Héctor Yunes: los parientes policías, el IPAX, las armas

* Papá, hermanos y sobrino, en la corporación  * Fichas internas del IPAX  * Violación a la Ley Federal de Armas  * Héctor Yunes, candidato de los acarreados  * Ya no quiere encarcelar a Javier Duarte

Su padre, sus hermanos, su sobrino, son policías-fraude. Son la parentela de Héctor Yunes, sangre de su sangre, incrustados en la nómina de la Policía Auxiliar, irritando a la tropa que se pregunta si ese es el candidato del PRI que sostiene que va a cambiar a Veracruz.

Ellos —tres de ellos— tienen cargo en la Policía Auxiliar.

Ellos —dos de ellos— tienen permiso para portar arma.

Ellos son los parientes aviadores en una corporación policíaca.

Ellos simulan, ellos fingen, con ellos se falsea la verdad.

Son los parientes policíacos —o pseudopolicíacos— del candidato del PRI al gobierno de Veracruz.

Tres documentos los exhiben, implicados César Yunes Faisal, padre de Héctor Yunes, el candidato del PRI al gobierno veracruzano; sus hermanos César y Rafael, ambos con permiso para portar arma, y su sobrino Jesús Yunes García, en el área gerencial del IPAX.

Héctor Yunes: los parientes policías, el IPAX, las armas

Tres fichas internas del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial —la Policía Auxiliar— evidencian que para portar arma se recurre a la treta y se usa a una corporación con recursos limitados, que da de baja a sus elementos porque si de algo carece, es de recursos. No les puede pagar y admite “aviadores”.

Un testimonio, aportado por una fuente al interior del IPAX, detalla las presiones a que son sometidos los elementos policíacos y administrativos, la insidia y la altivez del comisionado Fernando González Ortiz, para convertir a la corporación en parte del engranaje hectoryunista, so pena del despido, amagados con la pérdida del empleo.

Un análisis, elaborado por expertos en criminalística y leyes, determina que la inclusión de los parientes de Héctor Yunes Landa en el IPAX, otorgándoles permisos de portación de arma sin tener formación policíaca, a la vista la maniobra, viola la Ley Federal de Armas de Fuego y coloca a la corporación en el umbral de la cancelación de la licencia colectiva.

Una veintena de periodistas tuvo acceso a los documentos del IPAX, en los primeros días de marzo, y ello llevó a la confirmación de su autenticidad en fuentes de la corporación. No hubo, sin embargo, mayor eco. No se difundió el tema. No se aludió a las consecuencias legales para los Yunes Landa, el comisionado González Ortiz, y el secretario de Seguridad Pública, Arturo Bermúdez Zurita, y al impacto mediático y electoral que tendrá, descomunal el atropello a la ley y el abuso de poder.

Una de las fichas internas —Ficha Personal de Control— del IPAX, la de César Yunes Landa, hermano del candidato del PRI al gobierno de Veracruz, con registro federal de contribuyentes YULC541125BR5, señala que es “Analista C”, adscrito a la Dirección de la corporación, el 20 de marzo de 2015.

El status del elemento es “Activo-Alta”. En el apartado “Incluido en la licencia colectiva 67  cita: “No”. Su cartilla militar es la 9267803, pero aparece como “no liberada”.

Sin embargo, en el historial de César Yunes Landa se precisa que causó “Alta” en el área de Dirección, en Veracruz, y hay tres apartados: Policía, del 20 de marzo de 2015 al 30 de abril de 2015, o sea un mes; Portación de Arma, del 1 de mayo de 2015 al 2 de febrero de 2016, y “Analista C” del 3 de febrero a la fecha.

El caso de Rafael Yunes Landa, su otro hermano, es similar. Fue dado de alta el 20 de marzo de 2015, en la misma fecha que su hermano César. Su categoría es: “Portación de arma”. Está adscrito a la comandancia de Veracruz.

Su RFC es YULR551024F95, sin cartilla militar, sin estar incorporado a la “licencia colectiva 63”.

En el historial de Rafael Yunes Landa se detalla que se le dio de “Alta” el 20 de marzo de 2015 con término el 30 de abril de 2015 como “Policía”. Al día siguiente, el 1 de mayo de 2015 se le dio categoría de “Portación de Arma” hasta la fecha. En el rubro de “Datos del servicio” cita: “No se encuentra en ningún servicio”.

Otro de los documentos revela la incorporación de Jesús Yunes García, sobrino del candidato del PRI al microgobierno de Veracruz, al IPAX.

Con fecha 5 de febrero de 2016, tarjeta No. IPAX/GA/SRH/073/16, Yunes García fue adscrito a la Gerencia de Operaciones. Dice el documento que “siguiendo instrucciones superiores le enlisto a continuación al personal de nuevo ingreso para su alta el 1 de febrero de este año”. O sea, con carácter retroactivo.

La solicitud la realiza el PC Juan Carlos Tánchez Melchor y la autoriza el comisionado del IPAX, Fernando González Ortiz. Aparecen las firmas de ambos, no así la de Martha Lajud Neme, gerente de Administración. El documento tiene sellos de la corporación.

Jesús Yunes García fue el operador de la comida que le ofreció el clan Yunes al hoy candidato del PRI al microgobierno de Veracruz, Héctor. Aquello fue el 31 de enero. Cinco días después ya era parte del IPAX. ¿Premio? De Jesús Yunes y sus vínculos agrarios hay una bomba próxima a estallar.

Otro de los documentos exhibe la fotografía de César y Rafael Yunes Landa, así como la de su padre, César Yunes Faisal. Todos visten uniforme del IPAX. Las fichas de personal de los hermanos del candidato del PRI a gobernador de Veracruz también contienen sus fotografías con uniforme de la corporación.

Es la única alusión al padre de Héctor Yunes, de quien no se detalla qué cargo ocupa en el IPAX y si también tiene permiso para portar arma. Pero no hace falta. La fuente que aporta la información lo cita de manera contundente como parte de los favores que le presta el comisionado Fernando González Ortiz al candidato priista.

Alude a “la forma en que el Senador Héctor Yunes Landa hace uso de los mandos policíacos, tan es así, que dio de alta a sus hermanos, padre y demás familiares en el Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial del Estado de Veracruz (IPAX) a cargo del Cap. Fernando González Ortiz, el cual (este) les brinda seguridad gratuita, sueldos y armamento, tal y como se muestra en los documentos que se anexan, con la finalidad de asegurar su hueso por dos años más”.

Y precisa:

“Este Capitán en el Instituto a su mando, incita a la gente que apoyen y voten por el Senador Héctor, amenazando a todo el personal administrativo y elementos operativos, o de lo contrario los dé de baja, y que si no llegara a ganar prácticamente se desaparece el IPAX”.

Increpa:

“Cómo es posible que este Comisionado  despida a la gente injustificadamente argumentando que no hay recursos para pagar nómina (será que el recurso se va a la campaña???) quedando en claro que la familia Yunes Landa recibe un pago de nómina alto que ha afectado al personal con tantos recortes”.

Critica que Javier Duarte, desgobernador de Veracruz, y el secretario de Seguridad Pública, el general Arturo Bermúdez Zurita, “estén coludidos”.

Expertos consultados, revelan que la inclusión de los hermanos, padre y sobrino de Héctor Yunes en el IPAX es un fraude, a la vista el peculado, el tráfico de influencias.

Se viola la Ley Federal de Armas de Fuego, explican, y se pone en riesgo la licencia colectiva otorgada al IPAX por parte de la Secretaría de la Defensa Nacional, vía la Secretaría de Gobernación del gobierno federal.

De acuerdo con dicha ley, la Segob es el conducto para que la Sedena realice la “expedición de licencia colectiva a las instituciones policiales, mismas que sólo se solicitarán para las personas que integren su organización operativa y que figuren en las nóminas de pago respectivas”.

Agrega que “de manera simulada e ilegal, se les ha otorgado licencia para la portación de armas de fuego, sustentada en la licencia colectiva del Instituto de la Policía Auxiliar y Protección Patrimonial para el Estado de Veracruz (IPAX), lo cual es un acto ilegal dado que estas personas no integran la organización de esta policía auxiliar, es decir, no trabajan para la misma, ello aun y cuando cobren en la nómina de pago de esta corporación”.

Puntualiza:

“Esto es un acto delictivo, un fraude para todos los Veracruzanos, pues el IPAX, al indebidamente dar licencia de portación de armas a los familiares del candidato del PRI Héctor Yunes Landa, con notorio ánimo de lucro está perjudicando a la institución, haciendo aparecer gastos inexistentes (salarios de los ya citados), o en su caso empleándolos indebidamente (pagos de nómina sin trabajar), lo que va en perjuicio del patrimonio del IPAX, ello con sustento en lo que señala el artículo 388 del Código Penal Federal”.

Hay abuso de autoridad y peculado. Hay abuso de autoridad, según el artículo 317 del Código Penal de Veracruz, por ordenar o ejecutar actos en beneficio propio o ajeno o en perjuicio de alguien, en este caso los permisos y licencias de portación de armas a los familiares de Héctor Yunes.

Y hay peculado porque los policías patito de Héctor Yunes “están cobrando un sueldo sin trabajar en dicha institución”. Es provecho indebido en perjuicio del patrimonio de todos los veracruzanos.

Dice Liliana Yunes Yunes —Liz Yunes, la hija de Héctor— que “soy hija de padres honestos y limpios, quienes me enseñaron desde niña lo que es la verdad, la decencia y a caminar con la frente en alto”. Ajá.

Y por eso la parentela —su abue, sus tíos, su primo— aparecen, uno en foto con uniforme de policía, otros en fichas de control, otro en nómina de una corporación policíaca. ¿Es decente?

Y seguro están en el IPAX por méritos propios, no  por Héctor Yunes ¿Se puede así caminar con la frente en alto?

Pero Liz Yunes es tema aparte. Es falsedad y maniobra. Estirpe de trampa y duartismo, el grupo al que sirvió desde su cargo como subdirectora de Inspección y Notarías Pública en la Secretaría de Gobierno de Veracruz.

Son sus parientes, los de Héctor Yunes —“padre honesto y limpio”—, los policías patito, los policías-fraude, la hebra de una madeja de corrupción, abuso de autoridad, peculado, violación a la Ley Federal de Armas de Fuego, un caso que ya estudian fuentes de la Sedena y de Gobernación.

Son los policías del candidato del PRI. Son los parientes cómodos, esquilmando un salario en el IPAX, detentando permiso para portar armas. Son el padre, los hermanos, el sobrino de quien dice que va a cambiar a Veracruz, el “honesto y limpio” Héctor Yunes.

¿Decencia? Y el abue con uniforme de policía y los tíos y el primo en la nómina del IPAX.

Demagogo nato, dice Héctor Yunes que casos como Tierra Blanca no se volverán a repetir, ahí la policía levantando inocentes y entregándolos al crimen organizado, sin saber ya de los cinco jóvenes de Playa Vicente desaparecidos, presumiblemente muertos.

O sea, corrupción policíaca. O sea policías que sólo llevan el uniforme como fachada, pero que son en realidad delincuentes, controlados por un delegado de la SSP, Marcos Conde Hernández, protegido y solapado, encubierto por el “general” Bermúdez, amigo éste de Héctor Yunes.

¿Cómo cambiar a esa policía, extinguir sus vicios, depurar sus filas, extirpar el cáncer que hay en ella, si en el caso del IPAX la usa el candidato del PRI y la pervierte, disponiendo de “altas” para que sus hermanos puedan portar arma, el sobrino en el área gerencial, el padre aunque sea para la foto con uniforme.

¿Se puede así creer que la policía en Veracruz, con Héctor Yunes en el minigobierno, va a cambiar? ¿O habrá más parientes en la nómina, violando la ley?

Qué suciedad.

Archivo muerto

Un saludo, un abrazo, una mirada, otro saludo, otra mirada y el encanto entre Héctor Yunes y Javier Duarte regresó. Suelta el candidato del PRI en su unción, que en su gobierno no cabrán ni los inútiles ni los deshonestos, pero que él quiere ser gobernador, no carcelero. Habla de castigar a los que actuaron fuera de la ley y Javier Duarte asiente con la cabeza. Lo arropan los priistas con el aplauso de siempre, acarreados todos, con su torta, su jugo, obligados porque no ir a la convención priista en Boca del Río, este domingo 13, sería salir de nómina en los ayuntamientos que controla el PRI. Arremete Héctor Yunes contra su primo Miguel Ángel Yunes Linares, candidato de la alianza PAN-PRD y de traidor no lo baja, que se sirvió del PRI y emigró para despojar a los panistas de su partido, el PAN, recordando que su fortuna es malhabida, que no la puede justificar. Ya no invoca Yunes rojo ser el incómodo, el crítico, el de oposición al interior del sistema. Dice que los enemigos no están en el PRI —incluido Javier Duarte y los 40 Javieres— sino enfrente, Yunes Linares y sus hijos, y sus amigos, y sus socios. Y a ellos debe combatir. No quiere ser carcelero, quiere ser gobernador, dice Héctor. Ya olvidó que Veracruz está grave, pero curable, como dijo el 7 de noviembre de 2015, y requiere “medicina carcelaria”. Ya olvidó que a la radio y televisión nacional —Joaquín López Dóriga, Alejandro Cacho, Ciro Gómez Leyva— les sostiene que Javier lastre es un lastre para su campaña y que si no responde por los 35 mil millones de pesos no solventados, según la Auditoría Superior de la Federación, lo va a meter a la cárcel. Y de pronto algo pasó. Pactó con el gordobés, fluyó el dinero ilegal para la campaña del PRI y sus rémoras, los partidos-vergüenza con los que se alió, que ahora ya no quiere encarcelar a Javier Duarte. Hasta Don Beltrone llegó a la convención y ni pío dijo de Javier Duarte, ni lo instó a explicar dónde quedó el dinero de origen federal. Héctor Yunes y Javier Duarte como siempre, amigos y aliados, en el mismo proyecto, uno con su silencio y su omisión, el otro saqueando las arcas, solapando la violencia, su policía enredada con el crimen organizado. “Estoy listo”, dice Héctor Yunes. “Estoy listo”, expresa Javier Duarte en su intención apuntalar su campaña a cambio de imponer candidatos duartistas a diputados locales. “Estoy listo”, señala el PRI, para continuar con gobiernos superlativamente corruptos, que lucran con el miedo de la sociedad, con la sangre de los inocentes, violando la ley. Y por ello en las redes sociales resuena aquello de que Héctor Yunes y Javier Duarte “son los mismos, son lo mismo”, como les restriega Yunes azul…

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Foto: IPAX