PAN Coatzacoalcos: ni aunque lo infle el PRI

* Repudio a candidatos ligados a la corrupción  * El yunismo se vuelve engaño  * Ni Lu-pilla de Theurel los quiere  * “Pendejos no son”  * Morena va a arrasar  * Fidel, formalmente denunciado  * Duarte y secretarios de salud, a juicio  * Bermúdez no sale  * Más cargos por desaparición forzada  * Las barbies de Edel

Hecho un caos, el PAN ve la elección a ciegas, rebasado por Morena en el sur, avasallado, irritando a sus bases por pactar con el PRI y cachar candidatos de pésima reputación, los baluartes de la corrupción, los que destruyeron Veracruz, lo que el yunismo decía combatir.

Hay pánico en la granja azul. Y frustración. Se alebrestan por la entrega de la plaza y la deshonra de ver, por enésima ocasión, al priista que llega y arma la contienda, que le da estructura, que le roba espacios en el aparato de poder.

Coatzacoalcos, como Minatitlán, y Cosoleacaque, y Las Choapas, es tierra de Morena, el partido del Peje López Obrador, que sin caminar aún, sin más figura que la del futuro candidato presidencial, mantiene una amplísima intención de voto.

Irrita a un sector del panismo la inclusión de ex priistas o priistas con disfraz en el proceso electoral interno. De los cuatro contendientes, tres militaron o militan en el PRI: Jesús Moreno Delgado, Guadalupe Félix Porras de Theurel y Juan Manuel Rodríguez Caamaño. Sólo un aspirante, Alfredo Phinder Villalón, es del PAN.

Su origen y vínculo es marcelista, súbdito de lujo Jesús Moreno del ex alcalde de Coatzacoalcos Marcelo Montiel Montiel. Con él ocupó la Dirección de Gobernación. Años después volvieron a la alcaldía y fue director del DIF. Con Marcos Theurel, secretario de Gobierno. Con Joaquín Caballero, director del DIF. Y luego vino el truene, o el falso truene.

Juanelo Rodríguez, rector de la Universidad Istmoamericana, fue priista hasta que surgió la posibilidad de contender por el PAN. Semanas antes aún era secretario del ayuntamiento joaquinista y presidente de la Fundación Colosio del PRI.

Lu-pilla Félix solo ha sido esposa de Marco César Theurel Cotero, ex alcalde de Coatzacoalcos, priista, e hija de Guadalupe Porras David, ex alcaldesa de Minatitlán, priista. Todos fidelistas.

Salvo Alfredo Phinder Villalón, los panistas no presentaron otra carta porque, a decir verdad, no la tienen. Trabaja a medio o mínimo gas el panista, no construye figuras, carece de estructuras electorales porque desde el café, en la botana o después de misa no se puede armar un proyecto de país.

Hay tensión en el PAN. No asimilan que sean los marcelistas o los theurelistas o los joaquinistas quienes los lideren en la próxima contienda por la presidencia municipal de Coatzacoalcos.

Uno de sus baluartes, Miguel Ángel Brito Molina, alerta y reclama, en su voz la reacción contra la llegada de priista de pésimo historial a la candidatura.

Ex presidente del comité municipal en Coatzacoalcos, Miguel Brito escribió en su cuenta de Facebook, el 22 de enero, un reclamo velado, sin destinatario con rostro, a la sola posibilidad de que los priistas los acaudillen en la elección de alcaldes.

“Cuando nos sentimos identificados la unidad es consecuencia, de tal forma que luchar es congruencia. Hoy un priista quiere ser candidato del PAN. Un priista que estuvo en el poder por más de 20 años y que fue parte de la corrupción por no protestar. Estuvo muy a gusto mientras le daban pero hoy que no le dan, voltea y ve al PAN como su oportunidad. ¿Qué tipo de panistas somos? Que no te engañen, sé independiente y lucha por tus ideales”.

Este martes 7 subió el tono de sus reclamos:

“Hoy muchos que se han enriquecido bajo la sombra del PRI, ponen sus ojos en el PAN para dignificar sus acciones y no quieren hacer fila, quieren la candidatura. Pendejos no son. Pero sí lo serán quienes los impulsen. Hagamos conciencia. Jamás han trabajado para el PAN. ¿Por qué les daremos el privilegio de ser nuestros candidatos? Díganme por favor”.

Su hermano Edgar Brito Molina, ex regidor en Coatzacoalcos, ex dirigente, ex representante panista ante los órganos electorales, expresa que “sería lamentable que el PAN estatal nomine un candidato a la presidencia municipal con pasado vergonzoso”.

Menos cáustico, Edgar Brito hace autocrítica:

“Yo siempre he afirmado que no todos los buenos están en el PAN, ni todos los malos están en otros partidos ya sea el PRI, PRD o MORENA”.

Su preferencia está con un panista, el único en la contienda interna Alfredo Phinder Villalón, ex regidor municipal, ex director de la clínica 36 del Seguro Social, con nueve años de militancia.

Saúl González, líder local del PAN, concilia, no abre sus preferencias, aunque en corto se le sabe rebelde a la presencia del PRI en el proyecto azul.

De los contendientes solo descalifica a Lu-pilla de Theurel. Nunca se acercó al PAN, nunca se le vio en colonias, nunca expresó que pretendía ser candidata de los panistas a la presidencia municipal. 

“Solo la señora Lupe Félix Porras nunca se acercó por el comité y sólo la he escuchado por ustedes, los medios de comunicación, pero por acá nunca vino”, refiere.

Hay en el PAN doctrinarios y vividores, o mejor dicho unos doctrinarios y muchos vividores, que elección tras elección sólo aspiran a asaltar las regidurías en el ayuntamiento de Coatzacoalcos.

Y hasta en eso el PRI los mueve.

Sus nuevos referentes son priistas, que compran poder, una regiduría, que imponen candidatos, emblema del trastocado yunismo que resultó peor de lo mismo.

Luis Rendón, priista, Emilio León, priista, son los embajadores de Miguel Ángel Yunes Linares, el lado oscuro del oscuro gobernador azul.

De magros resultados, una miseria de votos, fue la elección para el yunismo en la elección local en 2016. De la mano de Rendón y Emilio León, de su compinche Víctor Esparza y su explosiva operadora, Rosalinda Tolentino, la votación para el PAN-PRD fue una carcajada monumental: 10 mil 135 votos.

Sólo Morena obtuvo 49 mil 523 sufragios y el PRI y aliados, 30 mil 971. Con ese registro, el PAN-PRD obtendría un solo regidor, quizá dos por resto mayor, en los próximos comicios municipales. Peor si sabe que cada partido postulará sus planillas de regidores de forma independiente.

Buena paga es Miyuli. Por sus flamantes 10 mil y cacho de votos y la derrota— le dio a Víctor Esparza la dirección de la Comisión de Agua del Estado de Veracruz, donde maneja miles de millones de pesos anualmente; a Emilio León el organismo operador del agua en Nanchital, y a Luis Rendón, Yunes gobernador lo hizo el zar de los nuevos “aviadores” en las comisiones de agua en el sur de Veracruz. Con su venia todos entran a la nómina.

Llaman los priistas a los priistas. Infiltran al PAN con la venia de Yunes Linares, de pasado priista.

Rendón abre las puertas a Jesús Moreno y a Juanelo Rodríguez, de la cuadra marcelista. ¿A quién alude Miguel Brito cuando habla de un candidato, “un priista que estuvo en el poder por más de 20 años y que fue parte de la corrupción por no protestar. Estuvo muy a gusto mientras le daban pero hoy que no le dan, voltea y ve al PAN como su oportunidad”?

Sombrío el escenario del PAN-PRD. Ni infiltrado por el PRI y los priistas revierte esa alianza la intención de voto que es de Morena, que mueve al potencial electorado con solo el nombre de Andrés López Obrador, su Morena que se perfila ganadora de la alcaldía de Coatzacoalcos porque el pueblo no sabe de entuertos y tenebras, que no distingue si el Clan de la Succión se llevará todo, de por sí varios millones en publicidad por mes; que si será el regreso de Iván Hillman Chapoy, Mónica Robles, Mariano Moreno, Alberto Mijangos y el resto de la pandilla.

PAN es engaño. Yunismo más, sometidos al capricho de su neopatriarca, el gobernador Miguel Ángel Yunes, que llegó al poder con el voto de castigo, con el voto del repudio al duartismo, de la condena a quienes saquearon las arcas del gobierno de Veracruz y en el camino, apenas dos meses en el poder, ya no hay quien crea en él.

Ser infiltrados, avasallados por el PRI, cala en el panismo de Coatzacoalcos, igual en el resto el sur.

Peor saber que Morena los arrollará.

Archivo muerto

Algo más que verbo, dichos, gracejadas, tendrá que esgrimir Fidel Herrera Beltrán para librar la prisión. Enfrenta ya, formalmente, la denuncia penal por la compra de medicamentos clonados en su sexenio, alcanzando a Javier Duarte, su ahijado y sucesor. Le imputa la Secretaría de Salud de Veracruz, que es el gobierno de Miguel Ángel Yunes Linares, la utilización de medicamentos falsos del que todos supieron pero nadie actuó. Van Fidel, Duarte y cómplices a enfrentar un juicio por abuso de autoridad e incumplimiento de un deber legal. Implica a Fidel, a Javier Duarte y a los secretarios de Salud de ambos gobiernos: Pablo Anaya Rivera, Luis Fernando Antiga Tinoco, Juan Antonio Nemi Dib y Fernando Benítez Obeso. Arrastra a los ex directores administrativos Timoteo Aldana Carreón, Ricardo Sandoval Aguilar, Pedro Manuel Solís García, Hugo Odón Flores Lira; a los ex contralores generales Clara Luz Prieto Villegas, Iván López Fernández, Mauricio Martín Audirac Murillo y Ricardo García Guzmán, y a las proveedoras de medicamentos Onchopharma, Especialidades Médicas del Sureste y Bedus Grupo Farmacéutico y contra quién o quiénes resulten responsables. Tiene ahora sí el ex cónsul en Barcelona, Fidel Herrera Beltrán, materia para demostrar que limpio, pulcro, santo es. Decían sus corifeos que venía a hacer política, a reforzar al Partido Verde Ecologista de México, a proyectar a su hijo Javier hacia la gubernatura de Veracruz en 2018. Quizá aunque lo más seguro es que lo tendrá que realizar desde prisión o a salto de mata… Pasó el jueves y Bermúdez no salió. Peor aún, Capitán Tormenta —o lo que el viento se llevó— ya siente que se encariña con su reja pues pasará una buena temporada a la sombra, enfrentando denuncias que van más allá del enriquecimiento ilícito, el abuso de autoridad, el tráfico de influencias. Va sobre Arturo Bermúdez Zurita el peso de las desapariciones forzadas, los crímenes de sus policías, los entierros clandestinos, el levantón y el asesinato, los vínculos con los cárteles. Llegó el jueves 9 y no sólo no alcanzó su libertad el falso general sino que acudieron los padres de los cinco jóvenes levantados en Tierra Blanca hace ya un año a manos de la Policía Estatal, entregados a miembros del crimen organizado, a ampliar su declaración contra el ex secretario de Seguridad Pública de Veracruz. Faltaba solo eso, que las familias de los desaparecidos fueran a robustecer las imputaciones que pesan sobre Bermúdez y su gang, los miles de muertos que yacen en las fosas clandestinas, o que fueron levantados y no aparecieron más, o los muertos por tortura a manos de los sicarios del general, o los mismos policías que por rebelarse sufrieron la bestialidad del grupo de ejecución. No fue como los abogados del rimbombante desapacho Ordóñez Ordóñez y Téllez Abogados Asociados alardeaba: con una suspensión en el juicio de amparo Bermúdez Zurita quedaría en libertad. Pasó el miércoles, pasó el jueves y Cabo Tormenta sigue en el penal de Pacho Viejo… De nada sirven las barbies y menos el Poder Judicial. Las de Edel Álvarez, alias el magistrado presidente, menos aún. Erika Paola León Tablada dice ser influyente, muy edelista y esa es razón de sobra dejar tirado el changarro, o sea el Juzgado Décimo de Primera Instancia Especializado en Materia Familiar. Se fue la jueza Erika Paola. Se lanzó a Xalapa y no dejó firmados los acuerdos de los juicios enlistados para ser desahogados el miércoles 8, provocando que nada pudiera avanzar. Tuvo el caso en sus manos el secretario del juzgado, Cristóbal Hernández Cruz y se negó a prestar los expedientes listados hasta que la barbie-juez regrese a Coatzacoalcos. No es la única. Así está todo el sistema judicial, atestado de amigas que de derecho saben lo que Javier Duarte sabe de honestidad. Unas barbies adornan la presidencia del Poder Judicial de Veracruz y a otras las envían a los juzgados, sin experiencia, sin capacidad, trastocando la justicia. Picarón don Edel. De haber sabido, que los duartistas no se hubieran ido…

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Foto: AVC