odebrecht, Roberto Ramos Alor ocupaba el primer plano. Su mirada en la lente de los reporteros gráficos, el rostro serio, y un gafete con la leyenda “Visitante” y una letra B, el nombre del edificio que aloja la fracción parlamentaria de Morena. Hacia las 11 de la mañana del martes 15 se viraliza la fotografía. Por la tarde deja de ser director del Hospital Regional de Coatzacoalcos. No es la fotografía la razón; son sus ligas con la diputada Rocío Nahle, la evidencia de que aún orbita en torno a la diputada federal que le sirve de ariete al Peje López Obrador para enfrentar al yunismo azul. Y esa no se la pasó el gobernador. No salgo por corrupto ni por ladrón”, dice el neumólogo pediatra, perredista, hombre de compromiso social, que ayuda porque esa es su vocación. Se va, refiere Ramos Alor, por un linchamiento político. Y apunta razones diversas: acudió a Rocío Nahle por un problema personal, y porque le gusta la grilla política, y porque su posición en el esquema de gobierno no la defendió el PRD. “Mi partido no me apoyó”, agrega. Se fue, dicen los enviados de la Secretaría de Salud, porque los cambios se vienen dando en todos los hospitales de Veracruz. Ajá. No, se fue por pérdida de confianza. Y más cuando Ramos Alor se vincula con Rocío Nahle, con quien tiene afinidad desde 2006. Para Ramos Alor había la promesa de hacerlo jefe de la Jurisdicción Sanitaria No. 11. Se lo habría ganado si la votación para el PAN-PRD en Minatitlán hubiera provocado el triunfo en la elección del 4 de junio de 2016, pero no fue así. Le dieron el Hospital Regional a manera de consolación. Dice Ramos Alor siempre ha sido lopezobradorista, lo que presume que no se acomodó con el gobierno Yunes y vuelve al redil. O era un Caballo de Troya en el yunismo. Y también fue seguidor de René Bejarano, líder de Izquierda Democrática Nacional, en 2004, y días después abdicó cuando un video exhibió al operador de López Obrador recibiendo fajos de billetes —y sus consecuentes ligas— del empresario  Carlos Ahumada Kurtz, lo que desplomó al Peje y le restó los votos con los que pudo ser presidente de México en 2006. Si Ramos Alor se reunió con Rocío Nahle por un problema de índole personal, ¿por qué dijo que ya sabían que le gusta la grilla política y que eso determinó su cese? Pronto se le verá en la operación de Morena. Reza la conseja popular: “No hagas cosas malas que parezcan malas”… Mota ya no está pero los aviadores sí. Y en la Secretaría de Educación de Veracruz siguen las nóminas abultadas, el personal fantasma, los salarios que no cobra el trabajador, porque no existe, pero que va a parar al bolsillo de la casta yunista azul. Como en los tiempos de Javier Duarte, y del hoy diputado Adolfo Mota, otro inmune e impune que se ríe de la ley, la nómina es negocio. Unos cobran sin trabajar, pero algo cobran. Hay, sin embargo, salarios promedio de 15 mil pesos que no llegan a manos de los empleados; los cobra íntegros el jefe de área, el director. Como si Javier Duarte fuera aún el gobernador. ¿Sabe acaso Enrique Pérez, titular de la SEV, de esa fuga de recursos, del negocio de las nóminas, de los nuevos aviadores, los aviadores azules, de los funcionarios que se quedan con salarios que suman decenas de miles de pesos al mes. Si el gobernador Miguel Ángel Yunes voltea al sur, algo encontrará. Peor que en el duartismo… ¿Quién es ese edil, ojo alegre, al que ya le pusieron sombra, lo espían y lo siguen, lo graban y le guardan el video para hacerlo detonar? Unas pistas: le dicen “El Mil Amores” y es alcalde; es todo fidelidad mientras no sale de casa; una vez fuera es un frenético rompecatres, y su nueva conquista es, dicho con toda suavidad, un pecadito de oposición, morenaza de reciente adquisición. Fácil…

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Foto: Plumas Libres