Alberto Mijangos: otro duartista en Morena

* CAEV, su último refugio  * En CMAS dejó intacto el pasivo de Chagra  * Los Robles, los Hillman y El Peje  * El regreso de Benita  * Proyecto en EXA  * Ricardo Orozco vuelve a retar a Yunes  * Que siempre sí va Nori Torruco  * Otros aviadores de Tony Macías  * Amor por whatsapp  * El funcionario y la periodista

A propios y extraños, media verdad, media mentira, pregona Alberto Mijangos que priista sí fue, marcelista no, ivanista sí y que de todo se le puede acusar, menos de ser duartista. Cuando la desmemoria no tiene vergüenza.

Hoy morenista, desligado del PRI, del que fue secretario general en Coatzacoalcos, dice con lenguaje de la izquierda mesiánica —nosotros los buenos, aquellos los diablos— que se suma al Proyecto de Nación de Andrés Manuel López Obrador.

Mentira que no haya sido duartista y hasta fidelista, operando para el alcalde Iván Hillman Chapoy en los días en que Fidel Herrera Beltrán era su dios, cómplices todos al ver el saqueo y callar, al solapar la impunidad del sultán y su banda, avalando negocios y pilladas en agravio de la sociedad.

A todos cuenta el acaudalado abogado, más civil que penal, que nunca militó en el duartismo, que nadie le puede imputar haber formado parte de las infanterías del último gobierno priista en Veracruz.

“Duartista no, cualquier cosa pero duartista no”, asegura Alberto Mijangos.

Pues dirá que no pero sí lo fue.

Con un perredista de alto repudio, Francisco Valencia García, alias Paco Grasa, se ligó Mijangos y no dejó de ser duartista hasta que el sexenio llegó a su fin.

Cuentan sus biógrafos que Paco Valencia lo atrajo con un asunto legal clave en su vida y de ahí no lo soltó. Empleó sus oficios en asuntos de agua, en conflictos y pleitos, en negociación y tretas. Un milusos como Mijangos sirve para eso y más.

Fue asesor de Valencia en la Comisión de Agua del Estado de Veracruz y un apagafuegos útil que le permitió al marrullero perredista no meter las manos y evitar un quemón.

Por un billete, Francisco Valencia se presta a todo. Y si son millones, más.

Así fue como operó para frustrar la alianza PAN-PRD, en 2013, con un derroche impresionante, mayúsculo, salido de las arcas del gobierno de Javier Duarte.

Valencia se convirtió en su mecenas, su protector, y Alberto Mijangos asumió su papel, sirviente del duartismo que destrozó a Veracruz, que saqueó las arcas, que abusó del poder, que inundó de sangre el norte, el centro y el sur al cogobernar con los cárteles. A ese duartismo sirvió el hoy seguidor del Peje, potencial candidato de Morena a la alcaldía de Coatzacoalcos.

Salió Paco Valencia de CAEV y ahí quedó Mijangos. Operó entonces para el sucesor, Eduardo Vega Yunes, El Tato, de quien fue jefe de asesores. Y así hasta el final del sexenio.

Hoy dice que no es duartista, ajeno al gobierno del saqueo.

Renunció al PRI el 30 de enero. Se fue, dijo, porque su partido le dio la espalda a la realidad de Veracruz y de México, porque no hubo “una sola voz contundente y congruente con los escándalos de corrupción, con las decisiones en materia económica, con el fracaso de las políticas sociales”.

Siete párrafos, una cuartilla, mucho reclamo, las culpas ajenas y Alberto Mijangos no citó en una sola de su líneas, en la renuncia a su militancia en el PRI, a Javier Duarte como responsable del caos en que sumió a Veracruz.

Se arrancó la careta el domingo 5, captado cuando recibió su ordenación ante el Pejemesías, suscribiendo el Acuerdo Político de Unidad por la Prosperidad del Pueblo y el Renacimiento de México, en Xalapa.

Sus imágenes lo muestran a sus anchas, moviéndose sin ataduras, rebelde ya, convertido en parte del proyecto de nación de López Obrador, así lo abuchearan, lo insultaran, tildado de corrupto, recibiendo mentadas en el evento de Plaza Lerdo, atestado de fans de los buenos y fanáticos deplorables.

Cinco días después, Mijangos ya es pejezombie. Lo bendice AMLO. Lo sube al estrado. Lo muestra como si fuera un trofeo o como si el ivanista pesara en la política de Veracruz.

Con Alberto Mijangos se cumple la integración del PRI-AN a Morena. Es la mafia en el poder en amorío con Morena. Y los pejezombies ya lo ven en la alcaldía.

Vapuleado por muchos, ensalzado por unos cuantos, Alberto Mijangos se confiesa pejista. En su cuenta de Facebook escribe, justifica el salto del grillo:

“Quiero agradecer de corazón a todas las personas que en los últimos días me han expresado su apoyo y simpatía. Valoro mucho que se hayan tomado la molestia de dedicarle unas líneas a su servidor.

“Me ocupé de leer con atención cada una de sus palabras y su aliento no hace sino confirmarme que he tomado la decisión correcta. Me confirma, también, que somos muchos -cada vez más- los que compartimos la visión de un cambio verdadero para Coatzacoalcos. Y, desde luego, me compromete a mantener la opinión que generosamente tienen de mí.

“A quienes han manifestado una valoración negativa, les digo que también agradezco y respeto sus opiniones. De la crítica también se aprende y, al final del día, también en ella se puede encontrar respaldo.

“Como muchos ya saben, he decidido sumarme al proyecto de Nación que encabeza Andrés Manuel López Obrador. Lo hago convencido de que es la única opción para el auténtico renacimiento de México.

“Me incorporo a un movimiento de millones de mujeres y hombres que están decididos a escribir un nuevo capítulo de nuestra historia nacional. Espero que los que no lo han hecho pronto nos acompañen en estos esfuerzos. ¡Gracias a todas y todos!”.

Se sabe que más allá del proyecto de nación del Peje López Obrador está el proyecto municipal del Clan de la Succión, los Robles, los Hillman, del Grupo Integra, de los que Alberto Mijangos es peón y operador.

Una cosa es lo que dice y otra lo que es. Eficiente a medias, cuando fue director de la CMAS Coatzacoalcos usó la dependencia para tener base social. Condonaba adeudos en el consumo de los ususarios que impactó en la situación financiera de la empresa paramunicipal.

Su paso por la Comisión municipal de Agua y Saneamiento de Coatzacoalcos no es diáfano, menos puro. Fue como todos en lo operativo, con carencias y mal servicio, usando a la CMAS como caja de resonancia, como caja chica también, tramando negocios que le dieron lo que en otros cargos siempre se le negó.

Recibió CMAS con 40 millones de pasivo, herencia de Roberto Chagra Nacif, y lo entregó con el mismo pasivo, agravado por la contratación irracional de personal, el incremento a la nómina, y los negocios tejidos por la pandilla de Iván Hillman.

Punta de lanza del ivanismo, del Clan de la Succión, Alberto Mijangos se ve ya en el ayuntamiento de Coatzacoalcos, sabiendo que Morena tiene intención de voto, que puntea la preferencia electoral.

Ordenó López Obrador a tres nuevos morenistas en la ordenación de Plaza Lerdo: Xóchitl Arbezú Lago, Rafael Acosta Croda y Alberto Mijangos Martínez. Ella va por la alcaldía de Minatitlán, Acosta por la de Veracruz, ¿Mijangos por la de Coatzacoalcos? ¿Y Víctor Manuel Carranza Rosaldo?

Días de trueno le vienen al ivanista. Días para vencer las inercias de Morena, el repudio de los morenistas a los externos que provienen del PRI, los que hace una semana todavía eran priistas, a los que representan a la fidelidad y al duartismo, a los que fueron cómplices de Marcelo Montiel, Iván Hillman y Mónica Robles. Debe vencer su pasado en la mafia del poder.

Terca desmemoria. Mijangos es herencia del duartismo que se habla de tú con López Obrador.

Morena de plácemes. A cogobernar con la mafia en el poder.

Archivo muerto

Regreso sin gloria, el de Benita González. Vuelve a Coatzacoalcos la periodista, de nuevo a la radio, su medio, donde ya vende su imagen y prestigio. Sus promotores cuentan que Benita viene con un mundo de dinero en el maletín, un costal de sueños y el deseo, muy genuino, de andar otra vez por los caminos que desechó. Regresa sin haber hecho ruido en Xalapa, si acaso su paso por la Comisión Estatal para la Atención y Protección de los Periodistas (CEAPP) donde fue presidenta y cubrió de cerca cuanto velorio de colegas se registro en el fatídico y criminal sexenio de Javier Duarte —o casi sexenio porque se peló antes que lo metieran a prisión por corrupto—. Benita González será la titular del noticiario de la mañana, de lunes a viernes, compitiendo con Radio Hit, su antigua casa. Una fuente sostiene que le venden a los dueños de Grupo Radio Digital, o sea EXA, que hay mínimo, mínimo, publicidad del gobierno de Veracruz, algo así como 80 mil pesos por mes —y eso que para el resto de prensa estatal aún no hay convenio— y otros 200 mil los aportarán alcaldes priistas de la región. Lo niega el gobierno de Veracruz. Dice Elías Assad Danini, vocero del gober Miguel Ángel Yunes Linares, que “por ahora nada”. ¿Por ahora? Y luego es categórico: “Nada, falso”. De 10 sería que la periodista fidelista-duartista, brazo derecho de Gina Domínguez Colío en Quadratín Veracruz, resurja ahora con la venia y el beneplácito del tormentoso Yunes azul. O sea, el PRI-AN versión prensa. O sea, Yunes de la mano de Fidel. Bien dice el Pejalagarto López Obrador: son lo mismo. Otra fuente asegura que el proyecto lo cabildea el reportero y columnista Gerardo Enríquez Aburto, también ex comisionado de la CEAPP y miembro de la plantilla de Diario del Istmo. Quizá no. Y no se descarta que a fin de cuentas el que meza la cuna sea Fidel Herrera Beltrán. Ya corre la promoción de la periodista como BGN Noticias, surcando las redes sociales. Unas horas más y el demo de promoción estará a todo nivel con Benita González como estrella. Si el financiamiento es por esa cantidad, por fin le cuajaría al dueño de EXA, Simón Valanci Buzali, diputado federal priista, dueño también del periódico La Voz del Sureste, editado en Chiapas, el estado natal de Tony Macías, suegro incómodo de Javier Duarte… Reta y vuelve a retar Ricardo Orozco a Miguel Ángel Yunes Linares. Lo increpa con golpes laborales, torciendo la mano del gobernador de Veracruz. Paró el Instituto Tecnológico Superior de Coatzacoalcos, el viernes 3, demandó su sindicato, vía su alfil Ana Isabel Hernández Jacobo, pago de salarios a maestros de inglés y otros empleados de confianza. En sus días de director, Ricardo Orozco tardaba hasta un semestre en liquidarle los salarios a ese personal; hoy exige pronto pago y hasta basificación. Reta a Yunes Linares porque lo ve torpe para el manejo de conflictos, visceral, hablador, acelerado, que a la primera viola el debido proceso o revela información que transgrede la Ley para la Protección de Datos Personales y el fiscal Jorge Winckler no lo denuncia. Todo el día permanecieron los empleados y docentes del Itesco reclamando pagos y al final doblegaron al gobierno yunista. Ya tarde, a las 9:30 de la noche, para atenuar el conflicto, se les pagó. Así será porque Orozco Alor y sus ayatolas del caos ya le tomaron la medida al Itesco: plantón y rendición. Y mientras el yunismo anda en Babilonia… Hoy, si no hay golpe de timón, asume la Oficialía del Registro Civil Nori Edith Torruco Vera. Se atribuye el nombramiento a su hermano Alejandro, director de Educación Tecnológica del gobierno de Veracruz. Nori Edith es esposa del aspirante a la candidatura a la alcaldía de Coatzacoalcos por el PAN, Juan Manuel Rodríguez Caamaño. ¿Es nepotismo? Unos dicen que sí, otros que sólo es el arte de despacharse con a cuchara grande. Unos más lo leen como una maniobra para descarrilar a Juanelo Rodríguez, el rector de la Universidad Istmoamericana y ex secretario del ayuntamiento, porque es incompatible que tres miembros de una sola familia se coman todo el tamal. Tomaría posesión Nori Torruco, el miércoles 1, luego que el viernes 3, finalmente que este martes 7… Corrección: María Elena Ramón Ochoa no es suegra del ex director de CMAS, Eduardo García Luna, ni madre del subdirector Comercial, Félix López Ramón, como aquí se mencionó en la entrega anterior. Una disculpa a ambos. El nombre de María Elena Ramón Ochoa aparece en una lista de “aviadores” de lo que hoy se conoce como la Comisión de Agua del Estado de Veracruz (CAEV) en Coatzacoalcos y que antes fue CMAS, dada a conocer por el reportero Ignacio Carvajal, de Liberal del Sur. Su salario, 83 mil 375 pesos. ¿Quién la recomendó? No se sabe, presuntamente un operador de Tony Macías Yazegey, el suegro incómodo del ex gobernador Javier Duarte. 90 “aviadores” tenía el empresario, sus cocineras, sus guaruras, un empleado de Frutas y Verduras de Veracruz, otro de Blue Lobster. Varios más son de las cantinas y restaurantes de sus ahijados, los Cuevas Arvizu. Salarios que oscilaban entre 80 y 100 mil pesos. Fluyen también los reclamos. Muchos que aparecen en la nómina de los “aviadores” acudieron a CAEV Coatza y explicaron que solicitaron trabajo, vía el ex secretario de Turismo del ayuntamiento, Jaime Ruiz, sobrino de Tony Macías, entregaron su documentación y luego fueron enterados que no había empleo para ellos. Sus documentos fueron usados para insertarlos en la nómina. Alguien muy duartista cobró los salarios, vía tarjeta bancaria, y el banco que se prestó. Ya declararon ante los auditores enviados desde las oficinas centrales de CAEV, en Xalapa. Otra vertiente de corrupción… Amor por whatsapp. Amor que nace entre un poderoso funcionario del yunismo y una menudita y ágil reportera del sur. A diario hay mensajes, miel y cariño. Y como dijera el polivoz: el amor es una cosa esplendorosa hasta que te cae tu esposa…

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Foto: Punto y Aparte